sábado, 10 de marzo de 2018

El piano entre ruínas





Uno de los hechos más luctuosos de la Segunda Guerra Mundial tuvo lugar a finales de esta cuando en los días de la ocupación rusa en Berlín un soldado alemán de las SS fué obligado por su captores a tocar el piano advirtiéndole que sería ejecutado si dejaba de hacerlo. El soldado tocó durante 22 horas antes de desvanecerse en lágrimas, los rusos le felicitaron y poco después le remataron con un tiro. Las guerras del siglo XX nos dejaron muchas fotos de pianos abandonados o destrozados, una de las más famosas fue la que captó Lee Miller en Berlín en los mismos días de la ejecución del soldado alemán y que es reproducida en la cabecera de esta entrada.

Apenas dos décadas después en la Alemania de los primeros sesenta el piano se hace ruína fruto de las hachas y martillos de los enfebrecidos miembros de Fluxus muchos de los cuales habían vivido de manera muy directa los destrozos de la guerra. Esta práctica artística se extendería a lugares insospechados como relataba Bill Drummond en una entrevista en que contaba como a principio de los sesenta mientras estaba familiarmente destinado a tocar el piano se quedó prendido viendo en televisión a grupo de personas rompiendo el piano con mazos, lo cual le llevó a la idea de poderlo hacerlo el mismo para escuchar estos sonidos de cerca. Después del pase televisivo ninguna fiesta de pueblo estaba completa sin un concurso de aplastamiento de piano y pronto todos los pianos disponibles para aplastarse desaparecieron, desvaneciéndose el lugar que ocupó durante años en la imaginación pública y en la cultura popular.



Soldados tocando el piano en tiempo de guerra, la primera en Berlín 1945, la segunda en la Guerra Civil Española y la última en Bosnia durante la Guerra de Yugoslavia.



                         La destrucción del arte por miembros del Wiener Aktionismus y Fluxus

Annea Lockwood quemando un piano, años atrás Jerry Lee Lewis hizo lo propio en un, nunca mejor dicho, incendiario concierto.


3 comentarios:

  1. Querido Javier, ¿conoces a Ross Bolleter?

    ResponderEliminar
  2. Es un placer Joan encontrarte por aquí. No conocía a Ross Bolleter, acabo de escuchar su Secret Sandhills y me ha gustado mucho, miles de gracias por la recomendación.

    ResponderEliminar
  3. Es un placer Joan encontrarte por aquí. No conocía a Ross Bolleter, acabo de escuchar su Secret Sandhills y me ha gustado mucho, miles de gracias por la recomendación.

    ResponderEliminar