Mostrando entradas con la etiqueta Paris ultramoderne 70's. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paris ultramoderne 70's. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de mayo de 2023

Jacques Attali , Ruidos. El carácter profético de la música, sus armas y su domesticación


Definir que es exactamente el ruido es complejo, si nos quedamos con los términos de uso que por ejemplo nos puedan dar diccionarios darían en unos casos conceptos de sonidos inarticulados y en otros no deseados pero siempre acompañados con el calificativo desagradable. Es evidente que esta es la idea que sostiene la mayoría de la población y cuando se presenta ya asociado a la música esta suele asociarse con perturbación y extrañeza. No obstante habría que preguntarse si en nuestro presente esta tensión no se ha adaptado ya en gran medida a nuestro entorno como predijo Jacques Attali en su libro de 1977 Bruits, Essais sur l'economie politique de la musique en que consideraba que "la música ya no se oye en silencio, se integra a una totalidad" a la vez que incidía en que "toda música, toda organización de sonidos es un instrumento para crear o consolidar una comunidad, una totalidad; es lazo de unión entre el poder y los súbditos y por lo tanto más generalmente un atributo del poder, cualquiera que este sea". En páginas posteriores veremos  que este poder se instrumentará a través de tres zonas estratégicas: hacer olvidar, hacer creer, hacer callar.

Es significativo que Attali escribiera Bruits durante 1976 justo el año cero del punk, no cita el movimiento en ninguna parte del libro, aunque si lo hizo en alguna entrevista televisiva de entonces, ejemplos de transgresión de la música si los expone en las manifestaciones y circuitos de free jazz, la catarsis decibélica y liberadora de Jimi Hendrix o de cambio de orden serial por La MonteYoung. "El ruido es un arma y la música es en sus orígenes, la realización, la domesticación, la ritualización del uso de esta arma en un simulacro de homicidio ritual". Ejemplariza de manera destacada esta dualidad incluso con la portada en la ciudad medieval, el uso de músicos para atraer a las ratas y el devenir del estado de una fiesta al de penitencia, del carnaval a la cuaresma.

La música para hacer callar cobra un papel determinante en el siglo XX, la música como mercancía y planificada  con la creación de Muzak y el hit parede participa del capital y en el espectáculo, es profética y su organización social su eco. El talento visionario de Attali es notable, le llevó no solo a colaborar como estrecho colaborador de François Miterrand  sino como analista y consultor de estrategias y riesgos de diferentes corporaciones y su radar profético y global se puede palpar en su libro Diccionario del Siglo XXI escrito en 1988 diseccionando el futuro de la geopolítica con sus hiperclases y virtualidades a través de un montón de palabras, conceptos y lugares con incluso algún guiño al postmodernismo describiéndola como "palabra comodín que se utiliza para designar el futuro sin correr el riesgo de aventurar un pronóstico", algo que él si hace por ejemplo con el término que nos ocupa: "Música: nuevos ruidos y nuevos ritmos arrollarán a todo lo que se oye hoy en día. No se tratará de una vuelta al ritual o al espectáculo, Tampoco a la música culta. Por el contrario, será una avanzadilla de la improvisación. Los nómadas urbanos crearán nuevos instrumentos -electrónicos o de artesanía- para una música instantánea, colectiva, accesible a todos, una música que romperá la barrera del aprendizaje."

Decir que el libro apareció en España a través de la legendaria editorial Ruedo Ibérico nada más un año después de su publicación quizás debido a que durante los años anteriores tuvo su sede en París. Una importante parte del ideario del libro está presente en el libro Noise&Capitalism publicado en 2009 por Arteleku y con Mattin como coeditor, en él también se interroga si el noise como género está obsoleto y su confluencia y dimensión política con los circuitos de improvisación y vanguardia radical. Siguiendo en nuestro país destacar también el libro de Susana López La Política del Ruido. El ruido como arma definitiva editado en 2013 a través de la Fonoteca SONM de Murcia. En él su autora acude a Jacques Attali en varias de sus páginas, alternándolo con los manifiestos de Luigi Russolo, los pensamientos de John Cage, la subversión de Fluxus o Throbbing Gristle o las percepciones de Francisco López o Peter Ablinger. Por último, el ruido nos anima este mes de mayo como proclama la portada del fanzine sectario zaragozano El Sueño desde un especial dedicado a él desde un artículo dedicado a su alucinante escena en Indonesia, (algún ejemplo también aquí hace uno años) más recorridos por la del norte de Europa, Bizkaia o el noise outsider y anónimo que toma las calles pulverizando todas las esferas de las músicas.





Jacques Attali. Ruidos, ensayo sobre la economía política de la música. Ruedo Ibérico 1978

                              

                                               Noise&Capitalism Arteleku 2009

            Susana López La política del ruido. El ruido como arma definitiva. 2013

 
Red Noise, agit rock con orígenes en la ocupación de la Sorbonne en 1968. En 1976 Patrick Vian grabó su único disco Bruits et Temps Analogues


Metal Urbain Panik. Punk parisino tomando el ruido de Metal Machine Music como punto de iniciación. Al comienzo de esta entrada la portada del grupo de Burdeos S.T.O.

Clock DVA - Sound Mirror bajo la inspiración y citas de Jacques Attali

Vídeo extraído del artículo El ruido tomando las calles. El Sueño 17

sábado, 21 de enero de 2023

Gilles Deleuze, hacer audible lo inaudible




Poco después de la muerte del pensador francés Gilles Deleuze en 1995 nos vimos sorprendidos al año siguiente por la aparición de dos recopilaciones que rendían tributo a su legado: In Memoriam Gilles Deleuze publicada por Mille Plateux y Fold&Rhizomes for Gilles Deleuze a cargo de Sub Rosa, algo que tenía su lógica pues los dos directores de estos sellos Achim Szepanski y Guy-Marc Hinant tenían estudios universitarios de filosofía y ambos militaban en dos formaciones destacadas de la escena experimental europea de los primeros ochenta como eran P16 D4 en Alemania y Pseudo Code en Bélgica. Sí que hay un pequeño matiz y es que Deleuze tuvo una implicación más directa en la recopilación de Sub Rosa ya que tras conocer en París a Hinant este le mandaba envíos de formaciones que pensaba podían interesarle habida cuenta que su única relación conocida con la escena electrónica experimental es la que mantuvo en los setenta en París con Richard Pinhas con quien incluso grabó el tema Le Voyageur para su formación Schizo, proyecto paralelo de Heldon que luego también incluiría este registro en su disco Electronic Guerrilla, un hecho que en momento de aparecer los cds para mi asombro apenas se comentaba, quizás por el distanciamiento entonces de esta escena de estriada microelectrónica con alguien adscrito al rock progresivo que sin embargo era mucho más amplio de horizontes como luego se vio con colaboraciones que alcanzan a Merbow o al propio Achim Szepanski.

Siempre que hay discos de tributo surge la duda de la implicación o conocimiento del participante con el homenajeado, es de destacar que en ambas recopilaciones coinciden tres nombres: Mouse on Mars, Oval y Scanner, en esta caso especialmente las dos últimas si parecen estar en consonancia con las topografías de longitud y latitud sonora, un mapa de velocidades, intensidades, umbrales y llanos que descubrimos en su libro Mil Mesetas, el rizoma, la desterritorialización, la  alternativa al lenguaje unidereccional, el devenir imperceptible, las estancias nómadas y para los que estamos en el territorio musical cobraba una especial significancia el capítulo del Ritornelo, el sub-canto de las notas extrañas o añadidas en el agenciamiento de una máquina.

Dos libros a principios de este milenio nos ayudan a discernir los flujos del cosmos sonoro de Gilles Deleuze: Les LArmes de Nietzsche, Deleuze et le musique escrito por Richard Pinhas y en el 2006  en Italia (un año después del imprescindible Scultori Diu Suono de Daniela Cascella) Millesuoni Deleuze Guattari a cargo de Emanuele Qinz y Roberto Paci Dalò  recientemente editado en español como Mil Sonidos por la muy interesante editorial Tercero Incluido. En él los anteriores citados Guy Marc Hinant y Achim Szepanski junto a otros músicos, artistas e historiadores nos transmiten como plantea Deleuze a trazar una cartografía de las disonancias y las alteridades para tener una percepción rítmica, conceptos útiles para los músicos especialmente los más jóvenes ávidos de inputs que puedan dar sentido a la inmediatez de las nuevas tecnologías, muchas veces apenas novedosas con respecto a los casi treinta años pasados de estas recopilaciones marcadas por el apogeo entonces de prácticas como el muestreo, el glitch digital, los clicks&cuts o términos ya casi olvidados como "illbient". Alguien podrá decir que son clichés pero hay que reconocer que si apenas han habido avances desde entonces si lo comparamos con treinta años antes de 1996 la diferencia es sustancial, por supuesto hablando siempre en este tipo de escenas; si nos vamos a los cursos de conservatorio apenas ha interesado Deleuze pese a conferencias tan importantes como la que impartió en el IRCAM de París a instancias de Pierre Boulez y Jean Claude Rissett con coetáneos como Roland Barthes o Michael Foucault entre la audiencia.

Sí cuando aparecieron In memoriam of Gilles Deleuze o Filds&Rhizomes pensaba en Richard Pinhas como músico más cercano al filósofo francés tampoco podía olvidar a Santiago Auserón, es asombroso que ambos compartieron sus clases en el centro universitario de Vincennes. Cerca del recinto madrugaba por las mañanas junto a su pareja Catherine François paraasistir a sus clases e incluso en una ocasión le pidió consejo acerca del inminente proyecto de Radio Futura que afrontaría a su regreso a Madrid. Poco antes en el tiempo seminal de la "premovida" sus artículos en Disco Express de ellos junto a su hermano Luis y pareja Monste Cuní con el seudónimo de Corazones Automáticos,  un aparato de captura de música moderna sin rostro en términos deleuzianos como también lo eran los llamados pintores esquizos de la figuración madrileña de los setenta, ciudad que albergaría  un pronto homenaje al año siguiente del fallecimiento de Deleuze en el que no podrían faltar el propio Santiago Auserón y José Luis Pardo, ambos dos años antes habían también participado en el imprescindible número de la revista Archipiélago dedicado a él en que este último escribe Y cantan en llano del que reproduzco un extracto:

En los límites de la imaginación se adivina una especie de ruptura de la armonía, un límite de las consonancias en el que la naturaleza sonora, al complicar sus ritmos, abandona su estructura musical para devenir caos, sonido desmedido, inmenso, ruido desordenado, dolor y no ya placer de los sentidos, estridencia insoportable o silencio exasperante. Como si se tratase de una cantinela compuesta de silencios, de intervalos, un estribillo cuyas notas fueran exactamente lo que no se puede oír, lo que está entre una nota y la siguiente o la anterior, el rumor inclemente de la tempestad, de la gran ola en cuya corriente se insertan las cancioncillas, el fondo amorfo en que los instrumentos troquelan las formas y las figuras, los espacios y los tiempos. La naturaleza sigue sonando, pero su sonido ya no es música sino ruido; o en el mejor de los casos, es ritmo, ritmo puro sin melodía, variedad sónica que, en el límite y aun en los límites de lo audible, puede contener infinitas desigualdades temporales.


Imágen cristal. Gilles Deleuze y la portada del disco de Fripp&Eno a quienes vio en su concierto del Olympia de París a sugerencia de Richard Pinhas.





Portadas de los discos tributos a Gilles Deleuze y otros dos puntos de contato los lanzamientos previos  Chaos in Expansion (Sub Rosa) y Modulation & Transformation (Mille Plateaux)

Schizotrope, lecturas y música de Gilles Deleuze y Norman Spinrad a cargo de Maurice Dantec y Richard Pinhas





sábado, 12 de enero de 2019

Bernard Szajner, la amplificación fotónica



Al acabar la anterior entrada ubicada en el mundo carcelario intentaba ilustrarla con alguna muestra musical acerca de ese ambiente y ha sido después de que leyera un próximo evento que protagonizará Bernard Szajner que he recordado su recreación de la vida cotidiana de un recluso condenado a muerte y su única conexión al mundo exterior a través de una radio, todo ello quedó plasmado en su lp de 1980 Some deaths take forever, un disco con más nervio que su anterior Visions of Dune que mostraba la influencia que una cierta literatura de ciencia ficción tenía en él, especialmente la novela Nova de Samuel Delany en la que uno de sus personajes utiliza la"sensory syrinx" para crear ilusiones ópticas y música", una creación que de alguna manera anticipa su invención del arpa láser y otros artefactos lumínicos que puso al servicio de nombres míticos de la música en Francia como Oliver Messiaen, Gong o Magma, de estos últimos tuvo a algunos de sus miembros como colaboradores al igual que hiciera Richard Pinhas, todos ellos partícipes sonoros de la bunkerización nuclear en la ciudad metálica.

Aparte de su atractivo, el arpa láser pretendía ser un instrumento que le alejara de aprender a tocar un teclado, sin embargo para el gran público lo que primaba era su espectacularidad neutralizando en gran medida los propios aspectos musicales, algo que desanimó a Szajner a seguir utilizando estos instrumentos que con tanta ilusión diseñó influido enormemente por los aparatos de ilusionismo fantasmagórico que el belga Etienne Gaspard Robertson efectuó en tiempos cercanos a la Revolución Francesa con representaciones en que también efectuaba efectos de sonido en vivo. Esta reorientación musical le llevó a trabajar con músicos ingleses como Howard Devoto de Magazine o Karel Beer (su primer editor a través de IRC) en The Hyphothetical Prophets. Posteriormente casi una total inactividad de 20 años  retomada no hace mucho con conciertos en que de nuevo sus instrumentos se perfilan como elementos de una instalación, artefactos antropomórficos que modulan y filtran. Una muestra de ello y de toda su trayectoria podrá verse durante la primera quincena del próximo febrero en la Galería Les Vivres de l'art en Burdeos paralelamente a otros conciertos como el del día dos con el sugerente unpop de Eli Gras.






    Las recreaciones fantasmagóricas de Etienne Gaspard Robertson






miércoles, 18 de noviembre de 2015

Legendarias noches del Bataclan



Imágenes extraídas tras la legendaria reunión de Lou Reed, John Cale y Nico para el concierto que ofrecieron en la sala Bataclan de París en 1972, la primera vez que se les podía ver juntos tras la ruptura de Velvet Underground; en la misma filmación podemos ver las impresiones a la salida del concierto de varios periodistas musicales como Paul Alessandrini o Yves Adrien. Este concierto abriría en la sala una década prodigiosa de actuaciones que dejarían gran impacto a los antes citados y en general al publico parisino, algunas de ellas: New York Dolls, Captain Beefheart o Red Crayola, la mejor época del rock alemán representados por Kraftwerk, Can, Ash Ra Temple o los primeros conciertos de la oleada punk con carteles tan atractivos como Wire teloneados por los franco-españoles Guilty Razors o Pere Ubu junto a Taxi Girl.

El brutal y doloroso atentado que ha sufrido la sala ha sumido a París en un ambiente de agitación y resistencia que parecían presagiar los collages del colectivo Bazooka o los textos de Maurice Dantec, un habitual del Bataclan (el concierto de Kraftwerk presentando Autobahn siempre lo ha citado como una epifanía) que sin embargo provocó una gran polémica al anunciar que dejaba Francia ante la escalada de islamización que estaba sufriendo el país. Asistimos a días de convulsión, políticas mezquinas y oscuras que bien podrían ambientar Wars of Islam o Maladia Europa, dos temas de SPK surgidos poco después de que Graeme Ravell residiera en la capital francesa.

Espero que todo este espíritu e ilusión de las noches del Bataclan, del Gibus o el Palace y de locales más recientes vuelva a restablecerse.

                                       Kraftwerk ejecutando Autobahh. París Bataclan 1975



Crónica del concierto de New York Dolls en el Bataclan con texto de Oriol Llopis y fotos de Ian Mercader. Vibraciones 1978




miércoles, 6 de agosto de 2014

SERGE GAINSBOURG Lunatic Asylum



Una de las mejores maneras de visitar París es a través de intinerarios con la intención de conocer las casas, refugios o guaridas de muchos de sus personajes ilustres o malditos con un interesante factor de deriva que nos lleva a descubrir enclaves a veces insospechados. Un punto clave en esta geografía post-mortem es el número 5 de la Rue de Verneuil, la casa donde se instaló en 1969 Serge Gainsbourg junto a Jane Birkin en un momento crucial de su trayectoria. El colorido de las pintadas de tributo en el exterior contrasta con lo que fue el interior con paredes, techos y mármoles negros en donde confluían mobiliario inglés antiguo, equipos de grabación, libros antiguos y varios cuadros fundamentalmente surrealistas,  todo un ambiente de decadentismo Huysmans. Para Gainsbourg el negro no es un color, es un valor, un "no man's land" que le sirve de asilo.

En gran medida todo este ambiente tiene un claro origen en la experiencia sublime que para Gainsbourg fue sexear con su primera novia Elisabeth Levitsky en la sala de estar pintada en negro astracán del piso que Salvador Dalí y Gala tenían en París, gracias a que ella era asistente del artista George Hugnet que disponía de un juego de llaves. Serge adoraba a Dalí y asistió a muchas de sus fiestas privadas donde  rememoraba el París surrealista de los años veinte, la época que más le hubiera gustado vivir pues la pintura ha estado muy ligada a su sexualidad como puede verse por ejemplo en algunas secuencias de la película Melody Nelson.

Otros dos elementos perturbadores (sobretodo para sus hijas) en la casa de la Rue Verneuil son el esqueleto que compró en una tienda de productos de medicina y la escultura de un hombre con un vegetal en la cabeza que dió lugar a la portada de su disco L'Homme a tète de chou, una genial amalgama de discreto rock progresivo, film noir, ritmos africanos y toques de electrónica como Lunatic Asylum el tema que cierra el disco en que la neuropsiquiatría se encuentra con los parásitos de la radio.





                                          El decadentismo de la casa de Serge Gainsbourg



                                                 Tres instantaneas del film Melody Nelson


jueves, 5 de diciembre de 2013

MARIE ET LES GARÇONS Attitudes



París al final del verano de 1979, en la zona de Les Halles se encuentran dos de las tiendas más destacadas donde encontrar discos de punk y new wave como eran Open Market y Harry Cover, tanto de importación como de la esfervercente escena francesa, es en una de ellas (no recuerda cúal exactamente) que decido comprar el segundo single de Marie et les Garçons a los que había descubierto en una foto del especial que Popular 1 realizó del primer festival punk europeo que se celebró en Mont de Marsan, en ella descubrí que tenían una chica como batería, igual que en mi grupo, además de una imagen alejada de la ortodoxia punk que queda también patente en la portada del single con un sugerente dibujo de una piscina.

Marie et les Garçons sin embargo no eran de París sino de Lyon, donde habían comenzado tres años antes practicando un sonido muy deudor de rock americano post-Velvet del que incluso hacían varias versiones. La relación con esta escena se acentuó cuando Michel Esteban, propietario de la tienda Harry Cover y residente ocasional en New York, convenció a John Cale para que produciera allí su segundo single Attitudes donde además inserta su piano y marimba. El disco sería editado por el sello Spy Records en su edición francesa y Ze Records para USA en lo que iba a ser casi su primera referencia de un sello que tendría curiosamente una evolución similar al grupo que le llevó a la fusión de punk, new wave y disco o como sus responsables llamaban mutant disco. Es significativo que dos de los sellos más representativos de esa época como fueron Ze Records en New York y Rough Trade en Londres, eligieran a dos grupos de la escena francesa para abrir su trayectoria, en el caso de estos últimos con Metal Urbain.

Recientemente Marie et les Garçons se reunieron para un concierto en el Instituto de Arte Contemporáneo de Lyon auspiciado por el cineasta experimental Georges Rey que anteriormente los había filmado en un corto, no se pudo contar con Marie Girard que había fallecido en 1996.

Podéis encontrar al final Attitudes en la versión del disco y en una espléndida toma en directo en el Théatre Mouffetard de París en 1977.




Marie et les Garçons en directo en el festival punk de Mont de Marsan. Foto Popular 1 Attitudes - Marie Et Les Garçons by Kid Loco on Grooveshark Attitudes by Marie Et Les Garçons on Grooveshark

miércoles, 27 de febrero de 2013

BAZOOKA Un Regarde Moderne




La reciente edición del libro Punk An Aesthetic constituye una de las más ambiciosas recopilaciones  del origen gráfico de la ilustración punk tanto en sus orígenes como en su legado, trabajos que parecían efímeros han desembocado en los circuitos de la "alta cultura" como la inminente exposición de Linder Sterling en el Musée d'Art Moderne de París o la que tuvo lugar en la Villa Médicis de Roma donde tuvo un papel destacado el grupo parisino Bazooka, quienes incomprensiblemente no figuran en este libro pese a haber sido influencia declarada de los mismísimos Malcolm Mclaren o Jamie Raid.

El núcleo principal de Bazooka estaba compuesto por Kiki Picasso, Lolou Picasso y Olivia Clavel quienes depués de unos principios en revistas subterraneas tuvieron en 1978 el reto de ilustrar varias separatas del periódico Libération bajo el título Un Regarde Moderne. El resultado fue una impactante suseción de collage y fotomontajes de provocadora propaganda totalitaria unidos a cut ups gráficos de estética extrema deudores de alguna manera de William Burroughs, proclamas contra toda autoridad artística y estímulos a la radio clandestina, consignas que encajaban a la perfección con la agitación punk del momento pero que aun publicándose en un diario progresista no les quitaba de acudir cada noche a la redacción poco antes de las once de la noche para asegurarse ninguna injerencia.

Personalmente los descubrí en el deslumbrante trabajo gráfico que acompañaba el disco La Perversita de Hector Zazou especialmente en sus insertos interiores o el single We Hate You de Throbbing Gristle editado por el sello Sordide Sentimental con quienes colaborarían en otras ediciones, ambos discos publicados en 1979.

Hace unos años Un Regarde Moderne fue adaptado a internet más o menos con el núcleo central más alguna colaboración como la de Chris Marker con el seudónimo de Guillaume en Égypte y una librería de culto abrió en París con el mismo nombre.






                                                      Interior del disco La Perversita



                           Dominique Fury entre los "banshees" Kenny Morris y John Mckay