jueves, 31 de octubre de 2019

Delphine Seyrig y el arte de las musas





Recorrer por el Centro Reina Sofía de Madrid la exposición Musas insumisas Delphine Seyrig y los colectivos de vídeo feminista en Francia en los 70 y 80 nos lleva de una manera palpable a la discordancia de una actriz de culto que progresivamente quiere desmontar su imagen como diva cuestionando el poder de la artista en las estructuras de poder, algo que acabó materializando en su labor como videorealizadora y que constituye el núcleo de la exposición paralelamente a toda su trayectoria como actriz en filmes de cineastas como Alain Resnais, Luis Buñuel o Marguerite Duras.

En este amplísimo recorrido lleno de todo tipo de documentos acerca de la actriz francesa, uno hecha a faltar la inclusión del disco De doute et de grace, cuya autoría compartió con Steven Brown de Tuxedomoon y con una gran presencia también de otro de sus miembros Blaine Reininger hasta tal punto que se hace incomprensible no figure como coautor del disco. Publicado por Crammed Records en su serie Made to Measure este recoge fragmentos del libro Cité du sang de Carole Naggar que fueron leídos y grabados por Delphine Seyrig en París a lo que luegó se añadió la música en Bruselas. Todo ello constituye la banda sonora de un film de Patrick de Geetere quien quiso propiciar un encuentro con los participantes que no pudo realizarse pues poco después falleció la actriz siendo este casi su último trabajo.

Si a la música se le ha calificado como el arte de las musas esta adquiere gran presencia alrededor de Delphine Seyrig en su círculo familiar, su hijo Duncan Youngerman ha grabado entre otros temas de La Monte Young dirigidos por Rhys Chatham y su hermano Francis Seyrig es el autor de la banda sonora de L'Anne derniere a Marienbad; influido por Olivier Messiaen con quien estudió, utilizó sonoridades de órgano que realzan el ambiente enigmático y sonámbulo por donde transitan los protagonistas en el hotel chateau, curiosamente el mismo ámbito donde deambula Delphine Seyrig en otros dos títulos destacados de su filmografía, India Song y Les levres rouges esta última con la destacada banda sonora de François de Roubaix.



                                              Fotogramas de Le darnier anné a Marienbad


                                                     Les levres rouges de Harry Kümel



       Delphine Seyrig en pausas de rodaje junto a Alain Resnais, Luis Buñuel y Marguerite Duras





                            François de Roubaix autor de la banda sonora de Les Levres Rouges


     Steven Brown y Blaine Reininger en 1989, año de de creación del disco De doute et de grace


Steven Brown&Delphine Seyrig Prunelles d'ailleurs y Souffle Coupe del disco De Doute et de grace



Rarísima toma del tema de introducción del film Les levres rouges  también conocido como Daughters of Darkness(1971) con música de François de Roubaix y Delphine Seyrig cantando

domingo, 20 de octubre de 2019

Mataparda - Mi viaje con Ledru, la evocación de lo árido, volcánico y caótico





La pasada estancia en la isla de Tenerife me ha hecho pensar en varias ocasiones en la relación de su impresionante paisaje con muchos de los artistas canarios que he admirado y seguido con gran interés, con algunos de ellos incluso tuve la satisfacción de tratarlos a mitad de los ochenta como es el caso de Pedro Garhel y José Mesa-Mataparda. Me centro en este último de quien hace tiempo quería hacer una entrada de su cassette El Monte de la soledad publicada en 1985 por la que siempre he tenido una especial debilidad, miniaturas de pop naif y surrealista muy cercanas al Commercial Album de los Residents cuyo colorista formato gráfico contrastaba en gran parte con toda la linea habitual de la estética industrial de gran parte de la cassette network.

Años más tarde supe de su alejamiento del mundo musical para centrarse más en el mundo del comic y la fotografía donde se puede encontrar gran parte de su interés de preservar y documentar el patrimonio de la isla a través de un caminar pausado que permita vislumbrar mejor la morfología de un paisaje impenetrable que abarca tanto zonas que agonizan en tránsito a la desparición o manifestaciones locales mucho más lúdicas, una prospección muy cercana a la que realiza otro artista y músico local como es Atilio Doreste. Quien quiera profundizar más en su obra es recomendable visite su blog Liferfe.

Para esta ocasión me gustaría centrarme en un libro de él que he descubierto inesperadamente en este viaje, Mi viaje con Ledru, publicado en 1991 muestra una serie de fotografías basadas en el viaje que el naturalista francés André Pierre Ledru efectuó a la isla en 1796 después de haber encallado su barco en el mar. Las fotos corresponden a un periodo en que utilizaba rancias cámaras fotográficas y de juguete casi en consonancia con su instrumentación musical y sus imágenes  alcanzan una dimensión focal cercana a Joan Fontcuberta a quien tuvo de profesor en sus años de aprendizaje en Barcelona. El propio autor nos lo describe así: Este trabajo fotográfico no pretende más que seguir los pasos de Ledru e intentar recrear fotográficamente Tenerife en 1796. Lo ideal sería un viaje en el tiempo: todo lo que uno podría fotografiar sería 1796, pero aún hoy, si seleccionan los puntos de vista y los encuadres podemos ver fragmentos de realidad que no han cambiado sustancialmente en doscientos años. Confieso que me he dejado envolver por un sentimiento de nostalgia, de lo misterioso y oscuro, También he preferido ver la belleza de lo árido, lo volcánico, lo caótico. Una isla más salvaje y dura.

Quisiera agradecer a los responsables de conservación del TEA de Santa Cruz de Tenerife la cesión de este libro después de la decepción de no poder ver sus obras en la admirable colección de fotografía, una decepción unida a la absurda e injustificable sorpresa de no poder ver expuesta ninguna de las obras de Oscar Dominguez, núcleo fundacional del museo, auténtico estandarte del surrealismo y antesala de toda la vanguardia canaria posterior. Para paliar nuestra decepción nos dejaron visionar sus obras además de algunas de Ildefonso Aguilar y Manuel Millares en los depósitos del museo, un privilegio al que repito estamos agradecidos pero que sería innecesario ante la normalidad de que estas obras estuvieran permanente expuestas para apreciar el amplio legado de la experimentación canaria cuyo otro centro de visita obligada como es el Museo Eduardo Westerdahl en el Puerto de la Cruz está cerrado sin que el propio  museo avise de semejante incidencia, otro contratiempo para cualquiera que incluya estos puntos como visitas obligadas a la isla y no como sustituto de un día lluvioso que sustituya a la playa.

                                                                           Güímar

                                                                           Taganana

                                                                        Granadilla

                                                                Buenavista del Norte

                                                                    La Matanza    

                                                                           Vilaflor
     

                                                                        Adeje



Cara B de la cassette de Mataparda Liferfe, autoeditada en 1988, última de su producción

domingo, 6 de octubre de 2019

Music for airports, end times healing



No revelo nada diciendo que el acudir a un aeropuerto es cada vez más estresante, tras tener que levantarse a tempranísimas horas para poder afrontar cualquier alteración y atravesar los agobiantes pasillos de control que han pasado del ocio vacacional a la amenaza terrorista uno acude a las sedantes cintas transportadoras que tras el chirrioso paso previo por tiendas al fin te llevará a los asientos de la terminal, denominación perfecta para una sala que parece la espera del dentista.

En este ambiente me apiado de muchos amigos músicos que han pasado verdaderas peripecias en estos lugares y me viene a la cabeza lo lejos que está todo esto del opioide sintético que en 1978 Brian Eno elaboró en su disco Music for Airports. Para amenizar la espera decido acudir a su escucha, hace mucho tiempo que no lo he oído y al seleccionar su entrada vía You Tube descubro asombrado que su grabación íntegra tiene nada menos que de dos millones de visitas y se me ocurre pensar que muchas son fruto de mitigar el tedio del lugar con una atención auditiva ligera pero en cualquier caso superior a la idea de su autor de sustituir el amortiguado muzak por un ambiente apaciguado y discreto. Este disco que originó el término de ambient music surge de una estancia en el aeropuerto de Colonia a mediados de los setenta y posteriormente fue emitido en el aeropuerto LaGuardia de New York que sin embargo acabó por retirarlo al comprobar que los pasajeros ligeramente somnolientos dejaban de comprar en las tiendas.

Al año siguiente de Music for Airports aparece en Inglaterra el single de File Under Pop Heathrow, uno de los primeros singles de Rough Trade con un sonido muy cercano a la música industrial a cargo Simon Leonard potenciado en su siguiente disco como AK Process. En este caso el ambient no es sugerente sino que es grabado en el propio aeropuerto y su atmósfera es mucho más densa reforzada en su cara B con un tema basado en la asesina de niños Mary Bell. Esta perversidad de incertidumbre ambiental no estaba muy alejada de J.G. Ballard quien vivía a corta distancia de este aeropuerto que aparece en muchos de sus libros como esta referencia al Hotel Hilton de Heathrow: "Me gustaría que todo fuera así, me gustaría que Inglaterra pareciera que todos se están preparando para ir a Marte", ficción escapista que podría llegar a ser real según denuncia la plataforma activista Plane Stupid en relación a la polución ambiental y acústica del aeropuerto inglés.

En este ambiente terminal del aeropuerto, el cineasta y escritor Chris Petit decide que su (como el denomina) cassette suicida de ocho ejemplares Coming down in Berlin solo pueda ser adquirida en ese lugar durante dos horas de una mañana por cinco personas (los otros tres ejemplares serán destruidos) en la tentempiés Panópolis donde los interesados verán un hombre con un libro The Book is a ghost de Roger Gilbert-Lecomte, a él se le deberán dirigir con la frase End Times Healing.


                                                    File under Pop. Rough Trade 1979

Music for real airports del trio inglés Black Dog. El título de Brian Eno actualizado en tiempos de modernismo y desinformación.



                             
                                    Interior y desconcertante exterior del aeropuerto de Colonia


                                                                Heathrow airport. Años 70
                                                         


Brian Eno Music for Airports


File Under Pop Heathrow