viernes, 8 de mayo de 2026

Kenny Morris. Un Banshee dejó de llorar.

                                 Kenny Morris. foto Philippe Carly

Cuando escuchas The Scream puedes oír los dedos sobre las cuerdas, el esfuerzo que realmente hay detrás. Llegas al final de una canción y puedes oír a Kenny Morris respirar. A principios de este año, Kenny Morris dejó de respirar y estas palabras de Steve Severin, bajista de Siouxsie and the Banshees en una entrevista a Simon Reynolds recogidas en su blog, me las hizo llegar un seguidor o seguidora de este espacio, recordándome el aprecio que yo tenía por la banda entonces y concretamente este disco publicado en 1978 en que lo crudo y claustrofóbico te asienta en una atmósfera hipnótica.

Kenny Morris vio por primera vez a Siouxsie envuelta en el Bromley Contingent asistiendo a una sesión en el Screen on The Green en Islington en 1977; por aquel entonces él estaba relacionado con el mundo del cine hasta el punto de ser asistente en la película Jubilee de Derek Jarman. En aquel momento tuvo la intuición que acabaría haciendo algo con ella como así fue se unió a Siouxsie and the Banshees un año antes tocando la batería sin apenas tener práctica en este instrumento salvo un fugaz paso por Flowers of Romance la efímera formación de Sid Vicious en que sustituyó a Palmolive, curiosamente ambos tenían una técnica en que primaba mucho más el uso de los timbales sin apenas utilizar los platos, una dinámica maquinal que huía del rock más convencional y que tuvo a Moe Tucker de Velvet Underground o Jackie Liebezeit  de Can como predecesores. Como gran parte del punk más innovador Morris depuraría su técnica más con imaginación y coraje, un acercamiento innato al instrumento, como demuestra que en su infancia hacía percutir latas de pasteles mientras oía canciones de los Beatles en la radio.

La repercusión que el grupo comenzó a tener fue considerable hasta el punto de aparecer pintadas en los exteriores de 15 compañías discográficas pintadas en las que se leía: Firmen a los Banshees, háganlo ahora". Finalmente lo harían con Polydor y The Scream recibiría todo tipo de elogios empezándose a hablar del término post punk que compartían con otras formaciones como Wire o Magazine. Con esa euforia sorprende el famoso plante de Kenny Morris y el excepcional guitarrista John Mckay previo a un concierto en Aberdeen tras momentos de tensión y aún más las apenas noticias de actividad de ambos, quienes decidieron romper con la industria musical. En el caso de Kenny Morris un EP La Main Morte en el sello Temple Records de Genesis P-Orridge,  trabajos en vídeo y diversas actividades con el mundo del arte, incluyendo una exposición con el elocuente nombre de A Banshee left wailing, título con el que también se anuncia próximamente la edición de sus prometedoras memorias.

Siouxsie y otros miembros del Bromley Contingent asistiendo a la acción de Prostitution  de Coum Transmissions en el ICA londinense. 1976



Kenny Morris y Siouxsie

Un aplastante Kenny Morris a la batería

El primoroso glamour de las fotos de Siouxsie&The Banshees. Bruselas 1979

Kenny Morris y John Mackay junto a Dominique Fury del colectivo parisino Bazooka 

Una de las últimas fotos de Kenny Morris extraídas de una entrevista a Ellie O'Byrne

Cartel de una exposición con el mismo título que su próximo libro