lunes, 16 de febrero de 2015

JAVIER HERNANDO Límite radioazulado



Anunciaros la reciente edición de mi último trabajo Límite radioazulado, editado en formato digipack conjuntamente por Geometrik y Urafonia, este último un sello personal que he creado para rescatar algunas grabaciones dispersadas en diferentes formatos.

El Cd es el resultado de una selección de grabaciones efectuadas entre 2011 y 2013, que ha contado en su presentación con imágenes de Chema Alvargonzález de su serie Diálogos en Blanco y con la masterización de Juan Carlos Blancas que ha tamizado perfectamente todas las texturas surgidas de los sintetizadores y efectos. El diseño, una vez más, ha sido de Angel Lalinde.

Límite radioazulado me ha llevado a unas derivas electrónicas traspasadas por túneles de escarcha, un crepitar de fosforescencia y a encontrar en el camino al pensador del radar captando emanaciones de remotas irradiaciones, Querencia podría ser el lugar.

Buscando sinestesias e identificaciones las he encontrado en habituales compañeros de viaje:

Vi las cabezas absortas en cenizas industriales
Yo vi el cansancio y la ebriedad azul.
A la audición del mundo bajo una piel
trabajado por dedos silenciosos.
(Antonio Gamoneda)

Alucinante luz en que la luna une la encina blanca desde el cieno al cielo, donde el hielo resplandece azul en un silencio alucinado.
(Juan Eduardo Cirlot)

The silence fell heavy and blue in mountain villages, pulsing mineral silence as word dust falls from desmagnetized patterns.
(William Burroughs)


                                      Chema Alvargonzález de la serie Diálogos en Blanco

                                      Querencia, transmisiones en un silencio alucinado

                                                    Urafonia logo por Angel Lalinde


martes, 3 de febrero de 2015

EL CEBO Ladislao Vajda



Un reciente pase televisivo nos ha dado la oportunidad de ver esta coproducción hispano suiza dirigida por Ladislao Vajda, un director de ascendencia húngara que dió sus primeros pasos en el cine mudo austriaco como montador y que tras varias vicisitudes creadas por la Segunda Guerra Mundial le llevó a trabajar en España hasta su muerte en Barcelona en 1965, este origen impregna claramente a la película una estética de expresionismo alemán y también algo de cine nórdico, algo inaudito en el panorama fílmico de aquí marcado claramente por un costumbrismo, aún incluso en algunos de sus títulos más destacados.

El film con una olvidable banda sonora, tiene sin embargo unos interesantísimos recursos de uso de sonidos fuera de campo en varias de sus escenas. Otro elemento a destacar es la perversa utilización de la niña por el detective que casi la emparenta con el asesino, todo ello en el universo del bosque que tantos cuentos infantiles ha generado, esta dualidad la emparenta a películas como La Noche del Cazador o M, El Vampiro de Düsseldorf esta última sobre todo por el aspecto del asesino, una grotesca figura que bien podía figurar en algunos de  los cuadros de Friedrich Dürrenmatt, autor del libro en que se basa la película y que también es responsable de su guión.




                                                  Diferentes fotogramas de El Cebo
                                             
                                                          Cartel alemán del film


                                         La Torre de Babel pintada por Friedrich Dürrenmatt

martes, 13 de enero de 2015

VEILED Testimoni



Anòmia, la editora que dirigen con tanto entusiasmo y esmero Ivy Barkakati y Arnau Sala, acaba de editar su onceavo lanzamiento, un 12" del duo Veiled compuesto por el propio Arnau y el norteamericano Robert Francisco y que cuentan ya con otras producciones en otro sellos como la casi simultanea El temps no passa, editado en Estados Unidos por White Denim. El disco que lleva por título Testimoni es un perfecto balance de minimalismo electrónico-industrial con unos ponderados a la vez que efectivos patrones rítmicos, cuyo sonido añadido a las imágenes del disco parecen conducir a lugares magnéticos de iniciación, evocaciones de unos SPK menos agresivos debido más bien a la instrumentación que a su espíritu y unas oscilaciones tectónicas que remiten a la descripción que hace la propia editora:
Ruído blanco atmosférico y secuencias resonantes que armonizan de forma conjunta con una consciencia de espacio físico.






                                                   VEILED El temps no passa



sábado, 3 de enero de 2015

André Breton y la música en Magia Cotidiana



Músicos extraños: enjambres de moscas azules, apelotonadas unas con otras, revoloteaban en torno al poeta, emitiendo un zumbido fuerte y agradable. Seguramente era su propia manera de tocar el laúd.
Relámpagos cada vez más numerosos y frecuentes rasgaban el cielo, iluminado y esculpiendo todo lo que de vida podría haber en aquel espectáculo.
Después, como en el cine, caía una imagen. Un tiempo corto. Brotó, esta es la palabra, un bosque de árboles petrificados y fosforescentes, entre los cuales uno solo tenía hojas nuevas de un bello verde tierno.
En ellos se habían posado numerosos pájaros disecados. Cantaban y hablaban. No recuerdo más que estas palabras: "en el umbral"

Un tocado parecido a una sartén colocado en equilibrio inestable sobre la cabeza, con el rabo hacia la espalda. La enriquecían diversos ornamentos. Coral blanco -una rosa recién abierta-, una gran concha cuya forma perturba, en más de un aspecto, el ánimo de algunos hombres -una cinta en la que se veían nudos a distancias desiguales.
De la oreja izquierda le colgaba un guante rojo. La boca del poeta, aunque no se movía, exhalaba palabras, sin duda por virtud propiciatoria: "Ondas rosa, ondas rosa, ondas rosa, etc."

Estábamos metidos en una matriz mineral de una amplitud insólita.
Obra maestra de la naturaleza prohibiendo el paso a lo impuro, a lo que nosotros representamos de ilusión, de perecedero. Un embrollo de cristales en formas de flores, de ramas de fuerzas eternas, interceptaba en aquel momento el devenir.
Cache servant de tumba de inefable belleza.
De pronto, y sin duda por merced, en medio de la más silenciosa de las creaciones, se abrió un camino.
La pareja avanzó lentamente, ceremoniosamente.
Se detuvo bajo aquella nave, rodeada de sones musicales extraños, sin ningún parentesco con lo conocido. Acaso es la música del futuro.
¡Malditos son entonces los que habrían de oírla! ¡Nosotros nos estamos constituidos para este género...de...voluptuosidad!

Textos del libro de André Breton Perspective Cavalière, traducido en España como Magia Cotidiana, concretamente en la que describe la llegada de una carta escrita por una antigua amante, que someramente cita como G.D., en la que esta le relata varios de sus sueños.

El movimiento surrealista que tanto quebrantó diferentes expresiones artísticas, apenas lo hizo con la música, podemos hablar de obras ligeramente más aleatorias con chocantes elementos de percusión y ritmos maquinales, cuando no evocaciones oníricas pero con instrumentación clásica que rozaron el imaginario de la fotografía publicitaria. Quizá el grupo más destacado era la formación Les Six que tenía como conductor a Jean Cocteau y como miembros entre otros a Darius Milhaud, Francis Poulenc y ocasionalmente Erik Satie.

La mayor revuelta en torno a la música en los círculos surrealistas sería un concierto en París de George Antheil presentando varias de sus obras como Sonata Sauvage o Mechanism, los enfrentamientos entre los espectadores provocaron la presencia policial y el posterior arresto de varios de los surrealistas más combativos, todo ello sería filmado y utilizado en el film L'Inhumaine de Marcel L'Herbier.

No sería hasta los primeros trabajos de música concreta de Pierre Schaeffer, como pueda ser Cinq Etudes de Bruits, donde podemos encontrar en él un marcado legado surrealista en inesperados collages combinados con elementos de automatismo e improvisación, además de incursión de sonidos exóticos.



                                            Fotografías de Man Ray y Horst P. Horst



 El embalsamiento del piano a través de Jean Cocteau, Remedios Varo y Romaine Brooks

                                                           Marcel Duchamp Sonata

                                                        Francis Picabia Optophone


                                          George Antheil, invenciones y consecuencias

                                                                     L'Inhumaine


                                                          Surrealismo melómano


                                            Pierre Schaeffer recreando objetos sonoros


Cinq Etudes De Bruits: Etude Violette by Pierre Schaeffer on Grooveshark

sábado, 20 de diciembre de 2014

Bruce Conner, Mongoloid Mabuhay Gardens




En la cada vez más frecuente corriente de organizar exposiciones sobre la implosión punk en diferentes escenas, una de las más recurridas es la de California en los finales setenta, donde la sala de conciertos Mabuhay Gardens sería su principal teatro de operaciones. El local estaba a muy poca distancia de la legendaria librería City Lights y una cierta bohemia de artistas que habían vivido la contracultura de la década anterior se mostraron atrapados por esos nuevos aires de rabia y contestación ciertamente más punzantes, entre ellos el artista plástico y cineasta Bruce Conner que empezó a fotografiar todo este periodo centrándose más en el gran lado permormativo que tenía el punk, no solo en los ejecutantes sino también en la audiencia, gran parte de estas fotografías serían publicadas en Search&Destroy cuyo editor V.Vale actúo también de puente entre artistas.

Pese a haber empezado con la pintura y  con diferentes ensamblajes escultóricos, han sido sus cortos lo que le han dado más reconocimiento, desde A Movie en 1958 donde ya a comenzó a mostrar su interés en el apropiacionismo fílmico con diferentes materiales de archivo de detritus televisivo y publicitario, unos ensamblajes a lo que seguramente no es ajeno sus estudios de música concreta en la mitad de los sesenta y que le emparejan visulamente a las propuestas posteriores de grupos como Negativland o Culturcide. Otra característica sería la inclusión de música pop en varias de sus películas emparentándole en este aspecto a Kenneth Anger otra figura clave del underground fílmico estadounidense. Con todo ese bagaje no es de estrañar que la coreógrafa Toni Basil le recomendara vivamente que acudiera a un concierto de Devo, tras el cual surgió el proyecto de hacer un film basado en su tema Mongoloid que fue presentado en los mismos Mabuhay Gardens en 1977. The Mutants, uno de los grupos más programados en la sala, le hicieron posteriormente un homenaje en que aparece danzando frente al grupo en en 2008, el mismo año de su fallecimiento.







                             Las tres últimas fotos: un (des)concierto de Negative Trend

                                                                        U.X.A

                                                                   The Mutants

                                                           Flyer del propio artista

 Bruce Conner fotografiando una rueda de prensa de Johnny Rotten en San Francisco

                        Ensamblaje de una foto original de uno de los componentes de Crime




martes, 2 de diciembre de 2014

David Thomas and Lindsay Cooper en la Sala Rock-Ola, Madrid 1983



El pasado viernes, a medida que iba avanzando el concierto de Pere Ubu en la Sala Apolo, presentía que David Thomas no nos iba a obsequiar con ningún tema de la época legendaria del grupo o como él prefiere denominar mítica, solo hubo una excepción, toda una sorpresa la versión casi a capella del Sonic Reducer que en su momento llevaron a la fama a los Dead Boys. Quizá uno de los motivos a no revisar esta época tenga que ver con una nueva formación que incluye los teclados de Graham Dowdall "Gagarin", miembro del grupo Ludus y colaborador de gente como Eric Random o Nico, sus lineas atmosféricas representan un perfecto contrapunto al theremin de Robert Wheeler y los sintetizadores EML esencia pura del sonido Ubu debida a uno de sus fundadores Allen Ravestine, todo un ejercicio de concentración que requiere siempre un perfeccionista David Thomas.

En 1983 tuve el privilegio de entrevistar a David Thomas para Radio PICA junto a Anton Ignorant y Francisco Felipe en los camerinos del Rock-Ola madrileño, sus repuestas iban siempre alternadas con gracisos acudidos, un humor patafísico que también había llevado momentos antes al escenario junto a Lindsay Cooper, destacar lo que supone un concierto solo de voz más vientos (faltaba la batería de Chris Cutler), en el ambiente  de una fiesta del sello Dro con formaciones basicamente nuevaoleras. Ha sido toda una sorpresa que David Thomas, rememorando a Lindsay Cooper fallecida el año pasado, recuerde en Ubu Projex de esta manera aquel concierto:

"Lindsay Cooper was a tough old bird. There are testimonials galore to her talent. The most significant is the body of her work. But, at a certain level of the masonic Brotherhood of the Unknown, talent is a given. 'Yeah, that was a great performance but that's what you're paid to do.' Deeper within the Order is a quality that endures and speaks to the heart. Lindsay was a tough old bird.

In the mid 80s, I had a trio that probably went by various names, mostly David Thomas and the Pedestrians. It was me, Lindsay and Chris Cutler. Voice, bassoon/sax, and drums. It was a surprisingly good listen, but far from conventional.

We were booked to play in Madrid two nights. It turned out to be a disco. The doors would open only after all the bars shut. The first night, we waited in a narrow 'dressing room' that was filthy beyond words. The flooring was sticky way past the point of being adhesive. Roaches and unidentifiable insects ran riot. Any time your eye rested on a spot on the wall, or floor, it moved. The smell was unique. The support was a Spanish cliche-punk band. The air compressed with every ill-timed foot drum beat. The audience had achieved a uniform post-drunkenness before we stepped on stage. We did the show, manfully enduring, manfully excelling, manfully uncompromised. It hurt bad. In the 'dressing room' afterwards someone said, "We get to do this all over again tomorrow."

The promoter swore up and down that the support band for the second night is much more "simpatico." Very simpatico. He kept saying it. We arrive as the support is finishing sound check. There are twelve of them on stage. The music is 80s Euro-pop of the worst kind. They are all made up to look like Adolph Hitler.

So, when I think of Lindsay, I remember Madrid. She was one for the trenches. You could count on her when the going got rough. Her art endured through the pain.

Chris, Lindsay and I will always have Madrid."


De todo este ambiente evento que tan bien rememora David Thomas es de destacar el single de regalo del Aviador Dro con el tema Rusos S.A. que más bien representa la antesala de Esplendor Geométrico, tecno de garaje que parecía sacado de algún combo de Akron o Düsseldorf.

Lamentablemente la entrevista está por ahora perdida pero no así gran parte del concierto que puede grabar de una manera rudimentaria.


                                    David Thomas and the Pedestrians



Rusos S.A. by Aviador Dro on Grooveshark