martes, 11 de septiembre de 2018

El brutalismo orgánico de Las Torres Blancas

                                                          Foto, Jose Manuel Morcillo

En casi el mismo día dos flashes de brutalismo arquitectónico, un artículo sobre la exposición Toward a Concrete Utopia en el MoMA basada en la aquitectura brutalista de Yugoslavia y por la noche aparece en la película de Antonio Isasi Isasmendi Un Verano para Matar escenas en el edificio más acorde que tenemos en España con esa estética como son Las Torres Blancas del arquitecto Javier Sáenz de Oiza. Construido en Madrid entre 1964 y 1969 lo primero que llama la atención es que su nombre no tenga nada que ver con un único edificio que además es grisáceo.

Una auténtica anormalidad para el oficialismo franquista de la época, un edifico que en palabras del propio Sáenz de Oiza agrede al paisaje aún teniendo como objetivo una armonía con la naturaleza a través de una morfología curvilínea descartando cualquier esquina. Un espíritu provocador que alternaría los habitantes progresistas y burgueses, pilotos de aviación, escritores, arquitectos y modelos que podrían disfrutar de zonas comunitarias como la piscina situada encima de veintidosavo piso o de su restaurante inferior que servía monoplatos a través del interfono. Un espacio metaorgánico.






                                                                    Foto. Paco Gómez

       Portal de entrada con el el propio Sáenz de Oiza, diseñado tras sufrir un dolor de muelas

                                                                     Escalera interior


                                                            Terraza superior y piscina

          
               Dibujos y planos previos del edificio que el propio arquitecto comparaba a pentagramas

                                               

                                          Recreaciones a cargo de Raúl Lázaro y Jordi Gart



Fotos de Fuente Helio y Ferfoto, esta última parte como base a la posible influencia del edificio en la ambientación de Blade Runner 2049, de clara inspiración brutalista. Quien sí tomo el edificio directamente como escenario es Jim Jarmusch en su film "The limits of the control", las siguientes fotos son un ejemplo de ello. Para acabar dos temas de la banda sonora a cargo de Boris y Sun O)))






   



miércoles, 29 de agosto de 2018

Víctor Nubla La ciencia a la luz del misterio



Tras adquirir una silla de playa descubro por primera vez el placer de leer en ella pegado a la orilla. El día declina en la antesala de la lluvia de estrellas de las Perseidas pero aún tengo luz suficiente para comenzar el último libro de Víctor Nubla "La ciencia a la luz del misterio" en cuyas primeras líneas ante el deleite de una contemplación del firmamento estrellado constata que no hay tiempo real, una experiencia concomitante con el título del libro en que la ciencia afortunadamente no tiene como objetivo curarnos del misterio, sino vivificarla a través de la observación, revelación y pensamiento del autor.

A través simplemente de una velada con invitados, Víctor propone en la experiencia de la escucha musical un balance de documentación y exaltación narrativa. Significa que en ella podemos viajar en el tiempo trazando cartografías sonoras ambientadas por Archie Shepp, Frederic Mompou o Gavin Bryars, discos de referencia en que los mecanismos cerebrales subyacen en la emoción y el recuerdo, idóneos para sus invitados. Sin embargo previamente mientras prepara un marmitako sus pensamientos se dirigen a la posibilidad de la existencia de sonidos accidentales algo que es corroborado con el invento del fonoautógrafo de Scott de Martinville, un poco similar al posterior de Edison pero con la particularidad de poder recoger la vibración del sonido y plasmarlo en un papel tintado. Otros ejemplos de sonidos aún más primigenios podían encontrarse en la rotación de las vasijas de barro investigado con aínco los últimos años en el campo de la arqueoacústica.



           El fonoautógrafo de de Scott de Martinville, patentado en 1857 y dos de sus grabados



Frederic Mompou Música  Callada



Au Claire de la Lune, primara grabación registrada en 1860.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Comprando el New Musical Express


                         Mis dos primeros ejemplares del New Musical Express, Octubre 1977

Hace pocos meses que el semanario New Musical Express ha dejado de editarse en papel después de una larga trayectoria que se remonta a su creación en 1952. Desde entonces siempre tuvo una feroz competencia con el Melody Maker hasta que en la mitad de los setenta se tuvo el acierto de incluir nuevos periodistas de la prensa underground como Nick Kent, Charles Shaar Murray o Mick Farren, ellos eran excelentes oteadores del tránsito del glam al punk o de las mutaciones del rock progresivo, aunqué quizá el momento más álgido coincidiría con el post punk de los últimos setenta con firmas como Paul Morley o Ian Penman, cuyas crónicas podían derivar hacia otras comparativas artísiticas rozando en algunas ocasiones el ensayo literario. La experimentación electrónica estaba cubierta por Andy Gill o Chris Bohn, este último tuvo además un inusitado interés en aquellos tiempos en explorar toda la música que se estaba generando en la Europa continental incluyendo los países del este. Todo ello hace del periódico un testigo de una altísimo voltaje musical lleno de riesgo (Mark Stewart de Pop Group protagoniza una portada entera sin haber todavía haber registrado ningún disco) y modernidad, a lo que no es ajeno los diseños de Berney Bubbles, con un punto focal en la llegada inminente de 1980, principio de una nueva década que paradojicamenre relegaría a muchos de sus colaboradores a otras publicaciones.

Al revisar mi primer ejemplar del New Musical Express me lo encuentro hecho trizas pues recorté un montón de fotos para forrar mi carpeta del instituto. Lo compré en octubre de 1977 en la Librería Francesa de Barcelona, el precio 60 pesetas, con el solía bajar por el Paseo de Gracia y bien podía ojearlo en la librería Kansas, en el drugstore o el alguna sesión del cine Publi, todos estos lugares han desaparecido. Más tarde lo comrpraba en el primer kiosco de las Ramblas y por último ocasionalmente en la tienda de Star Records en la calle Pau Claris.















Dos extras inolvidables del NME: The Book of the Modern Music y la casette C 81 que incluía su tema Kebab Traume grabado en directo en el Electric Ballroom, 1980; como singularidad la guitarra apabullante de Wolfgang Spelmanns.

martes, 31 de julio de 2018

Soledad Interrumpida de José Luis Alexanco y Luis De Pablo




El segundo quinquenio de los años 60 en Madrid tuvo en los márgenes más disonantes de la vanguardia artística a dos centros de producción e investigación tan relevantes como el Centro de Cálculo o el Laboratorio Alea, la intercomunicación de ambos tuvo un máximo exponente con
la obra Soledad Interrumpida creada por José Luis Alexanco y Luis de Pablo. Una pieza plástico sonora con cuarenta figuras antropomorfas hinchadas con aire comprimido y dotadas de movimiento ensayado previamente por procedimientos informáticos, completado con proyecciones de luz y sonidos aleatorios provenientes de un sintetizador VCS 3 basados en las piezas MódulosV y Yo la vi.

La pieza tuvo un largo periplo en los setenta desde su estreno en Buenos Aires en 1971 y en el Palacio de Cristal de Madrid (foto de inicio) hasta su presentación en la sala neoyorkina The Kitchen el lugar emblemático de la "New Music América" algunos de cuyos representantes como John Cage, David Tudor o Steve Reich habían pasado previamente por los Encuentros de Pamplona de 1972 organizados por los propios Luis de Pablo y José Luis Alexanco donde también se pudo contemplar la obra.

                                                                Estudio de la obra

                                               Teatro San Martín de Buenos Aires, 1971

                                                   Madrid, Palacio de Cristal 1971

                                       París Palais Wilson, Musée d'art contemporaine 1972


                                                         The Kitchen, New York 1980

                    Luis de Pablo y José Luis Alexanco en los Encuentros de Pamplona, 1972

                                             


lunes, 9 de julio de 2018

Nature Boy, el chico extraño y encantador, de Eden Abhez a Bobby Beausoleil






Hay que alabar que desde la prisión de California donde Bobby Beausoleil cumple cadena perpetua haya podido registrar recientemente un disco doble titulado Vodoo Shivaya, no voy ahora a dar detalles de la causa de su reclusión que casi todo el mundo sabrá tienen relación con la familia Manson. El mundo carcelario no ha sido obstáculo para que Beausoleil haya podido seguir desarrollando sus experiencias musicales que tuvieron su punto más álgido en la banda musical que creó para el film Lucifer Rising de Kenneth Anger, le han seguido colaboraciones con otros músicos reclusos y una cada vez mayor labor de invención y manipulación de instrumentos como controladores de sintetizador y guitarras aparte de sus ilustraciones y pinturas.

Como adelanto al disco se ha presentado un bellísimo vídeo dirigido por Shazzula Vultura Ridens de la versión del tema Nature Boy que compuso Eden Abhez en 1947 (el mismo año de nacimiento de Bobby Beausoleil) y que fue popularizado por Nat King Cole tras rescatarlo después de que el primero se lo entregara en el Million Dollar Theatre, para ello tuvieron que acudir al lugar donde vivía a la intemperie detrás de la primera L del famoso letrero de Hollywood. Eden Abhez pertenecía un grupo llamado Nature Boys que practicaban una especie de protohippismo mágico y el ambiente ensoñador que envuelve el tema se puede encontrar de manera aún más palpable en su disco Eden´s Island de 1960, un disco por el que tengo auténtica debilidad y sobre el que algún día me gustaría más extenderme. Apuntar que teniendo en cuenta la aparición de Eden Abhez en algunas de las sesiones del disco Smile de los Beach Boys, este bien pudo encontrarse con Bobby Beausoleil, habida cuenta de la amistad con Dennis Wilson.

Volviendo al tema apuntar que entre sus innumerables versiones podemos encontrar las de John Coltrane y viajeros espaciales como Sun Ra, Leonard Nimoy o David Bowie.

                                                       Eden Abhez y Nat King Cole




                           La escapatoria de Bobby Beausoleil a través de música y pintura


                                Discos de Sun Ra y Leonard Nimoy con versiones de Nature Boy




           Instantáneas del vídeo Nature Boy dirigido por Shazzula Vultura Ridens (foto inferior)


BOBBY BEAUSOLEIL - Nature Boy from Shazzula/ Black Mass Rising on Vimeo.