martes, 4 de septiembre de 2012

BILLY MACKENZIE - Doors lead the other doors, roads lead the other roads.



Confieso que las primeras veces que oí a The Associates a primeros de los ochenta, tanto su sonido sobrecargado como las voces de cierta paranoia de Billy Mackenzie me crispaban un poco, aún siendo deudores indudables de Sparks, grupo que siempre he adorado. Para mi sorpresa poco después cuando fuí invitado por La Edad de Oro junto a SPK me quedé sorprendido que en su formación estuviera su ex-batería John Murphy, aún sabiendo que Associates era el grupo británico preferido de Sinan. Tres años después otra inesperada aparición de Billy Mackenzie haciendo voces en Oben Im Eck, el tema que da título al memorable disco de Holger Hiller me llevó a volver a oir Associates a través de su disco Sulk y esta vez si poder valorar el muchas veces difícil equilibrio de pop y experimentación en lo que llamaba "eclectrónica", el puntilloso gusto por el detalle y sus voces inverosímiles grabadas muchas veces en sitios insospechados.

Sin embargo el éxito del disco les llevó a esa espiral de innumerables actuaciones, apariciones en el Top Of the Pops, obligaciones de promoción, montones de libras ganadas pero también una mayor presión discográfica de dificil digestión en el momento que además aparecen las drogas. Todo este nuevo escenario de tensión origina la marcha de Alan Rankine y pese a su ausencia Billy Mackenzie continua las ambiciosas sesiones de grabación para un nuevo disco con innumerables intentos de perfección que progresivamente llevan a un caos que hacen perder los nervios a la discográfica, sobretodo al darse la noticia que todas las cintas han desparecido.

Fue con el encuentro de Moritz Von Oswald (batería de Associates en 1985) y Thomas Fehlmann con quien conseguiría por fin completar en su primer disco en solitario Outernational grabado en Berlín en 1991 simultaneando sus grabaciones con viajes a Zurich para colaborar con el duo Yello con los que años antes había grababado junto a nada menos que Shirley Bassey. Con todo ello la debilidad que había tenido por la música electrónica alemana se materializa en estos discos, al que habría que añadir el anteriormente citado de Holger Hiller.

Pese a todos estos logros artísticos sus deudas contraídas con su casa de discos más la muerte de su madre le llevó a un decaimiento progresivo en el que aún pudo grabar Beyond the Sun en 1997, año de su fin dramático que añade su nombre a la leyenda a varios de los que cantaron Gloomy Sunday. Billy Mackenzie se ha convertido estos últimos años en un personaje de culto maravillosamente evocado en el libro The Glamour Chase de Tom Doyle que originó un emotivo documental de la BBC.

The Associates con John Murphy, segundo desde la derecha

Billy Mackenzie entre Yello y Shirley Bassey






Oben Im Eck by Holger Hiller on Grooveshark

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