Arturo Lanz con el Korg MS-20 en una actuación de Esplendor Geométrico
Hace unos días a la salida de un concierto, hablaba con unos colegas de lo que suponía a ciertas edades acarrear para conciertos instrumentos que habían sido icónicos pero de considerable volumen como el sintetizador Korg MS-20. Pocos días antes en ese mismo sentido se pronunciaba Arturo Lanz en una entrevista para Muzikalia en que creía que ese sintetizador que había sido clave en los principios de Esplendor Geométrico en los ochenta quedaba ahora mermado en sus posibilidades sonoras más extremas ante lo que puede ofrecer la instrumentación digital con que ahora afrontan los directos. No todo el mundo piensa así y paradójicamente ese mismo día me encontraba con una filmación de un concierto de Felix Kubin en el Modulartec de A Coruña en que el MS-20 figura como elemento esencial en su set, como sigue siendo habitual desde cuando tenía solo once años, coincidiendo con los años de la Neue Deutsche Welle.
Es en este movimiento y más concretamente en Düsseldorf donde en 1979 se pudo encontrar uno de los usos más destacados y exitosos de este sintetizador desde que Korg había lanzado su primera serie dos años antes. Sus envolventes, conexiones, procesamientos de señal externa y portabilidad fueron genialmente manejadas por Kurt Dahlke y Chrislo Haas en la primera formación de Deutsch Amerikanische Freundschaft .Tras dejar la formación, el pimero lo extendería tanto en solitario como Pyrolator y Der Plan mientras que Chrislo lo haría de manera incluso más apreciable en Liaisons Dangereuses, donde llegaron a tener cuatro unidades queran combinadas con el secuenciador SQ-10.
Mi experiencia personal reside en la versión anterior, el MS-10 que tuvimos en Xeerox precisamente poco después de que Krishna Goineau marchara a Düsseldorf. También recuerdo el acercamiento a él de Poch mientras vivía en Barcelona y de hecho ese sería su instrumento nada más recalar en Madrid junto a Ejecutivos Agresivos. Otras formaciones madrileñas de entonces también lo incluían de manera destacada en su instrumentación como es el caso de Oviformia Sci, Monaguillosh y muy especialmente Interacción, en todos los casos manejados por mujeres. Volviendo a los locales donde ensayábamos esta vez junto a Líneas Aéreas / Metropakt imposible olvidar las maravillas que realizaban con él Jordi Guber y Frank Palomo extensible a su única actuación en directo en la Sala Zeleste. El icónico aparato que resultó ser el Korg MS 20 cayó en desuso a mitad de los ochenta ante la aparición de los sintetizadores digitales aunque fué recuperado su protagtonismo en los 2000, potenciando aún más si cabe su versatilidad como puedan ser el ya citado Felix Kubin o el añorado Javier Piñango, del que no se desprendía en ninguna de sus actuaciones.
Beatriz Alonso Aranzábal (arriba) de Monaguillosh y Rosa de Último Resorte ambas desgraciadamente fallecidas.
























































