martes, 20 de enero de 2026

Casamata, el refugio vibrátil y oteador de Alain Wergtifosse, Ángel Lalinde y Javier Hernando



Casamata brings together three fundamental pillars of the Spanish industrial and experimental scene: Javier Hernando, Ángel Lalinde and Alain Wergifosse, the latter of Belgian roots but long-established in Barcelona. Remembered for their solo works ad for collaborations that, over four decades ago, helped shape an incipient scene, their work was not limited to creation alone; they also laid the foundations for distribution structures, such as the crucial Ortega y Cassette label, managed by Hernando and Lalinde.

This album is the logical culmination of that shared journey, a protracted evolution of their capacity for sonic experimentation. The eight tracks that make up Casamata possess a density and primal rawness that could place us at the dawn of their careers, reviving a working methodology close to the way or doing things in the past. However, listening closely reveals an undeniable contemporaneity. Thus, Casamata functions as a perfect bridge between legacy and the present. We can confidently say that this is sound of those who shaped a scene, now reinterpreting their own rules with today's wisdom and tools. It is a work that does not look to the past with nostalgia, but rather uses it as the foundation of noise, memory and avant-garde.

Industrial Complexx, 2026


Este texto de presentación del sello Industrial Complexx sirve perfectamente para presentar este cd del que soy copartícipe, aunque sí me gustaría añadir algunos datos más sobre su realización que arranca sobre unas grabaciones que Ángel Lalinde y yo empezamos a realizar en El Masnou, sin consignas previas, dejándonos arrastrar por la excitación de poder escuchar amplificado nuestros sonidos tras demasiado tiempo de percibir estos solo por auriculares. Esta experiencia la hicimos extensible a un módulo de ensayo del Espai Les Basses esta vez junto a Alain Wergifosse quien ante los resultados nos alentó a que compartiéramos junto a él su participación en el Festival Morada Sónica de 2023. Me encantaba al salir de allí pensar que todo este encuentro se desarrollaba a escasos metros donde Xeerox comenzamos igualmente ilusionados a sentir las primeras catarsis eléctricas en un destartalado local, cuarenta y cinco años antes.

Alain en esos momentos colaboraba estrechamente con el centro belga Transcultures Centre Interdisciplinaire de Cultures Numériques&Sonores quien nos propuso documentar la experiencia de Almería bajo el nombre de Transonic Road Movie. Participar en el Festival Morada Sónica, el festival que tanta dedicación e ilusión le ha puesto Josep María Soler era fantástico y más compartiendo cartel con Enrique del Castillo, Sarah Rasines y Josep Manuel Berenguer entre otros. Los días previos recorrimos tanto las zonas montañosas cercanas al observatorio de Calar Alto como el Cabo de Gata, todo un contraste, desde un punto de observación de colisiones estelares a la avidez semidesierta. Un paisaje muy estimulante para el proyecto que sin embargo no se pudo completar a nivel visual en nuestro regreso tras la repentina muerte de Philippe Franck, director artístico de Transcultures. 

A nuestro regreso nos metimos en nuevas grabaciones, que unidas a extractos de nuestro concierto almeriense, decidimos agruparlas con el nombre de Casamata y son las que ocupan todo este cd. El nombre no solo corresponde a sólidas construcciones búnker para albergar algún tipo de defensa, sino también a viviendas populares levantadas de forma artesanal, algunas delas cuales pudimos ver en nuestro periplo almeriense. Casamata es refugio, vigilancia y aislamiento o como escribió Neruda:"bajo la tierra, en el fondo del aire, en el sitio en que el tiempo se detiene y las campanas se vuelven piedra, ahí está la casamata".


                  Dos momentos del directo en el Festival Morada Sónica, Almería 2023



Fotos de nuestro deambular almeriense previo a la actuación captadas por Ángel Lalinde

miércoles, 7 de enero de 2026

Geza X amplificando la sala punk The Masque en Los Angeles



El pasado mes de diciembre el programa San Onofre dirigido por Otis desde las ondas de ruah Alcalá de Henares ha tenido como invitados a dos personajes de excepción como son el legendario músico y productor norteamericano Geza X, auténtico factótum del primigenio punk más vanguardista de la costa oeste norteamericana y el no menos legendario Martin Rev el incombustible teclista del dúo Suicide. Los dos programas contaban con entrevistas a sus protagonistas que atraparán a cualquier oyente interesado en esta escena y se añadirán probablemente a los libros de anglo entrevistas traducidas que cuenta ya con dos volúmenes y cuyo listado es auténticamente estelar.

Ambos invitados comparten experiencias en la escena más outsider de la música norteamericana en los primeros setenta de trepidante proto punk y en apenas años su definitiva orientación a la electrónica les convierte en eso que después se bautizó como synth punk. En este contexto imaginaba de un lugar donde ambos se podrían haber encontrado y en efecto después de comprobarlo este no era otro que el legendario club de Los Angeles The Masque donde Geza X se ocupaba de técnico de sonido de la sala que en enero de 1978 albergó un concierto de Suicide. El club estaba regentado por Brendan Mullen y con él Geza X compartía el gusto por las músicas más raras y el dadaísmo, una debilidad que unida a toda la iconografía punk llevó a que los flyers de las actuaciones tanto del Masque como las de los Mabuhay Gardens de San Francisco figuren como de las más destacadas de la vorágine punk, sobretodo de las formaciones con las que más se implicó Geza X como fueron The Deadbeats o  Screamers. Sus experimentos con tratamientos de guitarras, sintetizadores y objetos domésticos eran de lo más habitual a los que había que añadir los brillantes toques de eco y reverberación que se pueden apreciar en una de sus más famosas producciones como es el Holiday in Cambodia de Dead Kennedys a través de la prodigiosa guitarra de East Bay Ray.

Geza X ha continuado su labor de productor incluso en terrenos más mainstream, aunque su inquietud sigue intacta, mientras The Masque se ha mantenido en ruinas durante mucho tiempo hasta que la productora cinematográfica World of Wonder se ha instalado en el lugar conservando las paredes repletas de pintadas hasta el punto de figurar en la lista de recomendaciones de Atlas Obscure.







Exterior de The Masque situado en los bajos del famoso local porno Pussycat Theater

Las paredes pintarrajeadas de The Masque recuperadas en la actualidad por la productora cinematográfica World of Wonder.