miércoles, 21 de octubre de 2015

No profanarás el sueño de los muertos de Jorge Grau, ultrasonidos postmortem




El reciente pase televisivo de No profanarás el sueño de los muertos (Let sleeping corpses lie y The living dead at Manchester Morgue) nos ha permitido admirar esta coproducción hispano italiana de 1974 dirigida por Jorge Grau en tierras inglesas, especialmente en el condado de Derbyshire. Su origen arranca con un encargo de un productor para que Grau filmara una película que recogiera el espíritu de La noche de los muertos vivientes pero en color, todo un desafío que el cineasta barcelonés resuelve de maravilla con un cromatismo a lo que no es ajeno su faceta de pintor.

Pese a que por la temática el film se ha emparejado con el género de zombies, su propuesta es más atrevida con un perspicaz tono ecologista y antirepresivo marcado por la lucha del protagonista contra la alteración medioambiental que produce una máquina de matar insectos por ultrasonidos cuya denuncia origina una progresiva persecución judicial hasta la aniquilación de éste. Otro elemento a destacar es la recreación artística de los zombies protagonizados por Fernando Hillbeck y José Lifante, actores habituales del cine de terror español de los primeros setenta, su perfeccionamiento detallando el origen de su muerte viene marcado por el interés de Grau en un libro que había adquirido de fotografía forense.

La película sigue visionándose en muchos certámenes y filmotecas y su director requerido para hablar sobre ella, en una de estas entrevistas nos comenta la importancia que tiene el sonido ejecutado por los propios alaridos de Jorge Grau distorsionados por los efectos y sintetizadores del compositor italiano Giuliano Sorgini que materializa magistralmente el ruido blanco de las radiaciones ultrasónicas para matar insectos, un ambiente que bien podría gravitar sobre el mundo de revistas de entonces como Terror Fantastic o la científica Algo.

Curiosamente al día siguiente de ser programada por televisión, algunos medios de información recogían el avance de la sonogenética, experimentos de ultrasonidos con gusanos, inaudibles para el ser humano y que tienen como fin médico que determinadas neuronas humanas fueran sensibles a las señales de estos ultrasonidos, confiemos en el buen uso de estas prácticas y no ver otro tipo de alteración o mutación digno de película.












  Varios momentos del film y dos fotografías de Jorge Grau durante el rodaje




Strait Jacket el tema de Giuliano Sorgini que abre el film y las portadas de dos de sus discos, la segunda corresponde a Nei Confini Dello Scibile un fantástico ejercicio de ambient noise grabado en 1980 con una coincidencia asombrosa a la sonoridad de Maurizio Bianchi, pese a permanenecer a dos mundos tan distintos.

domingo, 11 de octubre de 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La Düsseldorf, future is coming



Siempre que acudo a un concierto por primera vez de alguien que te ha marcado muchísimo en los años de formación musical y que ahora apenas edita material nuevo consideras el riesgo de que el mito te se venga abajo,  si el grupo o solista opta por un repertorio seguro basado en sus mejores discos esto parece contentar de gran manera a sus seguidores, ejemplos de esto lo hemos tenido en muchísimos retornos recientes y el concierto de Michael Rother dentro del Festival de la Merçe es un claro ejemplo. Por otro lado es paradójico que Rother esté haciendo más conciertos ahora que en la época de plena actividad de Neu, cuyos discos fueron bastante ignorados en su propio país algo que llevó a su otro miembro Klaus Dinger a buscar posibles bolos en Inglaterra sin resultados.

Del buen hacer del genio de Michael Rother con su guitarra poco más se puede añadir, sí remarcar la suerte de haber tenido a su lado  un lujo de baterías como Klaus Dinger en Neu, Jaki Liebezeit en sus discos en solitario o Hans Lampe con quien coincidió en la cara B de Neu 75 y que ahora recupera para conciertos como el del otro día, su presencia me hizo rememorar durante y después del concierto su etapa estelar de La Düsseldorf, la habitual escucha de su primer disco con su singular portada en la edición española de Telefunken. Una arrebatadora formación ya esbozada con la ayuda de Conny Plank en la cara b del Neu 75 antes citada, a la que Dinger le dió forma con toques sutiles de arte, moda y publicidad, algo muy representativo en el Düsseldorf de mitad de los setenta, una amalgama de Fassbinder y Beuys en cuya Kunstakademie encontramos colaboradores como Achim Duchow autor del logo del grupo, un decadentismo surgido a las orillas del Rhin que ruge en las noches del Creamcheese Club.




                                            La Düsseldorf metropolitana y artística de 1975


Imágenes de Achim Duchow, colaborador del grupo, la segunda pertenece a una tienda japonesa de discos en 1980, prototipo de las posteriores que en ese país recuperaron todo el legado del grupo



Las huellas del sonido Neu y La Düsseldorf son abundantes, una de las menos concocidas es este tema del dúo italiano Chrisma extraído de su primer disco Chineese Resturant editado en 1977

  
Hace mucho tiempo un amigo me juró haber visto una película de kárate con música de La Düsseldorf, no he podido encontrarla pero sí he descubierto esta con un tema del Neu 2 y otras de ese mismo género con extractos del Autobahn de Kraftwerk o Tangerine Dream, asombroso.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Nicolás de Lekuona, protomodernidad amputada



Hasta el 25 de septiembre se puede visitar en la Galería Marc Domènech de Barcelona una antología de la obra del artista guipuzcuano Nicolás de Lekuona; pinturas, fotografías y fotomontajes que fueron truncados por su su fallecimiento a los 24 años durante la guerra civil. Su trayectoria está marcada por una moderna simbiosis de surrealismo y constructivismo que le aleja de forma radical de su primera pintura folklorista, hasta tal punto de organizar durante 1932 en su pueblo natal Villafranca de Ordizia una exposición sobre "arte industrial".

Es de destacar su estancia en el Madrid republicano, visitante asiduo del Café Pombo le haría conocer a Ramón Gómez de la Serna quien es de suponer se mostraría asombrado especialmente de las fotocalquídeas (dibujos efectuados sobre clichés fotográficos) o también a todos los representantes de la Escuela De Vallecas, verdaderos entusiastas como él de todas las representaciones de la vanguardia soviética que intentaban capturar en sus excursiones por el extrarradio de Madrid.














Diferentes collages de Lekuona (el primero data de 1937 el año de su fallecimiento), algunos dibujos, punturas de inspiración musical y dos autorretratos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

LOS POLARES La Droga



No se de que manera me llegó este Ep de Los Polares y aún menos como me pude deshacer de él, puesto que el tema que abría la cara B "La Droga" me gustaba a rabiar. Se trata de una versión casi calcada del L.S.D. de Pretty Things que fue prohibida en muchos países y que paradojicamente en su versión en castellano fue permitida sin ningún problema, aún repitiendo los coros un montón de veces "el-si-di".

Los Polares era un grupo de El Masnou que se les podía emparentar con el rock de garaje que se hacía en Barcelona a mediados de los años 60 junto formaciones como Los Cheyenes o Los Salvajes, con estos últimos compartieron escenario en diferentes lugares, entre ellos nada menos que el Star Club de Hamburgo. En Alemania grabaron otro single de clara influencia psicodélica pero parece ser inencontrable, por lo que solo nos queda este registro grabado durante 1966 para Sonoplay en sus estudios de la Avenida América de Madrid.




lunes, 24 de agosto de 2015

Michael Snow Wavelength



Un hipnótico zoom progresivo de 45 minutos en un loft neoyorquino durante 1966 de la mano de Michael Snow, cámara fija y ondas sinusoidales crecientes en intensidad con sobreexposiciones visuales, la presencia fugaz de cuatro personajes nos aporta una especie de misterio a una posible trama narrativa, una radio irrumpe con el Strawberry fields forever de los Beatles con una estrofa reveladora "Living is easy with eyes closed, misunderstanding all you see", poco después "Nothing is real" en este caso justo lo contrario del film en que Snow profundiza la realidad, eso sí una realidad alejada de las normas una habitual narrativa cinematográfica.

El film puede verse en la exposición Secuencias que el Palau de la Virreina dedica a este genial artista canadiense con una cautivadora simultaneidad en su recorrido con sonidos de manipulación de cinta, música electrónica y onda corta que acompañan algunas esculturas e instalaciones.








                                                            Fotogramas del film




Michael Snow en un concierto de su grupo CCMC durante 2013 en Detroit junto a Wolf Eyes (Foto Laura Dal Farra. Milk Blitz Street Bomb)


jueves, 13 de agosto de 2015

El viaje de KLF a la "white room" de Sierra Nevada



En 1988, un single de The Timelords llega al número 1 de las listas británicas con Doctorin' The Tardis, en la portada un viejo Ford Galaxie acompañado del siguiente mensaje: "Hola soy un Ford Timelord, soy un coche y he hecho un disco", en efecto los componentes del grupo, Bill Drummond y Jimmy Cauty aseguraban que el coche que habían adquirido les hablaba y cuando llegó el momento de presentar el hit en el Top of The Pops insistieron que tenía que ser el coche y no ellos el protagonista de la actuación, ante la negativa de la cadena decidieron que apareciera Gary Glitter uno de los músicos apropiados en este refrito del tema Block Buster de la serie Doctor Who. Drummond y Cauty comprueban de primera mano el poder de la música y su efecto sobre las personas , en pleno subidón "rave" publican Como escribir un número uno de manera fácil, teorías que pondrían a la práctica en KLF con su disco "The White Room" cuyo origen previo es un film nunca acabado.

En lo que ha quedado de la película podemos ver el viaje del dúo a través con su Ford Galaxie por los parajes de Granada y Sierra Nevada, una iluminada road movie de búsqueda de la "habitación Blanca" que encuentran al final en el Observatorio del Pico Veleta, magnetismo heterodino y pensamiento mágico unidos en un espacio territorial bastante cercano a donde John Lennon compuso Strawberry Fields Forever, un tema que marcó enormemente a Drummond a los 17 años en su Liverpool natal y una zona también explorada posteriormente por Julian Cope su viejo amigo de los días de Zoo Records. Obviando forzados y típicos toques de degradación de imagen, hay grandes momentos como cuando pintan el coche enteramente de blanco que casi parece una acción Fluxus o una fugaz escena en que al entrar en las cuestas de un pueblo encalado el coche es extrañamente percibido por un chico albino.