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miércoles, 4 de noviembre de 2020

Víctor Erice y la música intangible

Cuando leí la aparición del libro Víctor Erice y la música a cargo de José Ángel Lázaro López en ediciones Shangrila pensé si la filmografía del director daba tanto para llenar un ensayo de más de trescientas páginas pese a que uno recuerda como uno de los momentos más sugerentes de El Espíritu de la Colmena cuando Fernando Fernán Gómez ya en plena noche comienza a silbar sigilosamente el tango Caminito mientras las niñas acaban de dormirse tras fantasear sobre la película Frankenstein que han visto en el pueblo y su mujer Teresa aparenta dormir oyendo sus pasos acompasados, poco después él se sienta y se pone unos auriculares para oír una radio de galena de la cual no oímos su transmisión pero sí unos fascinantes fragmentos de música electrónica a cargo de Luis de Pablo, un momento de intimidad e interioridad reforzada por la penumbra ambarina magistralmente tratada por el director de fotografía Luis Cuadrado. Lamentablemente estos fragmentos no están editados ni en la discografía de Luis de Pablo ni como banda sonora de una película que parece no tenerla, salvo en los títulos de crédito, sin embargo una música casi intangible recorre la película en que la práctica fílmica te lleva a territorios de música concreta donde pueden convivir el ruido de las colmenas de abejas con el silencio y susurros del interior de la casa.

Víctor Erice no piensa en la música simplemente como refuerzo de imagen, esta aparece de una manera extradiegética y discreta exceptuando momentos destacados de sus películas como el pasodoble En Er Mundo donde el carácter popular del acordeón adquiere una gran dimensión emocional, este instrumento aparecería de nuevo en alguno de sus posteriores cortos pero es sin duda el piano el más presente en su cine especialmente en La Morte Rouge con pasajes de Arvo Pärt y Federico Mompou que en el contexto biográfico del film evocan de alguna manera las clases de solfeo de su niñez, como dice el autor del libro el aura sonoro adquiere "medicina de la tristeza y consuelo de la aflicción". Erice cuenta que durante los rodajes percibe una voz que casi le canta, una ensoñación confundida en la realidad de cuando descubre durante el rodaje de El Sur en un convento a una anciana tocando un armonio con una pieza de la que nunca supo su título.

A título particular rememoro que a cada pase televisivo de El Sur mi padre se emocionaba de júbilo con el baile de Agustín y su hija Estrella en el viejo restaurante bajo los acordes de En Er Mundo que por cierto constituye la portada del libro antes referenciado. Él nació en Ochando el pueblo segoviano colindante con Hoyuelos donde se rodó El Espíritu de la Colmena, en esos paisajes pasó el su primerísima infancia donde mi abuela, que era maestra, acudía en ocasiones  a la casa familiar de Fernando y Teresa en la película regentada entonces temporalmente por el Marqués de Lozoya, hablo de los primeros años veinte del siglo pasado. Cuando mi padre falleció decidí recorrer estos lugares con mi viejo R-5, incluido el bar donde en su ahora anexo las niñas ven atónitas la película Frankenstein mientras su madre se desvanece en bicicleta bajo el mortecino alumbrado nocturno del pueblo que aún seguía en apaciguado silencio.








                                   Diferentes instantáneas de El Espíritu de la Colmena (1973)



                         El piano en la sombras. Tres instantáneas de La Morte Rouge (2006)


                                              Víctor Erice en momentos de instrospección


El Espíritu de la Colmena, la casa de Hoyuelos donde se pasa Frankenstein treinta años después (2003) con mi viejo R-5 en primer plano reposando de las carreteras de la meseta segoviana.


domingo, 5 de enero de 2020

Reminiscencias UHF, Luis de Pablo en Televisión Española, 1968






Después de la actuación de Rafael Flores (Comando Bruno) en el pasado Festival de Otoño de Morada Sónica sus promotores tuvieron a bien contar con él para un vermut escucha en la que durante una hora nos ofreció recuerdos e impresiones sobre toda su larga trayectoria que casi cumple cuarenta años, podéis escucharlo en el enlace final de esta entrada. De todo ello me llamó poderosamente la atención como narra su primer impacto de música electrónica a través de la transmisión de un programa (Nuevas Gentes) en Televisión Española dedicado al compositor Luis de Pablo, presentado por Natalia Figueroa emitido en 1968. La aparición del compositor maniobrando con artilugios como generadores de ruido le intrigó como niño de ocho años que entonces tenía y conjuntamente  a un mundo de ciencia ficción añeja le hizo construir ensamblajes de cartón con que los emulaba. No recordaba este programa pero como coetáneo de Rafael comparto estas reminiscencias televisivas en que se alternaba futuros imaginados en series como Perdidos en el Espacio, El túnel del tiempo, la divulgativa Misterios al Descubierto presentado por Luis Miratvilles con programas pop como Último Grito o Los Monkees, estos últimos emitidos en su segundo canal o UHF , todo ello actúa como una "fantología" añorable que puede visionarse en muchas de las restauraciones que desde hace algún tiempo hace Televisión Española como este programa puesto a disposición desde el pasado mes después de la solicitud que el propio Rafael Flores hiciera al ente público.

La música experimental era una rareza en España como puede verse en el programa cuando un reportero pregunta en la calle que saben de ella o sobre Luis de Pablo con respuestas hilarantes. Sin embargo esta contrariedad no impide la creación en 1964 del Laboratorio Alea primer centro de creación electrónica que hubo en España abierto a todo tipo de experimentadores, antes ya había propiciado el acercamiento a Madrid de compositores como György Ligeti que impartió un curso de técnicas de música electrónica. Como se puede ver en una toma del programa, por esa época comenzó su serie Módulos ya inmersa en una música aleatoria llena de tensiones interválicas, la utilización de la orquesta como un inmenso depósito de posibilidades de combinatoria sonora y la influencia de músicas ajenas a la tradición occidental. También destaca su labor como compositor de muchas de las películas más comprometidas del cine español de entonces con directores como Carlos Saura, Antón Eceiza o Javier Aguirre que aparece en el programa tocando una ocarina y que recientemente ha fallecido; poco después lo haría también con Victor Erice.

Por último apuntar que pese a su marginalidad musical, la emisión de un programa como este y los conciertos que efectuaban en teatros de gran aforo como el Teatro Fígaro o el Teatro Real que acababan muchas veces con el público alborotado les daba una repercusión en periódicos de gran tirada que hasta incluso completaban con caricaturas como puede verse en ABC. Todo esto derivó hasta un hecho tan insólito como el que nos contaba Eduardo Polonio en su reciente visita a Barcelona como fue que antes del Festival de Eurovisión que se iba a celebrar en el Teatro Real de Madrid en 1969 muchos compositores considerados sospechosos fueran vigilados por las autoridades, uno de estos "maliciosos" era Eduardo Polonio que nos lo detalla así desde uno de los textos de su web personal:

"En los primeros años, todo era motivo de escandalo. Los conciertos de música contemporánea eran considerados sospechosos y los compositores estábamos vigilados. Recuerdo una anécdota en el Madrid de 1968, en vísperas del Festival de Eurovisión en el Teatro Real; yo vivía al lado y poco antes recibí una citación de la policía (al igual que Luis de Pablo y otros) para un interrogatorio donde se nos exigió que ese día no saliéramos de casa porque habían recibido una información que informaba sobre una supuesta bomba que iban a poner los músicos contemporáneos en el Real. En ese mismo momento conocí mi ficha policial compuesta por un extenso dossier donde se me acusaba de ser un miembro destacado del Partido Comunista, ya que una semana antes había intervenido en un mitin...Ese mitin era un concierto de música contemporánea en el que yo interpretaba al piano una obra de Tomás Marco acompañado del recitador que se situaba en lo alto del escenario con un megáfono leyendo un poema en francés antiguo".






 Tres momentos del programa, en el último el director cinematográfico Javier Aguirre


Dos de los discos más destacados de Luis de Pablo realizados en torno a la fecha del programa




 Caricatura de Luis de Pablo, Horacio Vaggione y Eduardo Polonio. ABC 1970

Rafael Flores flanqueado por Josep María Soler y Sofia Bertomeu en Morada Sónica

martes, 31 de julio de 2018

Soledad Interrumpida de José Luis Alexanco y Luis De Pablo




El segundo quinquenio de los años 60 en Madrid tuvo en los márgenes más disonantes de la vanguardia artística a dos centros de producción e investigación tan relevantes como el Centro de Cálculo o el Laboratorio Alea, la intercomunicación de ambos tuvo un máximo exponente con
la obra Soledad Interrumpida creada por José Luis Alexanco y Luis de Pablo. Una pieza plástico sonora con cuarenta figuras antropomorfas hinchadas con aire comprimido y dotadas de movimiento ensayado previamente por procedimientos informáticos, completado con proyecciones de luz y sonidos aleatorios provenientes de un sintetizador VCS 3 basados en las piezas MódulosV y Yo la vi.

La pieza tuvo un largo periplo en los setenta desde su estreno en Buenos Aires en 1971 y en el Palacio de Cristal de Madrid (foto de inicio) hasta su presentación en la sala neoyorkina The Kitchen el lugar emblemático de la "New Music América" algunos de cuyos representantes como John Cage, David Tudor o Steve Reich habían pasado previamente por los Encuentros de Pamplona de 1972 organizados por los propios Luis de Pablo y José Luis Alexanco donde también se pudo contemplar la obra.

                                                                Estudio de la obra

                                               Teatro San Martín de Buenos Aires, 1971

                                                   Madrid, Palacio de Cristal 1971

                                       París Palais Wilson, Musée d'art contemporaine 1972


                                                         The Kitchen, New York 1980

    Luis de Pablo y José Luis Alexanco en los Encuentros de Pamplona, 1972

                                             


jueves, 15 de junio de 2017

La madriguera, delirios de un tecnócrata en un entorno brutalista



El reciente pase de la pelicula La Madriguera dirigida por Carlos Saura en 1969 me ha reafirmado la impresión que tuve hace años de que se trata de uno de sus films más conseguidos y también más personales de su autor, en cuanto uno puede adivinar que la casa donde transcurre casi enteramente el film remite a esos espacios presentes en los ambientes interrelacionados de artistas plásticos y arquitectos de mitad de los sesenta a lo que seguramente no es ajeno la introducción que el neurólogo aragonés Alberto Portera le haría en Estados Unidos al arquitecto Louis Kahn, una arquitectura que Saura rememoraba. "Me recordaban mis juegos infantiles de guerra, los refugios contra las bombas, la sensación de protección que da una una construcción hecha de una solidez tal que es capaz de desafiar terremotos, bombas atómicas, capaces de testimoniar el juicio final".

La elección de rodar en la casa que el arquitecto Javier Carvajal diseñó como hogar propio configuró a esta como una protagonista omnipresente durante toda la película, la chocante belleza del hormigón armado en medio de la desnudez del paisaje constituye el contorno de un ingeniero joven, de los llamados en su época tecnócratas, que cuando deja la fábrica se abandona en un edificio racional, aséptico y ordenado, escuchando música en equipos de reproducción musical de lo más avanzado y realizando con su mujer delirantes juegos, unas patologías muy habituales en las películas de Saura de esa época que cuenta en su elenco técnico con el director de fotografía Luis Cuadrado y el compositor Luis de Pablo, ambos coincidirían en otros títulos clave de su filmografía.









      Diferentes tomas de La Madriguera con Per Oscarsson y Geraldine Chaplin como protagonistas


                              La casa de Javier Carvajal en estado posterior de semiabandono

                                          El bunker hogar moderno y brutalista americano

domingo, 13 de noviembre de 2016

Luis Carandell, Piano-Phase para un atentado en Celtiberia Show

                                         Carles Santos en Acció Santos de Pere Portabella

                                         El disco We de Luis de Pablo grabado durante 1970


Viendo el otro día la película Geometría del esplendor dedicada a Esplendor Geométrico, me pareció muy oportuno el apunte que hacía el periodista Yago García acerca de que la formación madrileña contaba en su primera época con una reacción muy cercana del espíritu de las crónicas del Celtiberia Show, decir por si hace falta, que bajo ese título estuvo publicada una columna semanal que el periodista Luis Carandell efectuaba sobre el acerbo estrafalario hispano en la revista Triunfo y que en 1970 se condensó en un libro con el mismo título. El ambiente de radicalidad que muchas veces provoca situaciones de caos que tensan a los organizadores y regocijan al público está plasmado perfectamente en la jugosa crónica que hizo sobre un concierto organizado en Madrid en 1970 por ALEA bajo la dirección de Luis de Pablo, teniendo como invitado a Carles Santos ejecutando la pieza Piano Phase de Steve Reich la cual reproduzco a continuación:

Mi-Fa sostenido-Si-Do sostenido-Re-Fa sostenido-Mi-Do sostenido-Si-Fa sostenido-Re-Do sostenido.
Son las siete de la tarde del lunes 9 de marzo de 1970 en el salón de actos del Instituto Francés de Madrid. El pianista Carlos Santos está sentado frente al gran cola sin moverse mientras se escuchan las notas de la partitura Piano-Phase, de Steve Reich, en la cinta magnetofónica, junto al piano. Hay un silencio total en el público "selecto" que llena la sala para escuchar, con ese aire minoritario y transcendente de los asiduos filarmónicos ("esto no es para todo el mundo"), el concierto organizado por el Grupo ALEA que dirige Luis de Pablo. Tras la pieza de Reich, se anuncia en el programa Sequenza IV, de Luciano Berio y el estreno en España de Movil II, de Luis de Pablo, concierto para dos pianistas en un solo piano.
Mientras tanto, un grupo de "underground" barceloneses, que han llegado acompañando a Carlos Santos, provistos de cámaras cinematográficas, tomas planos del pianista inmóvil. Hacia las ocho menos cuarto, tras quince minutos de  incansable repetición del tema de cinco notas, sin variación alguna, Carlos Santos pone las manos en el teclado y repite una vez más:
Mi-Fa sostenido-Si-Do sostenido-Re-Fa sostenido...
Retrasándose y adelantándose respecto de su propia interpretación en la cinta, que sigue tocando, el pianista inicia levísimas variaciones del tema, que, sin embargo, sigue repiqueteando, monótono, en los oídos del público.
Son las ocho. La gente empieza a moverse en los asientos. Los cámaras han encendido ahora las luces que enfocan la sala y filman los rostros inquisitivos de los asistentes.
-Vamos a salir en la "tele"-dice una señora.
-A este paso no habrá tiempo para el concierto de Luis de Pablo-murmura un caballero.
El pianista francés, blanco y espiritual, asoma de cuando en cuando la cabeza por la puerta de los camerinos. Ha llegado de París en avión ex profeso para este concierto, y se está dando cuenta que no podrá tocar.
Las ocho y media. Carlos Santos lleva una hora en el escenario. La gente se impacienta. Algunos sacan un libro del bolsillo, otros dibujan en el reverso del programa. Frases a media voz: "¿Estará en trance?" "Yo creo que a las nueve terminará", "Pues a mí me parece que está decidido a quedarse hasta que le echen", "Je crains una réaction violente"
Mi-Fa sostenido-Si-Do sostenido...
Una señora le dice a su acompañante: "Ofréceselo a Dios, María"
Se levanta en estas un muchacho del público y, coloca´ándose al lado de Carlos Santos, empieza a aporrear las notas del piano. "¡Psicópata¡", grita uno desde atrás. Se desvanece el sentido reverencial de la buena música. La gente se pone en pi, deambula por la sala. Algunos de marchan. No muchos. Quieren ver como termina aquello. Frases a voz en grito: "¡Un atentado! ¡Un verdadero atentado!". Cuando una anciana confusa, abandona la sala, alguien le dice: "¿No le gusta a usted señora?" (risas). Pequeño diálogo de centralistas: "¡Catalán tenía que ser el pianista!". "No es catalán, es de Castellón". "¡Peor!". Isabel Martinez la secretaria de ALEA, va de un lado a otro de la sala, perdida: "¡Qué sofoco!". Un gamberro: "¿Quién viene a tomar un vino?".
Las nueve.
Se han levantado dos muchachos para ir a aporrear a su vez el piano a ambos lados de Carlos Santos. "¡Qué vandalismo!", oigo decir. El pianista, es conveniente aclararlo, no improvisa nada. La pieza de Steve Reich es así, una pieza sin fín, aunque estba previsto que se terminara con un tiempo suficiente para que el pianista francés pudiera interpretar la Sequenza IV y ambos pianistas el concierto a cuatro manos, estreno en España, de Luis de Pablo.
Mi-Fa sostenido-Si-Do sostenido...
Por fin, a la hora y tres cuartos, es decir, hacia las nueve y cuarto, se levanta un joven con barbita. Cruza la sala a grandes pasos en dirección al piano y cierra violentamente la tapa. Así termina el concierto. Un coro de contestatarios grita grita: "¡Bis, Bis!". Los cámaras "underground" filman la confusión de la sala. Luis de Pablo, descompuesto, en el pasillo de los camerinos, se acerca con Carlos Santos, le afea la conducta. El Movil II del reputado compositor español se queda sin estrenar. El crítico Fernandez Cid murmura: Intolerable, intolerable". Entran los contestatarios musicales madrileños a felicitar al intérprete terrorista de Castellón. El pianista francés, blanco y espiritual, dice que no se marcha sin tocar Sequenza. Luis de Pablo sale al escenario y pide al público que se quede un poco más. La pieza de música concreta suena a Chopin después de la "contestación" de Carlos Santos después de la Piano-Phase para un atentado, que golpeó los oídos de los asistentes durante casi dos horas en el salón de actos del Instituto Francés de Madrid:
Mi-Fa sostenido-Si-Do sostenido-Re-Fa sostenido...

No me resisto a incluir a continuación algunos otras muestras del Celtiberia Show y de la revista Triunfo más o menos en el mismo año que el concierto.

    LP del metapsicólogo español Manuel Rapallo Ronco grabado en Perú

                                     Junta de la presidencia del club de fans de Raphael





                                          Portadas y anuncio de la revista Triunfo en 1970