domingo, 13 de septiembre de 2026

Mika Vainio, sus años barceloneses en Poble Nou

                                       Mika Vainio en su casa de Barcelona, 1998.

Esplendor Geométrico visitarán de nuevo Barcelona este próximo sábado en la Razzmatazz pocos meses después de que lo hicieran en la Sala Wolf, ambas situadas en el Poble Nou . Cuando en el mes pasado de abril me dirigía al hotel donde estaban alojados en este barrio, no pude dejar de rememorar que a escasa distancia se encontraba el piso de la Rambla del Poble Nou donde Mika Vainio de Pan Sonic estuvo viviendo por un tiempo. En alguna ocasión él había manifestado su admiración por ellos en sus principios y ambos coinciden de ser estandartes en el género del rhythm&noise. En este sentido, recupero parte de una entrada que hice hace años coincidiendo con su fallecimiento y aprovecho para actualizarla y añadir alguna foto más, como la que abre esta entrada en que se le ve reposando en su casa.

Mika Vainio decidió quedarse a vivir en Barcelona entre 1999 y 2002, eligiendo como vivienda y centro de operaciones la Rambla del Poble Nou; su cercanía al mar, el pasado industrial y lejanía del bullicio turístico del centro ayudaron a esa decisión, así como la cercanía de sus habitantes, solo rota una noche en que sus vecinos llamaron a la policía pensando que en su casa se estaba cometiendo un crimen, confundidos por los gritos de un disco de Keiji Haino. Su disco Kajo está grabado en ese periodo así como A y Aaltopiri de Pan Sonic.

Aparte de encontrármelo en alguna ocasión en el Marx Bar, uno lo recuerda especialmente cuando en el Sonar del 2000 se dirigió a una amiga y a mí dándonos un flyer de lo más rudimentario en forma de fotocopia y blanco y negro anunciando una fiesta surf organizada por el elenco de Sähkö en la playa del Bogatell en que Mika pinchaba con el sobrenombre de Hombre de Madera. Pasada la medianoche una audiencia entre los que se encontraban Pita, Christian Fennesz, Jim O' Rourke o  los integrantes del sello barcelonés Alku (nombre extraído del tema que habría su primer disco Vakio) pudimos disfrutar  de lo a gusto que se sentía pinchando temas de rocksteady, dub o añejo rock and roll como su adorado Hasil Adkins, todo ello una auténtica muestra de como sentir estos sonidos junto a la intensidad física o melancólica electrónica de osciloscopio que llevaba a cargo en Pan Sonic o en sus proyectos en solitario.

                   

Mika Vainio y Ilpo Väisänen en la base del teleférico de la Barceloneta. Arriba del texto Mika en la playa de la Barceloneta. Fotos Joe Miles (The Wire, Marzo 1999)

                      Fiesta surf de Sähkö en la playa del Bogatell, Barcelona 2000

Mika Vainio en la azotea de La Fundació Tàpies montando su pieza "Sondear"dentro de la exposición Arquitecturas del discurso. Barcelona 2001

                                          Bjork visitando en 1997 el estudio de su casa

                                 Su disco Kajo grabado en 1999 entre Barcelona y New York

   
                                                     Pan Sonic Aaltopiri, interior. 2002

sábado, 29 de agosto de 2026

What do you call that noise, this is pop. El sarcasmo de la new wave británica a la industria musical





El otro día vi con auténtica devoción el documental sobre la banda británica XTC titulado This is Pop, el mismo nombre de una de sus canciones más icónicas contenidas en su primer álbum de 1978 White Music. Sobre ella, Andy Partridge alude al rechazo que él mantenía a las etiquetas como punk o new wave que se les atribuía a su música que consideraba básicamente pop, aunque este casi fuera un cruce alucinado de Captain Beefheart y The Archies. Esta escena musical es aprovechada inmediatamente con lucro en la industria discográfica y bandas como The Rezillos en su tema Top of The Pops la parodian con alta energía sin reprimir su humor. En el caso de M o lo que es lo mismo Robin Scott con su prodigioso tema Pop Muzik, apuntaba a que el futuro del pop se oiría en cualquier sitio; su modernísima synthwave nos sugiere un muzak filtrado en pop. Claro que los anteriores guiños sarcásticos a la industria musical británica quedan  dinamitados con la aparición de The Pop Group, su mordaz nombre camuflaba disonancias sonoras sobre alusiones a una barbarie capitalista marcada por la competición y el alineamiento.





domingo, 16 de agosto de 2026

Musicastros zoomórficos en la España Negra de José Gutiérrez Solana


En estos días que España está llena de murgas animando infinidad de fiestas, bueno será volver a recordar las más tenebristas de todas, las reproducidas en las pinturas y escritos de José Gutiérrez Solana.

Al entrar en el hogar de Solana, se percibe el coro de numerosos relojes, en otra habitación se van agrupando en los rincones figuras de talla, santos ingenuos con sonrisas indescriptibles. En otras estancias una caja de música unida a un pequeño órgano, una linterna mágica, pájaros artificiales que cantan con violentos trinos, una muñeca vestida de azul Nattier que mueve la cabeza y el abanico al andar y que va dejando una estela de notas de música de su polisón y a la que llaman la "Eva futura" en recuerdo de Villiers de L'Isle Adam.

Ramón Gómez de la Serna.

LOS CLOWNS MALABARISTAS. El fondo del armario es de espejos, que le sirven de marco anchas almohadillas de seda roja, y el suelo, de alfombra. Dos clowns cogidos del brazo vienen cogidos del brazo y se adelantan por unos raíles al abrirse de golpe las puertas de su caja. Uno está vestido de negro; una gola roja recorta su cuello, donde destaca su cabeza pintada de blanco y los labios y arrugas de la frente de azul y encarnado; en el pecho tiene una gran estrella bordada con hilos de oro y lentejuelas por todo el cuerpo. El otro clown viste de malla de rosa y corpiño de raso blanco; el pelo, en tirante tupé, es de un rojo de fuego y la otra mitad negro; se agarran la punta del pie y empiezan a bailar. De la caja sale una música de órgano y un palo que sostiene un plato que da vueltas se inclina sobre la frente de uno y pasa a la del otro.

José Gutiérrez Solana. La España Negra, 1920.













                                          Pinturas y dibujos de José Gutiérrez Solana


                      Rituales con botargas ancestrales en Mesegal (Cáceres) y La Alcarria

domingo, 2 de agosto de 2026

Summer in the city de Lovin' Spoonful. Cuando el ruido se esparcía en la canción de verano.


                                      
                                                          The Lovin' Spoonful

Cada vez que llega el verano no me puedo quitar de la cabeza el tema Summer in the City de The Lovin' Spoonful, sin duda una de las canciones de verano más memorables aunque paradójicamente desmitifican ese género pues en ella se hace mención a las abrasadoras temperaturas y obras que asediaban la ciudad de New York en el verano de 1966 aumentadas aún más si cabe en el actual. Ni más ni menos que lo que está ocurriendo en Barcelona con más de 300 obras en la actualidad, con socavones varios como el producido en el barrio de Vallbona cuyo corte y desvío del Rec Comtal ha provocado la lamentable muerte de peces.

Volviendo a la canción, destacar que será recordada no solo por el diálogo del contagioso riff de guitarra con los teclados, sino por los atrevidos efectos ruidistas provenientes de los cubos de basuras percutidos por Zal Yanosky, los micrófonos que el ingeniero de sonido Roy Halee situó en un octavo piso de una escalera de metal donde en su planta baja estaba situado el altavoz y alguna grabación urbana aportada por un técnico de sonido. Estas sonoridades se iban a hacer todavía más patentes en un apocalíptico final del que se prescindió por un gradual desvanecimiento. Efectos parecidos intentaron hacer ya en los setenta los miembros de Roxy Music con otro tema basado en la vida urbana como era el Street Life, aunque estos finalmente  fueron reemplazados por grabaciones ya registradas.

Ese verano de 1966 vería el lanzamiento de dos temas absolutamente vanguardistas dentro del pop, como fue la utilización de la electrónica en el Good Vibrations de The Beach Boys o la cinta magnética en Tomorrow Never Knows de The Beatles. 

                        Zal Yanosky grabando ruídos en un cubo de basura


                                                             Zal Yanosky 

                                                   John Sebastian y su autoarpa

                                                     El ingeniero de sonido Roy Halee

                                               
                                    Verano de 1966. Anochecer en Coney Island

domingo, 19 de julio de 2026

Revenir, disco de Krishna Goineau y Javier Hernando en Klanggalerie


Acaba de publicarse en el sello vienés Klanggalerie las grabaciones que Krishna Goineau y yo compusimos entre los años 2023 y 2024. Su título Revenir puede remitir a un vaporoso recuerdo del presente, volver a trabajar juntos después de que ambos tenemos un punto de partida común en esto de la música cuando nuestros caminos se encontraron en la Barcelona de 1978 y nos propusimos crear Xeerox junto a nuestros amigos más cercanos. Tiempos entonces de catarsis decibélica, exploración sónica y divertimento de una época que Krishna recuerda de manera prolija sin haberse diluido por su exitosa trayectoria posterior en Liaisons Dangereuses tras su marcha a Düsseldorf. Desde entonces nunca hemos dejado de estar en contacto compartiendo y animando nuestros respectivos proyectos.

Poco antes de que Bureau B publicara su disco I Need a Slow, me quedé atraído por algunas de sus grabaciones inéditas que marcaban un Krishna insólito, seguramente para sus fans de Liaisons, aunque para mí no tanto, pues conocía sus estudios de guitarra en la Universidad de Narbonne o su acercamiento a la acusmática sin perder su distintivo electrónico desde casi su abducción en los estudios de Conny Plank en 1981. Krishna marcaba su necesidad de reposo en su disco y yo acababa de salir ensimismado del mío, Jardín Náufrago. Las derivadas de estas grabaciones y otras nuevas las fuimos ensamblando en este Revenir con un mapa emocional de aguas ondulantes, campos magnéticos y fragilidad: la Occitania mediterránea, Formentera, Caldes d'Estrac.

Necesario mencionar la ilusión de haber sido editados por Klanggalerie, el sello dirigido por Walter Robotka quien confió en nuestro proyecto desde el primer día. Encontrarse junto a referencias de los Residents y toda la galaxia de Ralph Records, más grupos como Mnemonist, Severed Heads o Asmus Tietchens. No menos agradecer a Eli Gras que nos haya ayudado con su destreza a materializar la portada.


                                                    Imágenes de Krishna Goineau


                                        Krishna y Javier, coniunctio de sol y luna

                       Krishna Goineau y Javier Hernando. Foto de Joanna Empain



domingo, 5 de julio de 2026

El Tour desde Barcelona. Escapadas heroicas y dinámicas musicales.



El Tour parte este año de Barcelona, estos días la ciudad está llena de multitud de eventos y actividades relacionadas con el espíritu de la carrera, gentíos ante autoridades que parecen todos revivir el reiterado espíritu olímpico recibiendo a los participantes de un pelotón que está compuesto por "seres solitarios que no saben hacer otra cosa sino vivir juntos", como escribe con propiedad Guillaume Martín ciclista y filósofo del francés también participante en la ronda de este año con el equipo Groupama al comienzo de su libro La Sociedad del Pelotón.

Ante este protagonismo barcelonés en Le Grand Départ de este año uno no puede olvidar mi afición a este deporte inculcado por mi padre quien venía a recogerme al colegio para seguir luego en casa las escapadas de Julio Jiménez en el Mont Ventoux el mismo día que moría Tom Simpson o la heroicidad de José Pérez Francés en 1965 en la etapa que conducía Barcelona desde Aix les Thermes, 227 km de escapada en solitario recompensada por la entrada en solitario a través del Paralelo y enfilando Montjuic desde las torres venecianas y el Palacio de la Metalurgia. Era un 2 de julio y al día siguiente los Beatles actuaban en la Monumental.

Toda esta afición en mi infancia por el ciclismo y en especial el Tour la extendía con mis amigos de la calle a los juegos de mesa con figuritas con los equipos destacados de entonces como el Peugeot, Bic o Kas. La web Ciclyngboardgames.net de Anki Toner recoge una colección mundial de todas ellas admirable y, siendo músico, como novedad en su última actualización encontramos una sección de vinilos acompañados también por juegos. En este ambiente es preciso recordar el asombroso hit C'est le bicycle que tuvo en Francia en 1967 el barcelonés Alex Marco todo un personaje que alternaba la canción con el periodismo y la poesía. Su edición en España vino presentada como picture disc. No se me ocurre mejor manera de vincular Barcelona y el tour, bueno en parte sí, el dúo Velodrome compuesto poco después del Campeonato del Mundo en Pista celebrado en el Velódromo de Horta. Su tema Au Velodrome 141 es tan dinámico como el Tour de France de Kraftwerk o el de Telex.

José Pérez Francés entrando victorioso en la etapa del Tour de 1965 en Barcelona


   


La edición española del C'est la bycicle de Alex Marco como picture disc. 1967 y una versión de The Rocking Boys

La cara amarga del ciclismo. Mientras abundaban singles celebrando las hazañas de Eddy Mercks, su máximo rival Luis Ocaña era reflejado a través de dolorosa su caída en el Tour de 1971 que le llevó a abandonar cuando era líder.

Disco y juego de mesa

                           Ilustración de Salvador Dalí para el Tour de Francia de 1959


                Primera página del libro de Guillaume Martin La Sociedad del Pelotón







Look Mum No Computer. Hacer música electrónica mientras se pedalea

domingo, 21 de junio de 2026

Korg MS-20. Conexiones Düsseldorf Madrid Barcelona


          Arturo Lanz con el Korg MS-20 en una actuación de Esplendor Geométrico

Hace unos días a la salida de un concierto, hablaba con unos colegas de lo que suponía a ciertas edades acarrear para conciertos  instrumentos que habían sido icónicos pero de considerable volumen como el sintetizador Korg MS-20. Pocos días antes en ese mismo sentido se pronunciaba Arturo Lanz en una entrevista para Muzikalia en que creía que ese sintetizador que había sido clave en los principios de Esplendor Geométrico en los ochenta quedaba ahora mermado en sus posibilidades sonoras más extremas ante lo que puede ofrecer la instrumentación digital con que ahora afrontan los directos. No todo el mundo piensa así y paradójicamente ese mismo día me encontraba con una filmación de un concierto de Felix Kubin en el Modulartec de A Coruña en que el MS-20 figura como elemento esencial en su set, como sigue siendo habitual desde cuando tenía solo once años, coincidiendo con los años de la Neue Deutsche Welle.

Es en este movimiento y más concretamente en Düsseldorf donde en 1979 se pudo encontrar uno de los usos más destacados y exitosos de este sintetizador desde que Korg había lanzado su primera serie dos años antes. Sus envolventes, conexiones, procesamientos de señal externa y portabilidad fueron genialmente manejadas por Kurt Dahlke y Chrislo Haas en la primera formación de Deutsch Amerikanische Freundschaft .Tras dejar la formación, el pimero lo extendería tanto en solitario como Pyrolator y Der Plan mientras que Chrislo lo haría de manera incluso más apreciable en Liaisons Dangereuses, donde llegaron a tener cuatro unidades queran combinadas con el secuenciador SQ-10.

Mi experiencia personal reside en la versión anterior, el MS-10 que tuvimos en Xeerox precisamente poco después de que Krishna Goineau marchara a Düsseldorf. También recuerdo el acercamiento a él de Poch mientras vivía en Barcelona y de hecho ese sería su instrumento nada más recalar en Madrid junto a Ejecutivos Agresivos. Otras formaciones madrileñas de entonces también lo incluían de manera destacada en su instrumentación como es el caso de Oviformia Sci, Monaguillosh y muy especialmente Interacción, en todos los casos manejados por mujeres. Volviendo a los locales donde ensayábamos esta vez junto a Líneas Aéreas / Metropakt imposible olvidar las maravillas que realizaban con él Jordi Guber y Frank Palomo extensible a su única actuación en directo en la Sala Zeleste. El icónico aparato que resultó ser el Korg MS 20 cayó en desuso a mitad de los ochenta ante la aparición de los sintetizadores digitales aunque fué recuperado su protagtonismo en los 2000, potenciando aún más si cabe su versatilidad como puedan ser el ya citado Felix Kubin o el añorado Javier Piñango, del que no se desprendía en ninguna de sus actuaciones.

Kurt Dahlke-Pyrolator

            Beate Bartel de Liaisons Dangereuses junto a varias unidades del MS-20

                Felix Kubin a la derecha comenzando a manejar el Korg Ms-20


Beatriz Alonso Aranzábal (arriba) de Monaguillosh y Rosa de Último Resorte ambas desgraciadamente fallecidas.

Escuela de sintetizadores Korg MS-20 en Tokio con un modelo gigante al frente