Quien haya viajado a través de toda la geografía de la cuenca del Ruhr asiste a la contemplación de un paisajismo que alterna una visión melancólica de la naturaleza entremezclada con enormes fábricas abandonadas, una imagen no muy alejada de lo que podía ser los ambientes de Kraftwerk en sus dos primeros discos. Pasarían unos años hasta que a mitad de los ochenta otra formación de una ciudad (Hagen) de la misma zona como eran Cranioclast mostraran su entorno de una manera mucho más desolada en ambiciosos trabajos visuales de sus discos que contaban con una sonoridad igualmente desgarradora cuyo proceso ellos mismos asemejan a los negativos de imágenes fotográficas sin cámara extraídos de placas de vidrio con capas de diferentes materiales y fluidos.
Personalmente descubrí el grupo con su disco de 1987 A Con Cristal, un 12" con un trasfondo musical inspirado por la Muralla Atlántica compuesta por 15000 bunkers que los alemanes construyeron para protegerse de una acción a gran escala de los aliados. Gran parte de ellos los podemos ver en un libreto interior con fotos de los propios miembros del grupo Soltan Karik y Sankt Klario en que reflejan una arquitectura fosilizada, monótona, camuflada en la playa terminal y que singularizan en la portada en que adhieren una distinta a cada una de ellas. Extrema manipulación y retroalimentación sonora con ocasionales voces de sus miembros antes citados cuya personalidad real sigue siendo una incógnita añadida a la ausencia de conciertos, algo semejante a los británicos Soviet France con quienes se les ha comparado aunque estos hayan ejercido un sonido más ambiental que el de los alemanes mucho más industrial exceptuando su reciente disco Cract on Sail, el primero que publican desde 1993 en el sello Aub Abwegen con envolventes mucho más reposadas.
Varias muestras del libro interior del disco A Con Cristal
Paul Virilio, citado en el disco de Cranioclast, realizó en 1958 una investigación de la fenomenología militar a través de toda la Muralla Atlántica donde fotografió (arriba) algunos de sus bunkers.
Portada e imagen interior de su disco Kolik-San-Art
Los dos discos de Core, un proyecto paralelo de Cranioclast en su propio sello CoC
Su último disco publicado este año por Auf Abwegen
El paisaje industrial de Hagen, ciudad originaria de Cranioclast, captado por las cámaras del artista de la Bauhaus Heinrich Brocksieper y los fotógrafos Bernd y Hilla Becher
Cranioclast y el tema Beachcombers una de las caras de su disco A Con Cristal
El Metro parecía el pied-a`-terre de un noble aplicado a innobles propósitos. La pista de baile y la barra estaban situadas encima de un amplio tramo curvo de escaleras de mármol, bordeado de estatuas en hornacinas; estatuas de caballeros, damas y turcos. Tal era la calidad de animación latente que las rodeaba que se tenía la sensación de que, llegada la hora de la lechuza, de la partida del último marinero y de extinguirse la luz eléctrica, las estatuas tenían que animarse, bajar de sus pedestales y ascender majestuosamente a la pista de baile llevando consigo su propia luz: la fosforescencia del mar. Y formar allí conjuntos y bailar hasta la salida del sol, en completo silencio; sin música; sus pies de piedra besando apenas las tarimas de madera. Thomas Pynchon, V -1961
El Metro Club que estaba situado en la parte baja de la Strait Street en La Valetta ya no existe, como tampoco practicamente todos los otros bares y cabarets que hacían de esta calle una de las más sórdidas del Mediterráneo, solo quedan algunos letreros descoloridos como huellas de destrucción y decadencia. Decidimos pasar nuestra última noche de honeymoon en la terraza del Tico Tico, el único bar-restaurante que queda de aquellos días, desde dentro el tocadiscos reproduce añejas canciones aunque no tanto como las que Pynchon ambienta en sus escritos, en el caso de V entre otras del cantante Dick Powell que había estado como marinero un tiempo en Malta, algo que también se le atribuye a Thomas Pynchon hacia 1956 aunque no hay consenso al respecto. Anthony Burgess que se trasladó a la isla durante unos años influido por la lectura de V se lo llegó a insinuar a su autor en una carta quien le respondió con una evasiva respuesta. La calle bajando al mar se adormece ambarina, lo poco que queda del expresionismo catatónico del libro.
Dos días antes he podido contemplar una Voice Recording Machine originalmente situada gracias a la Caraboot Shop en la Merchants Street de La Valetta, en este artilugio los marineros ingleses y norteamericanos grababan sus voces y cantos para mandárselos a sus novias a la vez que se cruzaban con los miembros de la Archonfraternity of the Holy Rosary, una asociación que se postulaba en la calle para recoger dinero para las familias de los prisioneros condenados a muerte y que iban cubiertos por una túnica que incluso les tapaba la cara, esta conjunción real o de mi imaginación podría haber sido de lo más "pynchoniana". Otra confluencia de lugares la encontramos en St. John's street donde frente por frente se situan la tienda de discos D'Amato para muchos la más antigua del mundo y el cine City Lights donde se exhibían películas de soft-porn, allí iban a parar el público más encendido de la colindante Strait Street. Esto se hacía de manera semisecreta (no habían carteles) habida cuenta del carácter conservador de la isla como el que tuvo que sufrir Anthony Burgess, parte de cuyos libros enviados para la mudanza hacia la isla fueron confiscados por la oficina de correos local tachándolos de pornográficos. Esto originó una conferencia posterior, Obscinity&The Arts con gran parte entre la audiencia de las autoridades locales que no le manifestaron precisamente gran aprecio.
Voice Recording Machine y Carabott Shop en la Merchant's Street
Miembro de la Archonfraternity of the Holy Rosary (Foto Bizarre Malta)
D'Amato Records y City Lights cinema en St. John's street
Obscinity&The Arts de Anthony Burgess y original de la carta que recibió de Thomas Pynchon
Estaba aquí Mondaugen como parte de un programa que tenía que ver con las perturbaciones radioeléctricas de la atmósfera: "sferics" para abreviar. Durante la Gran Guerra, mientras estaba a la escucha de los mensajes telefónicos entre las fuerzas aliadas, un tal J. Barkhausen oyó una serie de tonos descendientes, muy parecidos a un silbato de maniobras, cuyo registro fue descendiendo. Cada una de estas "silibancias" tenía una duración máxima de sólo un segundo y parecía hallarse en la zona de baja frecuencia o audiofrecuencia. Como pudo comprobarse después, la silibancia no era más que el primer miembro de la familia de sferics, entre cuya taxonomía habían de incluirse los clics o perturbaciones de corta duración, los ganchos, los ascendentes, los silibantes de borde, que se producen a lo largo de las líneas del campo magnético, más uno parecido al gorjeo de los pájaros al que se denomina "coro del amanecer". Thomas Pynchon. V
Lascaris World War Control
Sound Mirror en Naxxar, construido en 1933 antes de su obsolescencia por la invención del radar
Avión frente al Chateau Bertrand (The Mad House) en Ta' Qali otro punto geográfico de V
(Foto igual que la anterior del libro Bizarre Malta)
Túneles clausurados actualmente en La Valetta
La piedra lo oye todo, y lo transmite al hueso, por los dedos y los brazos arriba, hacia abajo, a través de la caja ósea y las cañas óseas haciéndole salir de nuevo a través de los tejidos óseos. Su pequeño paso a través de ti es accidental, meramente en la naturaleza de la piedra y el hueso: pero es como si te hubieran dado un recordatorio.
Es imposible hablar de vibración. Sonido sentido. Zumbido. Los dientes zumban: dolor, punzadas sordas por toda la mandíbula, una sacudida angustiosa de los tímpanos. Una y otra vez. Mazazos durante todo el ataque, ataques durante todo el día. Nunca te acostumbras. Cabría pensar a estas alturas que nos hemos vuelto todos locos. ¿Qué es lo que me permite permanecer erecto y apartado de los muros? Y silente. Un ciego aferrarse a la conciencia, nada más. Puramente maltés. Quizás va a proseguir eternamente. Si es que "eternamente" sigue teniendo algún sentido. Thomas Pynchon, V
Si hay un punto en Malta donde encontrar ese zumbido eterno este es el Hal Saflieni Hypogeum, el templo prehistórico subterráneo más antiguo del mundo en que los arqueoacústicos han encontrado en la sala del oráculo fuertes efectos de resonancia capaces de actuar sobre la actividad cerebral, su origen seguramente se encuentra en un canto ritual de consciencia mística.
Hal Saflieni Hypogeum, la foto de abajo la más cercana a su descubrimiento en 1902
Durante los últimos años hemos asistido a la aparición de un considerable número de libros acerca de los primeros días del génesis punk centrándose en diferentes localizaciones geográficas, la zona de Los Angeles no ha sido excepción y ahora se le puede añadir este libro Underground Babilonia de Ivar Muñoz-Rojas en Ediciones La Felguera que arranca de un singular punto de partida que tuvo lugar hace unos años cuando una amiga del editor Servando Rocha se encuentra en una tienda de Barcelona donde estaba haciendo fotocopias para un fanzine a una mujer inglesa (Philomena Winstanley) que le dice que dispone de gran cantidad de fotos efectuadas en su juventud, posteriormente decide entregarle en una caja de plástico todo este impagable material con la condición de que respetase el espíritu no lucrativo del punk más combativo, con lo que solo se exhibieron en su fanzine Puñalada, algún centro ocupado y ahora en este libro.
El valor en el libro de este material gráfico queda revalorizado por la historia que protagonizan la propia Philomena o Philly como ella quiere que le llamen y su pareja Claude Bessy periodista musical aparte de otras muchas cosas posteriores, su implicación en la escena punk de Los Angeles marcada por crear junto a Steve Samiof y Melannie Nissen la seminal revista Slash en la que querían plasmar toda esta nueva energía apasionada e irreverente que ya habían captado a través de Kristine Mckenna en LA Weekly. Para la presentación del primer número nada mejor que contar Screamers, sin duda el grupo más novedoso de la zona cuya actuación, imagen y descaro dejan bociabierta a una audiencia entre los que se encuentran Kim Fowley y Rodney Bingenheimer que seguramente reviven los días palpitantes de la English Disco.
El otro punto focal sería la sala de conciertos Masque, por allí pasarían bandas como Weirdos, Deadbeats, Plugz, X, Nervous Gender, Germs o los antes mencionados Screamers todos ellos protagonizarían gran parte de los números de Slash que contaba, aparte de la pluma afilada de Claude Bessy que ahora firmaba como Kickboy Face y que también crea la banda Catholic Discipline, con nuevos colaboradores como el ilustrador Gary Panter, creador de la portada de la recopilación Subterranean Modern o el logo de los Screamers. Sin embargo algunos ya comienzan a considerar a finales de 78 como el punk comienza a banalizarse este es el caso del bajista de Wire Graham Lewis que así le manifiesta a Claude en una visita del grupo. Estos cambios se pueden apreciar en las listas de los discos favoritos de los colaboradores cada vez más arriesgados o en la llegada de nuevas formaciones que ya perfilaban el hardcorepunk algo que desmotivaba a Steve Samiof y también a Philly a quien también le estaba cansando muchas juergas nocturnas interminables y a menudo etílicas a las que era adicto Claude. Finalmente en verano de 1980 aparece el último número de Slash, luego como casi un epílogo el suicidio de Darby Crash cantante de Germs, autodestrucción y juicio final el mismo día que dispararon a Lennon.
La pareja se traslada a Londres donde Claude Bessy encuentra trabajo en el departamento de prensa de Rough Trade, algo que duró poco tras su frustración con su director Geoff Travis cada vez más interesado en las ventas. Poco después Tony Wilson le propone un trabajo como videojockey en el club The Hacienda que alternará con el sello de vídeos Ikon, sin embargo al igual que ocurrió con el éxito de Rough Trade con The Smiths Factory queda deslumbrada con el éxito de New Order y el quehacer de Claude queda de nuevo al margen del negocio musical. Estas contrariedades y el mayor distanciamiento de la música que tiene Philly les hace mudarse de nuevo esta vez a Barcelona motivado en parte por una oferta profesional de ella para una película de animación y por el deseo de Claude de volver de nuevo a una ciudad con mar.
A nivel personal a estas alturas del libro su asentamiento en Barcelona en 1987 me deja asombrado cuando el autor cita como domicilio el Paseo Maragall y nada más instalarse un chico les para en la calle y lo reconoce como Kickboy Face. A buen seguro esta persona no puede ser otra que mi amigo Mario Almonacid quien vivía en esa misma calle y con quien compartía en nuestra etapa de Xeerox un gran entusiasmo de toda esta escena que seguíamos especialmente desde otra revista californiana de semejantes contenidos como era Search&Destroy cuyos posters centrales decoraban gran parte de su habitación. Vivo en la misma zona y creo reconocer algún bar de barrio donde Claude bebía coñac con los abuelos habituales según narra el libro. Me parece revelador que lo anterior ocurriera a la vez que tenían las visitas de Graham Lewis de Wire quien le propuso participar en un tema o del periodista Jon Savage, los Zeros por su parte la invitaron a cantar en su actuación en la Sala Apolo. Brendan Mullen fundador del club Masque y autor del libro de crónicas "Tenemos una bomba de neutrones" (referencia básica para captar el punk de Los Angeles) daba cuenta en LA Weekly un extracto de una carta remitida por Claude acerca de su traslado a esta ciudad con un ambivalente estado de ánimo: "El clima inglés fue un gran incentivo para salir. Al principio iba a ser Italia, trabajando para un programa de televisión italiano que no llegó (nunca lo hace con los italianos), por lo que fue hasta Barcelona, la perla del Mediterráneo, la ciudad que cree que es el centro del universo, esta ciudad provincial de mente estrecha con delirios de grandeza, contaminada y modernista, con un millón de motos que ignoran las señales de tráfico, es definitivamente nuestro hogar y nos encanta.."
Su labor como profesor de idiomas le aleja de alguna manera del mundo musical a su llegada a Barcelona aún cuando a través del ex componente de Mars Mark Cunningham que también vivía aquí le pone en contacto con el músico Gat y juntos graban el tema "Déjame solo" incluido en el disco de Raeo Adios Júpiter en el sello G3G que también incluiría dos temas suyos en la recopilación Trying to make it to the end of the century, parte de los poema inéditos suyos que tanto Lydia Lunch como Brendan Mullen a través de Kerry Colonna intentaron rescatar para una posible edición que jamás pudo realizarse pues Claude Bessy moriría en 1999 a los 54 años; Philly a quien teníamos olvidada, aún siendo el origen del libro, se quedaría dos años más en Barcelona hasta que decidió trasladarse a otros países hasta afincarse en la ciudad boliviana de Sucre. Antes se había desecho de material ligado a Claude para liberar de alguna manera su permanente ausencia entre las que se encontraban las fotografías mencionadas al principio.
Philomena Winstanley y Claude Bessy en Santa Mónica en sus primeros días como pareja
Philly y Claude en dos secuencias del film The declination of the western world
Screamers abriendo el primer número de la revista
De arriba a abajo: The Bags, Nervous Gender, Throbbing Gristle y Pete Shelley fotografiados por Philomena Winstanley.
Eventos anunciados en la revista en los emblemáticos Masque y Whisky a Go Go
Páginas interiores con anuncios de Tuxedomoon, Units , Monitor más Catholic Discipline
Claude Bessy junto a Nicole Panter y Philip K Dick
Ilustraciones de Gary Panter y Blue Leach
Altercados de protesta por la irrupción injustificada de la policía en un concierto en el Elks Lodge
Catholic Discipline - Underground Babylon
Wir-Naked whooping such like. La reencarnación de Wire en los ochenta con Claude Bessy recitando
Claude Bessy junto al grupo Raeo en el tema Déjame solo incluido en su disco Adios Jupiter en G3G