El otro día vi con auténtica devoción el documental sobre la banda británica XTC titulado This is Pop, el mismo nombre de una de sus canciones más icónicas contenidas en su primer álbum de 1978 White Music. Sobre ella, Andy Partridge alude al rechazo que él mantenía a las etiquetas como punk o new wave que se les atribuía a su música que consideraba básicamente pop, aunque este casi fuera un cruce alucinado de Captain Beefheart y The Archies. Esta escena musical es aprovechada inmediatamente con lucro en la industria discográfica y bandas como The Rezillos en su tema Top of The Pops la parodian con alta energía sin reprimir su humor. En el caso de M o lo que es lo mismo Robin Scott con su prodigioso tema Pop Muzik, apuntaba a que el futuro del pop se oiría en cualquier sitio; su modernísima synthwave nos sugiere un muzak filtrado en pop. Claro que los anteriores guiños sarcásticos a la industria musical británica quedan dinamitados con la aparición de The Pop Group, su mordaz nombre camuflaba disonancias sonoras sobre alusiones a una barbarie capitalista marcada por la competición y el alineamiento.
sábado, 29 de agosto de 2026
domingo, 16 de agosto de 2026
Musicastros zoomórficos en la España Negra de José Gutiérrez Solana
domingo, 2 de agosto de 2026
Summer in the city de Lovin' Spoonful. Cuando el ruido se esparcía en la canción de verano.

The Lovin' Spoonful
Cada vez que llega el verano no me puedo quitar de la cabeza el tema Summer in the City de The Lovin' Spoonful, sin duda una de las canciones de verano más memorables aunque paradójicamente desmitifican ese género pues en ella se hace mención a las abrasadoras temperaturas y obras que asediaban la ciudad de New York en el verano de 1966 aumentadas aún más si cabe en el actual. Ni más ni menos que lo que está ocurriendo en Barcelona con más de 300 obras en la actualidad, con socavones varios como el producido en el barrio de Vallbona cuyo corte y desvío del Rec Comtal ha provocado la lamentable muerte de peces.
Volviendo a la canción, destacar que será recordada no solo por el diálogo del contagioso riff de guitarra con los teclados, sino por los atrevidos efectos ruidistas provenientes de los cubos de basuras percutidos por Zal Yanosky, los micrófonos que el ingeniero de sonido Roy Halee situó en un octavo piso de una escalera de metal donde en su planta baja estaba situado el altavoz y alguna grabación urbana aportada por un técnico de sonido. Estas sonoridades se iban a hacer todavía más patentes en un apocalíptico final del que se prescindió por un gradual desvanecimiento. Efectos parecidos intentaron hacer ya en los setenta los miembros de Roxy Music con otro tema basado en la vida urbana como era el Street Life, aunque estos finalmente fueron reemplazados por grabaciones ya registradas.
Ese verano de 1966 vería el lanzamiento de dos temas absolutamente vanguardistas dentro del pop, como fue la utilización de la electrónica en el Good Vibrations de The Beach Boys o la cinta magnética en Tomorrow Never Knows de The Beatles.
Zal Yanosky grabando ruídos en un cubo de basura




















