jueves, 20 de abril de 2017

MIka Vainio, sus años en Poble Nou



Cuando en la pasada entrada rememoraba la estancia de la troupe de los Murphy Federation en Barcelona me vino a la cabeza la llegada de otro flujo posterior de músicos esta vez desde Finlandia a través del sello Sähkö, pimero con Tommi Grönlund y Jimi Tenor y poco después con los dos miembros de Pan Sonic, Ilpo Väisänen y Mika Vainio de quien hemos tenido hace pocos días la noticia de su lamentablemente fallecimiento.

Mika Vainio decidió quedarse a vivir en Barcelona ente 1999 y 2002 eligiendo como vivienda y centro de operaciones la Rambla del Poble Nou; su cercanía al mar, el pasado industrial y lejanía del bullicio turístico del centro ayudaron a esa decisión así como la cercanía de sus habitantes solo rota una noche en que sus vecinos llamaron a la policía pensando que en su casa se estaba cometiendo un crimen confundidos por los gritos de un disco de Keiji Haino. Su disco Kajo está grabado en ese periodo así como A y Aaltopiri de Pan Sonic.

Aparte de encontrármelo en alguna ocasión en el Marx Bar, uno lo recuerda especialmente cuando en el Sonar del 2000 se dirigió a una amiga y a mí (especialmente a ella) dándonos un flyer de lo más rudimentario en forma de fotocopia y blanco y negro anunciando una fiesta surf organizada por el elenco de Sähkö en la playa del Bogatell en que Mika pinchaba con el sobrenombre de Hombre de Madera. Pasada la medianoche una audiencia entre los que se encontraban Pita, Christian Fennesz, Jim O' Rourke o  los integrantes del sello barcelonés Alku (nombre extraído del tema que habría su primer disco Vakio) pudimos disfrutar  de lo a gusto que se sentía pinchando temas de rocksteady, dub o añejo rock and roll como su adorado Hasil Adkins, todo ello una auténtica muestra de como sentir estos sonidos junto a la intensidad física o melancólica electrónica de osciloscopio que llevaba a cargo en Pan Sonic o en sus proyectos en solitario.

Mika Vainio y Ilpo Väisänen en la base del teleférico de la Barceloneta. Arriba del texto Mika en la playa de la Barceloneta. Fotos Joe Miles (The Wire, Marzo 1999)

                                   Fiesta surf de Sähkö en la playa del Bogatell, Barcelona 2000

Mika Vainio en la azotea de La Fundació Tàpies montando su pieza "Sondear"dentro de la exposición Arquitecturas del discurso. Barcelona 2001

                                                     Pan Sonic Aaltopiri, interior. 2002

lunes, 10 de abril de 2017

Domestic Sampler Umyu



Todo un acierto la reedición de este disco por parte del sello holandés Trangénero, editado originalmente en 1982 por UMYU encontramos uno de los discos más reveladores de la confluencia de pop con improvisación más una discreta electrónica, en la línea de otras recopilaciones de la misma época como el Fix Planet en Alemania o el Darker Skratcher en California y que tuvo como artífice a Victor Nubla quien rememoraba años mas tarde como "el primer momento en que tomé consciencia de la existencia autónoma de la música experimental barcelonesa"

El disco alterna varias de estas formaciones barcelonesas con varias ramificaciones de la troupe de los Murphy Federation cuya furgoneta al llegar a Barcelona se estropeó en un lugar tan emblemático del underground barcelonés como la Sala Orquídea en Gracia. Durante un tiempo fueron habituales en mi entorno y mucho más formaciones que también participan en el disco como Logotipo y Entr'Acte con quienes compartía local de ensayo en la calle Horta. Los Murphy, que eran unos grandes portadores de sensibilidad política con un plus humorístico, valoraron mucho la idea de este disco autogestionado y su esfervercencia, especialmente Bing Selfish, así como Jim Welton que ya había empezado a trazar estas líneas pocos años antes en la época post punk de The Homosexuals y después en su propio sello It's War Boys. Esta confluencia de músicos pudo apreciarse en el Primer Festival Aja Jazz de la Cerdanya donde los británicos compartieron escenario con otros participantes en el disco como los propios Entr'Acte, Secreto Metro o Error Genético.

El disco fue grabado en los estudios Sonitec de la calle Gomis donde Macromassa ya habían registrado su legendario Darlia Microtónica o donde Lol Coxhill pocos meses antes de esta recopilación grabó su single Il froga silencio/Disco Dementia también para el sello UMYU, el saxofonista inglés compartiría también conciertos con varios participantes en el disco y uno recuerda muy gratamente el que ofreció en el Piano Bar.

Apuntar por último que en los últimos años el disco ha sido muy valorado en espacios tan influyentes como Mutant Sounds y por Eric Lanzillotta fundador de Anomalous Records, Milk from Cheltenham fueron reeditados por el prestigioso sello Alga Marghen y un recuerdo entrañable para Tres, recientemente fallecido que el disco nos dejó  "I doubt" uno de sus primeros registros.


                                                          Secreto Metro y Entr'Acte

                                       Logotipo actuando en el Boira. Foto Angel Lalinde

                                                                       Error Genético





Secreto Metro- Esparadrapo


El Grito Acusador - Somos Punks


Logotipo - Teoría del Contacto (precedido por la coda de un tema de Entr'acte)

lunes, 27 de marzo de 2017

Sintetizador ANS, sinestesia de luz y sonido



La vida del compositor electrónico ruso Eduard Artemiev tuvo su gran momento de inflexión cuando en 1960 vio en el conservatorio de Moscú un anuncio de Evgeny Murzin solicitando voluntarios para su nueva creación, el sintetizdaor ANS, un instrumento absolutamente singular que tanto podía generar sonidos desde gráficos o espectogramas como también al revés, contaba con 720 ondas sinusoidales, un considerable banco de filtros además de prestar polifonía; Artemiev respondió al anuncio y rapidamente se hizo colaborador de Murzin creándose poco después el Estudio Experimental de Música Electrónica de Moscú donde varios compositores como Sofia Gubaidulina, Edison Denisov o Alfred Schnittke tantearon el instrumento e incluso haciendo grabaciones de él que aparecerían en recopilaciones del sello Melodiya, aunque sin duda el trabajo más reconocido sería el que el propio Artemiev haría para el film Solaris de Andrei Tarkovsky.

El sintetizador ANS fue ideado por Evgeny Murzin en 1938 aunque no se pudo realizar hasta veinte años más tarde, las siglas rinden honor a Alexander Nikolayevich Scriabin cuyo acercamiento a la teosofía le hizo indagar hacia las teorías de enlaces de color y sonido que desde alguna manera planearon poco después por muchos visionarios del siglo XX como Thomas Wilfred o Zdenêk Pesánek. El ANS se puede enmarcar en la tradición de la imaginativa invetigación de otros ingenieros rusos como Leon Theremin, si el primero interactúa con las imágenes el segundo lo hará con el movimiento.

Solo queda un ejemplar del ANS en el Museo Glinka de Moscú. El músico Stanislav Kreichi ha hecho una gran labor de preservarlo y ha facilitado su uso a otros intérpretes como fue el caso de Coil que registraron en 2004 nada menos que un cd triple que también contenía 4 dvds con animaciones de Peter Christopherson. Otros trabajos basados en este sintetizador se pueden encontrar en alguna grabación de T.A.G.C., James Fei becado en el Theremin Institute, Alva Noto o Cisfinitum el proyecto que firma sus trabajos Eugene Voronovsky que describe como ambient metafísico. Apuntar por último que el hijo de Eduard Artemiev Artemiy ha recuperado en su sello Eletroshock Records gran parte de las grabaciones antes relatadas.



                       Recopilaciones que incluyen registros del sintetizador ANS en Melodiya


                                                                            Partes del ANS


                                                                        Espectogramas


                                              Imágenes de los discos de Cisfinitum y James Fei



Eduard Artemiev, Twelve looks at the world of sound.


Alfred Schnittke, Stream, 1969.





Coil ANS. Imágenes de Peter Christopherson, 2004.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Juan Navarro Beldeweg, arquitectura vibracional




La reciente exposición Escuchar con los ojos ha sido sin duda hasta ahora la más ambiciosa muestra sobre el arte sonoro que se ha desarrollado en España, es inabarcable reseñarla, aunque en futuras entradas será probable de alguna manera acudir a ella y al libro que se ha editado documentándola. Durante su visita uno podía intuir los vínculos que hubieron a finales de los sesenta entre arte y cibernética, especialmente por todos los artistas relacionados con el Centro de Cálculo de Madrid. Sin estar adscrito a él, Juan Navarro Baldeweg asistía a sus actos y pronto esta inquietud podría desarrollarla de manera mucho más amplia al llegar en 1971 al Center for Advanced Studies del M.I.T.

En el centro norteamericano, tutelado por György Kepes, comienza a desarrollar trabajos como Oasis Urbanos, A tropical forest in an artic landscape (dos fotos de arriba), Reloj de sol sobre el Charles River o Cinco unidades de luz, primeras manifestaciones conjuntas de pintura, instalaciones y arquitectura con la luz, transparencia y reflejo como común denominador. En ese tiempo efectúa los carteles Everything In the Air y City Links para la compositora electrónica Maryanne Amacher que también residía en el centro y para un homenaje colectivo a John Cage.

La música tendrá un papel central en su ya futura labor como arquitecto buscando la centralidad del cuerpo humano rodeado de un halo de canción orgánica y ritmos propios; la experiencia de la arquitectura la asemeja a la composición musical y en su primera obra al regresar a España, La Casa de la Lluvia en Cantabria, integra el resonar de la lluvia en el tejado con la luz del horizonte y la gravedad del espacio, sin duda un gran valor orquestar todos estos elementos aparentemente simples.




      Reloj de sol en el Charles River y dos obras de 1973, Cajas de luz y La columna y el peso

                                       
                                    Arado, obra sonora  (8 discos de lija y tocadiscos), 1975



                    Interior V. Luz y metales. Instalación sonora Sala Vinçon, Barcelona 1976

                                             

<  Maryanne Amacher
                                                                                      Living sound for sound joined rooms


jueves, 2 de marzo de 2017

Música Biónica de Maurizio Bianchi



El rescate que en 2002 hizo el director del sello Alga Marghen Emanuele Cercano de la obra de Maurizio Bianchi fue fundamental, tanto para que éste volviera a publicar nuevos trabajos después de su reclusión en los noventa, como para que acontecieran un sinfín de reediciones de su extensa obra centrada en la primera mitad de los ochenta. Un ejemplo más de ello lo tenemos en la reciente edición que el sello  local Música Dispersa Records ha hecho de una grabación privada que Bianchi hizo con el título de Clockwork Orange en 1980. El trabajo de M.B. tuvo un seguimiento considerable en España siendo sus primeros lps. distribuídos por Auxilio de Cientos e incluso gozó de la edición de su cassette Mectpyo por el sello Gand Mal Edicions de Anton Ignorant. También repasando fanzines especializados de la época podemos encontrar artículos especialmente en Trepidación que recogía esta declaración de intenciones del propio músico:

Endometrio representa el primer ejemplo de "Música Biónica", del sonido, es decir, obtenido sinteticamente de las manipulaciones y transformaciones de origen electrónico pre-registrados. En contraposición a la música de sintetizadores y la obtenida con el uso del calculador, en la Música Biónica de "bios" y "electrónica") el concierto del discurso continuo viene en gran medida desautorizado, y a eso se opone la estructura, la aglomeración del sonido, la sucesiva oleada de un pulular de micro-organismos reagrupados en sesiones breves cada una como cerrada otra vez en los saltos de respiración,  la violenta descarga de sonido sujeto a sesiones breves, cada una como encerrada otra vez en los límites temporales de la propia respiración, la violenta descarga de sonido sujeto a pequeños saltos dinámicos internos, la deseada "disociación" organizada del enlace sintetizado, la reducción a pura materia fónico-orgásmica, en suma la planificación del negativo.

Esto es la música experimental de la segunda posguerra (concreta, electroacústica, con sintetizadores y ordenadores, etc). Así como prefija ante todo la frustración de toda veleidad de identificación del gozo, a fin de proporcionar del mundo actual una imagen inquieta y sin dirección precisa; pero ahora la música experimental pre-apocalíptica, la Música Biónica apunta y rechaza con intransigencia todo tipo de neo-vanguardismo o neo-poética del objeto, para afirmar el motivo de un profundo empeño biológico/humano y fisiológico/evolutivo. Es una vía que trata de romper el círculo cerrado poniendo dialecticamente el negativo en relación con una proyección positiva.

No es la "inaccesibilidad" de mi trabajo por parte del oyente burgués lo que me interesa, más bien la "accesibilidad" por parte del oyente, de un todo nuevo, vivo, liberado y partícipe.

Un texto que ilustra en gran medida el apocalipsis radioterapeútico que Maurizo Binchi libera en tres años (1982-1984) de hiperactividad productiva que el bautiza como música biónica desde discos como Endometrio, Menses, Regel, The Plain Truth, Carcinosi, Das Testament o Armaghedon, auténticas paredes de descomposición sonora con una imaginería terminal propia de la edad tecnológica.






                                                               Enrico Cattaneo, Paesaggio



Entrevista para Radio Popolare, una de sus pocas aparciones públicas.


Maurizio Bianchi The Plain Truth

lunes, 20 de febrero de 2017

391, il n´est pas donné à tout le monde d´aller à Barcelone



Cuando Francis Picabia en 1916 recaló en Barcelona, donde pasaría dos años, el ambiente le parecía deprimente aunque es probable que pronto se sintiera animado por mujeres y opiáceos; así lo plasmó en un cuadro en que aparece la inscripción  il n´est pas donné à tout le monde d´aller à Barcelone. Pese a esto decide mitigar su hastío creando la revista 391 con colaboracines de otros expatriados de la Gran Guerra que también vivían aquí como Marie Laurencin (a quién estaba dedicado el cuadro antes citado), Otto Lloyd y Olga Sacharoff. Los cuatro primeros números que se crearon en Barcelona (los posteriores se editaron en New York, París y Zúrich) contenían ya sus primeras obras mecanicistas así como extractos de poemas de su primer libro Cinquante deux mirrors, presentado al igual que la revista en Las Galerías Dalmau, donde pocos años después en 1922 realiza una importante exposición en que se mezclan cuadros mecanomórficos junto a representaciones de toreros y manolas.

Un siglo después Pierre Bastien, otro parisino errante que también ha recalado en Barcelona, decide rendir tributo a la revista titulando Novia 391 a su último disco compuesto junto a Eduard Altaba y publicado por La Olla Express. El concierto de presentación el pasado fin de semana en el Convent de Sant Agustí fue una amalgama subyugante de cadencias marcadas esta vez por la trompeta de Bastien, el contrabajo de Altaba y la colaboración a la percusión y vibráfono de Aldo Aranda. Pese a que en esta ocasión Pierre Bastien no presentaba los mecanos musicales que tanto puede recordar algunas estructuras de Picabia, las pasionales abstracciones con dinámicos toques jazzisticos del concierto hubieran encantado a la dadaista audiencia del Cabaret Voltaire de Zúrich.







                                                       
                                                             portadas de la revista 391


   Fille née sans mère y Machine tournez vite, fechadas en 1916 el año de su llegada a Barcelona


     Arriba Optophone, obra expuesta en la exposición de la Galería Dalmau en 1922 (abajo)      

                     Novia 391, cd de Pierre Bastien y Eduard Altaba publicado por La Olla Express