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martes, 11 de noviembre de 2025

Medio siglo del disco Radio-Aktivität de Kraftwerk

                                      


Se cumple este mes cincuenta años de la edición del Radio Aktivität de Kraftwerk, un disco trascendental en la música electrónica cuyo legado es enorme en un sinfín de estilos que esta ha generado. 1975 fue un año destacado en la trayectoria del grupo de Düsseldorf después de afrontar su gira norteamericana paralela al éxito que el disco Autobahn había tenido en ese país cuyas ganancias les permite a su regreso a casa la creación de un estudio propio Kling Klang donde tras apenas un pequeño descanso comienzan a trabajar en este disco. Para ello Ralph Hütter y Florian Schneider invitan a Karl Bartos como miembro fijo en la formación acompañando las tareas de percusión de Wolfgang Flür. De esta manera durante el verano comienzan las grabaciones de Radioavtivity con unas novedades de instrumentación que marcarán el devenir el disco como la inclusión del Vako Orchestron, un órgano de ampliación electrónica originado por vinilos transparentes pregrabados ejecutado por Ralph Hütter, la síntesis de voz y vocoder propiciada por Florian Schneider y la depuración de toda la percusión electrónica tras el encuentro con el ingeniero Peter Bolig del que ya habían visto algunas de sus invenciones en los estudios de Conny Plank.

El resultado de todas estas grabaciones es asombroso, dos temas como Radioactivity o Antenna se perfilaban como los que iban a tener más alcance popular con su gran dinámica conseguida todavía sin secuenciadores, pero es la combinación de estos junto a temas más estáticos más diferentes introducciones e inlerludios quienes en su conjunto dan a sus 38 minutos de grabación una extraña sensación de relajación e inquietud, ruidos que se hacen estáticos y que en ocasiones más que sonar vibran. La ambivalencia de alternar el mundo de la radioactividad y la radio era todo un desafío aumentado por todo el trabajo gráfico de Emil Schult en la portada con el modelo de radio Volkempfanger desarrollado en la Alemania de los años 30. En las entrevistas que dan Ralf y Florian ese mismo año declaran el poso que les dejó en los primeros sesenta escuchar las emisiones nocturnas sin nada de publicidad con programas como Natchmusik emitiendo registros de música contemporánea y electrónica con gran presencia de Karlheinz Stockhausen, un seguimiento que también mantuvieron radioescuchas como Holger Czukay o Asmus Tietchens. Añadir, como apuntaba Karl Bartos en su libro, que Pierre Schaeffer hablaba de un isótopo radioactivo que crea una estructura sónica. Una resonancia moldeada por el vocoder de Florian Schneider en Uranium nos transmite intrigante: "Soy tu sirviente y señor al mismo tiempo. Por lo tanto, trátame bien".

Otro elemento novedoso es que en la foto interior del álbum el grupo presenta una imagen de elegancia europeizada ya iniciada antes por Florian Schneider más cercana al mundo de la música clásica con la cual simultaneaba el recién llegado Karl Bartos. Esta imagen impacta tanto como su música en todo el mundo del rock como bien demuestra la entrevista ofrecida este mismo año a Lester Bangs en la revista Creem en la que este se muestra tan desconcertado con ellos como pocos meses después en ese mismo año con la aparición del disco de Lou Reed Metal Machine Music, ambas parecen representar para él la deshumanización del rock. Aún y así nuevos incondicionales son atraídos por ellos percibiendo que con esa imagen tan antigua del disco sin paradójicamente están prediciendo el sonido del futuro. De sobras son conocidos los casos de David Bowie e Iggy Pop que caía en la somnolencia hipnótica nada más comenzar Geiger Counter, pero la lista se puede ampliar a gente tan dispar como Young Marble Giants cuyo Wind in the Rigging que cierra su disco Colossal Youth tiene el mismo efecto melancólico de Ohm Sweet Ohm que lo hace en el de Kraftwerk o Maurizio Bianchi que hace un ejercicio de mutación extrema al alterar Mitternacht o Radiosterne para su casete Venus en 1979 o en la presentación de su otra casete Aktivitat.

A título particular el disco me impactó sobremanera.  A diferencia de mucho material de la época que descubría en programas de radio, la existencia de Kraftwerk fue en un número de la revista Disco Expres lanzado en 1975 justamente un mes antes de la edición del disco. Al no tener todavía tocadiscos pude oír por fin Radioactivity al año siguiente en casa del hermano mayor de un amigo mío en Tiana precedido o continuado con un disco de Laura Nyro, ambos adquiridos en una tienda de la calle Dublín en Barcelona muy bien surtida. Una vez que puede grabarlo en casete este me acompañaba con asiduidad con escuchas tan singulares como una en una casa de la Plaza Loreto de Gandía mientras se cambiaban los nazarenos para el paso en Semana Santa absortos ante The Voice of Energy. También en la Comunitat Valenciana, concretamente en Picassent, Bernardo Cordellat de Juguetes de Precisión eligió el disco como preludio a una actuación en el patio de un bar del pueblo en 1980 ante una audiencia que entremezclaba de manera asombrosa punks venidos de Valencia y músicos de la banda del pueblo. Al año siguiente pude ver al grupo por primera vez actuar en el Pabellón del Picadero en Barcelona presentado Computerworld, pero eso es otra historia.



Concierto de Kraftwerk presentando Radioactivity en el Olympia de París en Febrero de 1976 donde ya se pueden observar sus característicos neones con sus nombres. El disco tuvo una enorme repercusión en Francia tanto en ventas como en devoción absoluta de periodistas musicales de la revista Rock&Folk como Paul Alessandrini y muy especialmente Yves Adrien.

Aparato de radio perteneciente a Florian Schneider incluido en el catálogo de la subasta que se va a desarrollar este mes en Nashville con más de cuatrocientas de sus pertenencias de la más diversa índole. Algo realmente insólito y desconcertante. La casa de subastas es la misma que hace pocos meses hizo lo propio con David Lynch.

Las ediciones de Kratwerk en el mercado español contienen auténticas rarezas que las han convertido en piezas de coleccionista muy cotizadas. Tal es el caso de este cartucho de 8 pistas del que se piden 500 euros.


                                                       Maurizio Bianchi, Aktivität  

Coincidiendo con el aniversario de Radio Aktivität hace pocos días el músico francés Rodolphe Burger presentó una re interpretación en directo que contó con la colaboración de Felix Kubin a quien vemos poner su voz al tema Uranium. Antes que ellos, en 2016, Ramón Faura de Let Petit Ramon, Ignacio Lois y Florenci Salesas de Motor Combo reinterpretaron el álbum de manera meticulosa, hasta el punto de reemplazar los nombres de neon de los alemanes con los suyos propios como vemos en la foto inferior con Florenci.





Portada de un número de Disco Expres en octubre de 1975 con un artículo de Antonio de Miguel quien poco después escribiría para Vibraciones el libro sobre Rock Alemán. En esta última publicación aparecieron dos años después en una vistosa portada con una larga entrevista de Damián García Puig y otro miembro destacado de la redacción como era Diego A. Manrique presentó el clip Antenna abriendo el especial Tecnopop del Popgrama de Televisión Española.






Al año siguiente de la edición de Radio Aktivität Rainer Werner Fassbinder decidió utilizarlo en una escena de su film Chinesisches Roulette. Años más tarde volvería a utilizarlo en un episodio de Berlín Alexanderplatz.

Radio On (1979) de Chris Petit contaría también con el Radioactivity de Krafwerk en una banda sonora que contaba con otros nombres ilustres de modernidad monocromática. En el reverso absoluto de este mundo se puede encontrar su presencia en una telenovela brasileña y de manera más seria y efectiva en el inquietante documental Into Eternity sobre el cementerio nuclear de Onkalo en Finlandia.

lunes, 11 de mayo de 2020

Florian Schneider, voz hertziana y sonrisa enigmática




 


La imagen y filmación de Kraftwerk interpretando Radioactivity provienen de su aparición en 1978 en la Televisión Francesa, el tema ya había alcanzado una gran difusión dos años antes pero pocos habían visto al grupo tocando, algo que iba a cambiar sustancialmente pues la emisión era en pleno domingo, el impacto no puede ser mayor con perfecta simetría escénica que jamás abandonarían: Ralf Hütter modulando con su voz la ambivalencia de una canción sobre la radioactividad, Karl Bartos y Wolfgang Flür percutiendo dos artilugios de lo más inusitados y Florian Schneider la presencia más inquietante completamente estático apenas haciendo un símil de acompañamiento con sus dedos sobre su inseparable flauta transparente que aquí nunca llega a tocar, mirando fijamente a Ralf Hütter en un estado de ensimismamiento que casi parece un acto de telepatía. El director de Capitol Records escandalizado que se pregunta como pueden haber acogido a un grupo así tiene que ser calmado por el representante francés de Kraftwerk Maxime Schmitt uno de las personas más cercanas al grupo quien declara que si Ralf Hütter es su portavoz, Florian Schneider es su conciencia, este fundamental atributo desaparecería treinta años después cuando decide abandonar el grupo con quien dá su último concierto en Zaragoza, cansado más que nunca de las giras que habían derivado progresivamente a un estado de casi autoparodia.

Muchos adioses significativos en tan poco tiempo, el pasado 6 de mayo nos enterábamos de su fallecimiento, el mismo día que Conny Plank hubiera cumplido ochenta años y pasados pocos días del de Gabi Delgado otro residente de la galvánica Düsseldorf. En esta ciudad se encontrarían Ralf y Florian en un curso de improvisación de música clásica india, su pasado es bien distinto, el primero procede de una formación rockera llamada The Phantoms mientras Florian se adentraba en Piss Off apareciendo en performances de Joseph Beuys, ambientes de vanguardia y radicalidad completados por el refinamiento artístico de su familia tanto en la arquitectura de su padre, el buen gusto musical de su madre o las primeras experiencias con esculturas de neones de su hermana Claudia que seguramente influyen a la creación de su flauta travesera de plexiglass transparente alterada con extraños artefactos de invención propia. Pasará poco tiempo en que estos aparatos sean modificados y domesticados para asumir actuaciones en que las audiencias se quedaban perplejas especialmente en Estados Unidos así como la prensa cuando les comentaban que ellos los tocaban pero que muchas veces sucedía al revés. El periodo experimental lo dan por completado tras sus tres primeros discos y años después Florian le dice a David Bowie que intentan hacer la música popular de las fábricas mientras que a su colega Iggy Pop le lleva a comprar espárragos de temporada. Su sentido del humor es casi expresionista marcado por su sonrisa enigmática y ha estado siempre presente de una mera muy sutil en casi todo sus discos donde el fetichismo tecnológico o robotización creo ha sido más expuesto que ensalzado a través de todos los tratamientos y síntesis de voz desde sus primeros días con su diseño de vocoder; de nuevo ambivalencia absoluta: el suprematismo de Die Roboter y el romanticismo de Ananas Symphonie.

Es inútil ahondar más en la trascendencia e influencia de Kraftwerk, ya se ha escrito mucho sobre ello y más estos días. A nivel personal comentar que los descubrí por la radio nada más editarse Radioactivity, seguramente sería en la FM de Radio Barcelona o En para vosotros jóvenes de Radio Nacional, poco antes en 1975 habían salido en la parte inferior de una portada de Disco Express, aún hoy en día me parece uno si no el mejor disco de música electrónica de la historia, una impresión compartida por amigos cercanos. Como todavía no tenía tocadiscos pude grabarlo en un radiocassette y su escucha la tuve entonces y después en lugares insospechados, vivencias propias y ajenas que dejo apartadas para otra ocasión.


 Florian Schneider de niño dibujado por su padre y acompañado por este y sus dos hermanas

    Improvisación y espontaneidad en los años precedentes a Kraftwerk

    Comic interior del disco Ralf&Florian a cargo de Emil Schult

Florian Schneider e Iggy Pop comprando espárragos en Düsseldorf. (Pintura de Gagambo)





      Florian Schneider, miradas hondas

Florian en su época más reciente, posiblemente experimentando con síntesis de voz

    Heimatklänge, Florian acompañado de su hermana Claudia y Ralf Hütter


Kraftwerk - Radio Sterne. La voz sintética de Florian Schneider en las profundidades del espacio