domingo, 11 de octubre de 2026

Geroge Perec, Je me souviens. Letanías de lo infra ordinario.



Je me souviens de George Perec. Tenía pendiente la lectura de este libro que más de un amigo francés me había recomendado y por fin la edición en español este año en la editorial Impedimenta me ha permitido hacerlo. Con la edad se me va acentuando el recuerdo nostálgico de cosas insignificantes y con ese proceso uno no puede más que identificarse plenamente con esta obra de Perec y más teniendo en cuenta el alto contenido que tienen sus 479 recuerdos que parecen letanías de lo infra ordinario y especialmente para mí sobre el mundo de la música y el ciclismo datados especialmente entre 1946 y 1961, aunque el libro se publicara en 1978. A continuación una selección de algunos de ellos e imágenes relacionadas.

Me acuerdo de las agujas de acero y de las agujas de bambú, que había que afilar con un frotador después de cada disco.

Me acuerdo que el primer surco que escuché fue el Concierto para oboe y orquesta de Cimarosa.

Me acuerdo de la época que Sacha Distel era guitarrista de jazz.

Me acuerdo de la tercera clase en los trenes.

Me acuerdo de que The Platters estuvieron implicados en un asunto de drogas y también de cuando corría el rumor de que Dalida era una agente del FLN.

Me acuerdo de los radio-crochets.

Me acuerdo de las carreras detrás de las enormes motos en el Parque de los Príncipes.

Me acuerdo de un queso que sellamaba "La Vaca Seria" (La Vaca que ríe lo llevó a juicio y ganó).

Me acuerdo de que Fausto Coppi tenía una novia que la apodaban "la Dama Blanca".

Me acuerdo de las cubiertas de discos, sobre todo de jazz, diseñadas por David Stone Martin.

Me acuerdo que a finales de los años cincuenta, por un tiempo estuvo de moda llevar fnisimos cordones de zapatos en vez de corbatas.

Me acuerdo del Presidente Rosko.

Me acuerdo de La Cigalle, en Pigalle, donde Al Lirvat y su orquesta tocaron durante más de treinta años.

Me acuerdo de "La Pila Wonder sole se gasta si la usas".

Me acuerdo de que en el bulevar Saint Michel había una tienda, creo que se llamaba Chantecler, donde a cambio de veinte francos (antiguos) se podía escuchar un disco  (78 r.p.m.).

Me acuerdo de "Sixteen Tons".

Me acuerdo de Gloria Lasso, de Tilda Thomar y de María Felix.

Me acuerdo de Yma Sumac (el ruiseñor de los Andes)

Me acuerdo de cuando Brigite Bardot cantaba "Sidonie tiene más de un amante", "No tengo miedo a nadie en Harley Davidson" o "El final del verano"

Me acuerdo de una publicidad en verso que terminaba así: "...su rostro, las arrugas han dejado huellas en su frente, ¡pero sus ojos están a salvo de los los daños de la edad, gracias a las lentes STIGMAL y las gafas HORIZON!"







                                                 La aviadora Jacqueline Auriol





Emperor Rosko


La influencia de George Perec en el mundo de la música es considerable especialmente en su presencia en El Colegio de Patafísica. Uno de los más destacados es la puesta en escena que Sacha Distry hizo de este libro con música de Gavin Bryars. Posteriormente fue editado en disco y años antes encontramos un registro con voz del propio George Perec.




lunes, 28 de septiembre de 2026

Rememorar la recopilación Nightlands con el encuentro de O Yuki Conjugate en el festival Modulartec de A Coruña.






El próximo sábado día 3 de octubre dentro de la programación del Modulartec 2026 participaré en un concierto junto a Ángel Lalinde y Alain Wergifosse presentando parte de nuestro disco Casamata publicado a principios de este año por Industrial Complexx, además de nuevos trabajos inéditos. Todo ello acompañado por la cinemática criogénica de Alain en la pantalla. Será todo un honor compartir esta velada con O Yuki Conjugate, un grupo cuyos comienzos en 1982 compartían circuitos de difusión e intercambio muy cercanos a los que entonces teníamos en nuestro sello Ortega y Cassette. El duo también presenta destacadas imágenes de fondo, no en vano uno de sus componente Andrew Hulme es un destacado realizador cinematográfico británico. A él pertenece el concepto y diseño de la sensacional recopilación Nightlands, publicada en 1987 que recupero ahora motivado por este próximo encuentro.



Al igual que ocurriera con el punk la música industrial comenzó en los primeros ochenta a tener varias derivadas que progresivamente le alejaba tanto de su faceta más ruidista como de su agresión metálica, su sonido se ralentiza con tonos ambientales y medidos toques tribales y su imaginería se vuelve más estilizada. La recopilación Nightlands publicada en 1987 es un perfecto ejemplo de toda esta transformación, publicada en 1987 por Final Image, un sello dirigido por Ian Dobson editor de la revista Flowmotion y Andrew Hulme miembro de O Yuki Conjugate y responsable de las fotografías, concepto y diseño del álbum, un viaje synth-noir al brumoso Leeds de los ochenta con desvíos a epicentros de la electrónica inglesa como Sheffield o Manchester de la mano de John Avery, Biting Tongues o Muslimgauze, este último por cierto participó tres años antes en otra memorable recopilación con parecidos entornos, Film Noir American Style publicada por Ding Dong Records.

Este ambiente cinemático esta patente en gran parte de los participantes, Biting Tongues la formación del posterior miembro de 808 State Graham Massey fue responsable dos años antes de la banda sonora de la película Feverhouse y el ex miembro de Hula John Avery también lo hizo en el ámbito teatral. Sin embargo es Andrew Hulme el más implicado en el campo cinematográfico como apunta la anterior referencia de Final Image la cassette Beyond Entertainment que se presenta como complemento de un video o también en este formato Peripherical Vision que contiene los temas de Mute Calm y O Yuki Conjugate de Nightlands y que fue publicado por el sello Ikon de Factory Records. Hulme aún se implicaría más en el cine como editor y ya en estos dos últimos años en la dirección con dos películas como The Devil Outside o Snow in Paradise ambas exhibidas en el Festival de Cannes. 






Pump el duo de David Elliot (YHR Tapes) con el lp que grabaron a la vez que su tema en Nightlands

                                                           Paul Schütze y Andrew Hulme Fell


domingo, 13 de septiembre de 2026

Mika Vainio, sus años barceloneses en Poble Nou

                                       Mika Vainio en su casa de Barcelona, 1998.

Esplendor Geométrico visitarán de nuevo Barcelona este próximo sábado en la Razzmatazz pocos meses después de que lo hicieran en la Sala Wolf, ambas situadas en el Poble Nou . Cuando en el mes pasado de abril me dirigía al hotel donde estaban alojados en este barrio, no pude dejar de rememorar que a escasa distancia se encontraba el piso de la Rambla del Poble Nou donde Mika Vainio de Pan Sonic estuvo viviendo por un tiempo. En alguna ocasión él había manifestado su admiración por ellos en sus principios y ambos coinciden de ser estandartes en el género del rhythm&noise. En este sentido, recupero parte de una entrada que hice hace años coincidiendo con su fallecimiento y aprovecho para actualizarla y añadir alguna foto más, como la que abre esta entrada en que se le ve reposando en su casa.

Mika Vainio decidió quedarse a vivir en Barcelona entre 1999 y 2002, eligiendo como vivienda y centro de operaciones la Rambla del Poble Nou; su cercanía al mar, el pasado industrial y lejanía del bullicio turístico del centro ayudaron a esa decisión, así como la cercanía de sus habitantes, solo rota una noche en que sus vecinos llamaron a la policía pensando que en su casa se estaba cometiendo un crimen, confundidos por los gritos de un disco de Keiji Haino. Su disco Kajo está grabado en ese periodo así como A y Aaltopiri de Pan Sonic.

Aparte de encontrármelo en alguna ocasión en el Marx Bar, uno lo recuerda especialmente cuando en el Sonar del 2000 se dirigió a una amiga y a mí dándonos un flyer de lo más rudimentario en forma de fotocopia y blanco y negro anunciando una fiesta surf organizada por el elenco de Sähkö en la playa del Bogatell en que Mika pinchaba con el sobrenombre de Hombre de Madera. Pasada la medianoche una audiencia entre los que se encontraban Pita, Christian Fennesz, Jim O' Rourke o  los integrantes del sello barcelonés Alku (nombre extraído del tema que habría su primer disco Vakio) pudimos disfrutar  de lo a gusto que se sentía pinchando temas de rocksteady, dub o añejo rock and roll como su adorado Hasil Adkins, todo ello una auténtica muestra de como sentir estos sonidos junto a la intensidad física o melancólica electrónica de osciloscopio que llevaba a cargo en Pan Sonic o en sus proyectos en solitario.

                   

Mika Vainio y Ilpo Väisänen en la base del teleférico de la Barceloneta. Arriba del texto Mika en la playa de la Barceloneta. Fotos Joe Miles (The Wire, Marzo 1999)

                      Fiesta surf de Sähkö en la playa del Bogatell, Barcelona 2000

Mika Vainio en la azotea de La Fundació Tàpies montando su pieza "Sondear"dentro de la exposición Arquitecturas del discurso. Barcelona 2001

                                          Bjork visitando en 1997 el estudio de su casa

                                 Su disco Kajo grabado en 1999 entre Barcelona y New York

   
                                                     Pan Sonic Aaltopiri, interior. 2002

sábado, 29 de agosto de 2026

What do you call that noise, this is pop. El sarcasmo de la new wave británica a la industria musical





El otro día vi con auténtica devoción el documental sobre la banda británica XTC titulado This is Pop, el mismo nombre de una de sus canciones más icónicas contenidas en su primer álbum de 1978 White Music. Sobre ella, Andy Partridge alude al rechazo que él mantenía a las etiquetas como punk o new wave que se les atribuía a su música que consideraba básicamente pop, aunque este casi fuera un cruce alucinado de Captain Beefheart y The Archies. Esta escena musical es aprovechada inmediatamente con lucro en la industria discográfica y bandas como The Rezillos en su tema Top of The Pops la parodian con alta energía sin reprimir su humor. En el caso de M o lo que es lo mismo Robin Scott con su prodigioso tema Pop Muzik, apuntaba a que el futuro del pop se oiría en cualquier sitio; su modernísima synthwave nos sugiere un muzak filtrado en pop. Claro que los anteriores guiños sarcásticos a la industria musical británica quedan  dinamitados con la aparición de The Pop Group, su mordaz nombre camuflaba disonancias sonoras sobre alusiones a una barbarie capitalista marcada por la competición y el alineamiento.





domingo, 16 de agosto de 2026

Musicastros zoomórficos en la España Negra de José Gutiérrez Solana


En estos días que España está llena de murgas animando infinidad de fiestas, bueno será volver a recordar las más tenebristas de todas, las reproducidas en las pinturas y escritos de José Gutiérrez Solana.

Al entrar en el hogar de Solana, se percibe el coro de numerosos relojes, en otra habitación se van agrupando en los rincones figuras de talla, santos ingenuos con sonrisas indescriptibles. En otras estancias una caja de música unida a un pequeño órgano, una linterna mágica, pájaros artificiales que cantan con violentos trinos, una muñeca vestida de azul Nattier que mueve la cabeza y el abanico al andar y que va dejando una estela de notas de música de su polisón y a la que llaman la "Eva futura" en recuerdo de Villiers de L'Isle Adam.

Ramón Gómez de la Serna.

LOS CLOWNS MALABARISTAS. El fondo del armario es de espejos, que le sirven de marco anchas almohadillas de seda roja, y el suelo, de alfombra. Dos clowns cogidos del brazo vienen cogidos del brazo y se adelantan por unos raíles al abrirse de golpe las puertas de su caja. Uno está vestido de negro; una gola roja recorta su cuello, donde destaca su cabeza pintada de blanco y los labios y arrugas de la frente de azul y encarnado; en el pecho tiene una gran estrella bordada con hilos de oro y lentejuelas por todo el cuerpo. El otro clown viste de malla de rosa y corpiño de raso blanco; el pelo, en tirante tupé, es de un rojo de fuego y la otra mitad negro; se agarran la punta del pie y empiezan a bailar. De la caja sale una música de órgano y un palo que sostiene un plato que da vueltas se inclina sobre la frente de uno y pasa a la del otro.

José Gutiérrez Solana. La España Negra, 1920.













                                          Pinturas y dibujos de José Gutiérrez Solana


                      Rituales con botargas ancestrales en Mesegal (Cáceres) y La Alcarria

domingo, 2 de agosto de 2026

Summer in the city de Lovin' Spoonful. Cuando el ruido se esparcía en la canción de verano.


                                      
                                                          The Lovin' Spoonful

Cada vez que llega el verano no me puedo quitar de la cabeza el tema Summer in the City de The Lovin' Spoonful, sin duda una de las canciones de verano más memorables aunque paradójicamente desmitifican ese género pues en ella se hace mención a las abrasadoras temperaturas y obras que asediaban la ciudad de New York en el verano de 1966 aumentadas aún más si cabe en el actual. Ni más ni menos que lo que está ocurriendo en Barcelona con más de 300 obras en la actualidad, con socavones varios como el producido en el barrio de Vallbona cuyo corte y desvío del Rec Comtal ha provocado la lamentable muerte de peces.

Volviendo a la canción, destacar que será recordada no solo por el diálogo del contagioso riff de guitarra con los teclados, sino por los atrevidos efectos ruidistas provenientes de los cubos de basuras percutidos por Zal Yanosky, los micrófonos que el ingeniero de sonido Roy Halee situó en un octavo piso de una escalera de metal donde en su planta baja estaba situado el altavoz y alguna grabación urbana aportada por un técnico de sonido. Estas sonoridades se iban a hacer todavía más patentes en un apocalíptico final del que se prescindió por un gradual desvanecimiento. Efectos parecidos intentaron hacer ya en los setenta los miembros de Roxy Music con otro tema basado en la vida urbana como era el Street Life, aunque estos finalmente  fueron reemplazados por grabaciones ya registradas.

Ese verano de 1966 vería el lanzamiento de dos temas absolutamente vanguardistas dentro del pop, como fue la utilización de la electrónica en el Good Vibrations de The Beach Boys o la cinta magnética en Tomorrow Never Knows de The Beatles. 

                        Zal Yanosky grabando ruídos en un cubo de basura


                                                             Zal Yanosky 

                                                   John Sebastian y su autoarpa

                                                     El ingeniero de sonido Roy Halee

                                               
                                    Verano de 1966. Anochecer en Coney Island