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miércoles, 15 de marzo de 2023

Carmen Barradas, vibracionista



               Carmen Barradas y en fotografía y pintada por su hermano Rafael

Mientras los futuristas italianos dinamizaban  los comienzos del siglo XX con sus proclamas a la civilización mecánica e industrial con sus loas al ferrocarril, las fábricas o las ondas hertzianas en el otro lado del planeta, concretamente en Montevideo, una joven Carmen Barradas  estudiante de piano quedaba atrapada con el sonido del aserradero cercano a su casa. De esta vivencia sus clases de solfeo quedaron condicionadas más tarde ante sus primeras composiciones en que ella se auto calificaba como "una maníaca del ruido". Esta inquietud se traduciría definitivamente tras su traslado a Barcelona, ciudad donde ya había recalado su hermano Rafael Barradas tras haber estado pocos años antes en Italia donde conoció a varios integrantes de la corriente futurista. De esta experiencia surgió una derivada propia que él bautizó como vibracionismo que también abrazó a la propia Carmen trabajando ambos en estrecha relación. Como muestra su tríptico "Fabricación, Aserradero y Fundición" de 1922 presentado en  Madrid ese mismo año, su música no tiene las estridencias de los italianos siendo más evocadora, pero sí es absolutamente vanguardista en relación a la notación musical y en las directrices para sus ejecutantes a llevar campanillas en las muñecas, cascabeles en los brazos y crear clusters con sus manos dentro del piano.

Los hermanos Barradas se relacionarían en Barcelona con Joaquín Torres García otro uruguayo de origen y con muchas figuras de la modernidad artística que habían recalado en la ciudad. Un poco más tarde lo harían en L'Hospitalet donde cambió su residencia su hermano Rafael creando en ella lo que bautizaron Ateneillo, lugar de encuentro y tertulia donde pasaron gente como  Marinetti o Ramón Gómez de la Serna cuyo ultraísmo también tenía grandes posos del futurismo. Tras "Esperando el coche "(1922), "Piratas" y "Taller Mecánico" serían otras dos destacadas piezas creadas en 1928, aunque en ese mismo año la autora regresa a Montevideo junto a su hermano en un delicado estado de salud que deriva en su fallecimiento al poco tiempo de llegar. Desde entonces su carrera musical se enfocó más a la docencia pese a reanudar su relación con los ambientes artísticos de la capital entre los que me figuro estaría el extraordinario escritor y también pianista Felisberto Hernández. Su obra fue afortunadamente salvaguardada y divulgada por la musicóloga y concertista Neffer Kröger y el interés y estudio de su obra cada vez es mayor habida cuenta de ser una predecesora del piano preparado de John Cage o del uso continuo del pedal sin soltar en algunas de sus composiciones.



                                                  Partituras de Fabricación


                                   

    
Rafael Barradas, cuadro de Carmen y portada de la revista Ultra
 
 
Joaquín Torres García - Poemes en ondes hertzianes de J. Salvat Papasseit




miércoles, 10 de noviembre de 2021

It's crazy BCN 1989-1986, fotografías de Arturo Xalabarder de la escena punk barcelonesa recopiladas en un libro


A pesar de que con anterioridad ya había visto ocasionalmente alguna de sus fotos, no fue hasta que las ví agrupadas en 2007 en el blog de Silvia Resorte que me dí cuenta de la fantástica relevancia que tenía este material que Arturo Xalabarder había realizado de toda la escena punk barcelonesa en la primera mitad de los ochenta, algo que también pudieron apreciar los que acudieron a una proyección de ellas organizadas por el Cuc Sonat en el  Elèctric Bar y años después en el libro Harto de Todo de Jordi Llansamà. Por todo ello me parece una fantástica iniciativa haber agrupado muchas de ellas en el libro It's Crazy BCN 1980-1986, autoeditado por el propio autor con maquetación de Marc Valls y textos de Silvia Escario (Último Resorte) y Xavi Cot (Cuc Sonat), ambos testigos de excepción del nacimiento del punk londinense como lo fue el fotógrafo Salvador Costa que en su estancia en esa ciudad durante 1977 inmortalizó todo el movimiento en un libro editado ese mismo año, revalorizado año tras año hasta el punto de estar en la colección del Museo Reina Sofía. Un proceso de reconocimiento artístico a través de exposiciones que captaron esa escena  que también han tenido otros fotógrafos como Bruce Conner, Sheila Rock o la más reciente del anarco-punk de los ochenta en la Martin Parr Foundation, algo que no sería de extrañar que ocurriera con las fotos de Arturo habida cuenta no solo de su excepcionalidad sino también del creciente interés de exponer el material casi oculto que tuvieron las escenas más "outsiders" de este país.


Las fotografías del libro mayoritariamente en blanco y negro dicen tanto o más que un relato escrito de  las formaciones que aquí están representadas como Último Resorte, Attak o Shit SA. Rostros y actitudes de energía y furia, letras de negación y anti sumisión y también una gran dosis de divertimento engañando un contorno de abismo con una música diabólicamente acelerada cercana ya en esta época no al punk anfetamínico previo de grupos como Ramones o Buzzcocks sino a la escena más o menos hardcore de grupos como los tejanos Million Dead Cops cuya actuación en Zeleste casi supuso una epifanía para muchos de sus miembros. Por cierto esta sala sirvió de escenario a una explosiva actuación de Shit SA (foto superior de la entrada) donde quemaron un televisor mientras que en Magic, la otra sala estandarte de la progresía musical barcelonesa vería la gran bronca que se montó tras una actuación de Attak, ambos eventos están documentados en el libro como también otras actuaciones en lugares como Transformadors o los locales de la calle Aldana o San Ramón en L'Hospitalet.


Pese a estas actitudes impredecibles e irreverentes me atrevería a decir por haber conocido a algunos de ellos que gran parte de los protagonistas del libro no entrarían extrictamente en la ortodoxia punk, gente como Wells, Panko, Manel Pugés o Luis Cerezo (Cirera) de Frenopatics tenían gustos e inquietudes musicales más amplias como las tenía el propio Xalabarder. El punk era un vehículo perfecto de colisión de catarsis y autodestrucción pero también de cierto hedonismo  que bien se pueden apreciar en algunas de las fotos del libro o de manera más fehaciente en las que realizó la posterior afamada modista Lydia Delgado reproducidas en revistas como Diagonal, distribuidas en lo locales más modernos de la ciudad que nada tenían que ver con sitios como el cercano a la calle Escudillers Abracadabra donde se reunía gran parte de este contingente dentro de un deambular urbano que también protagoniza algunas de las fotos cuyo enfoque no sería el de captar una extravagancia sino una autenticidad.

El libro tiene un recorrido de delante para atrás en el tiempo ocupando sus últimas páginas Clinic Humanoyds con fotos y carteles de su actuación en el Bar Texas en 1980 y en La Orquídea el año anterior. Su entorno era el Hospital Clínic o bares cercanos como el Boira o la Enagua con una clientela guapa y oscura, como dirían Ultravox "wild, beatiful and damned". En esta formación militaría el propio Arturo Xalabarder y Manel Pugés una de las personas más fotografiadas en el libro; su visita a nuestro local de Xeerox tocando la primera parte del Gut Feeling de Devo nos dejó boquiabiertos como también al aquel día presente Nacho Canut todavía entonces en Kaka de Luxe quien a la salida nos decía que teníamos que incluirlo en el grupo, no fue así, pero bastantes años más tarde, poco después de su época en Mohochemie, puede compartir algunas sesiones en que él participaba que bien estaría alguna vez vieran la luz.


Decir por último para los que estén interesados que el libro se puede pedir al propio autor a través de la dirección: canopos2021@gmail.com o para los que estén en Barcelona en la librería El Lokal donde también se pueden encontrar otros tres libros suyos: Postcards, Canopos, una colección de viñetas con un humor oscuro lleno de sarcasmo y una colección de relatos con el nombre se Solicornios publicado en 2019.

               Panko en una actuación de Attak en El Garage- L'Hospitalet 1981

            Cheity, Silvia y Juan de Último Resorte en la Sala Magic, 1981
                          

     Actuación de Shit SA en el Club de la Tercera Edad Siglo XX, Barcelona 1983

      Shit SA hacia la zona de derribos de Las Glorias, Barcelona 1983
                        

                                Necrofilia (Wells y Cheity), Premià de Mar, 1982


                                                   Carteles de Clinic Humanoyds



                       Flee Hand Made (Marc García y Carles "Boski" Masabeu)

                             Manel Pugés y Mario Almonacid (Xeerox), 1981




domingo, 10 de octubre de 2021

El inframundo caosmótico de Escupemetralla



En el epílogo del pasado milenio el psicoanalista y ensayista francés Félix Guattari acuñó el término caosmosis anticipando que al cambio de este muchas disciplinas artísticas tendrían que conjugar su creatividad para una implosión mental, un espasmo caosmótico. Estas ideas fueron plasmadas en un libro y artículos en los primeros noventa, la misma época en que el duo barcelonés Escupemetralla encaraba sus dos útimas cassettes en su sello Clonaciones Petunio bajo unas coordenadas cercanas con sarcasmo añadido como muestra su tema "Música avanzada de una civilización arbitrariamente avanzada" perteneciente a Multimierda (1995) tras lo cual paralizaron su actividad. Sin embargo esto no fue su punto final, tras un letargo de veintidos años su "ambient drone noise war music" heredera de la mejor época de la música industrial con gran presencia del mundo conspiranoico ha dejado de ser un futuro para convertirse en una realidad que ellos intentan recoger definiéndose como "arquitectos del miedo", una morada donde acogerse ante la velocidad del caos.

Todo este universo intenso y mutante queda tangible en su último lanzamiento Tres trillizos trotskistas, grabaciones efectuadas entre 2018 y 2021 de nuevo publicado como sus dos anteriores en el sello Novak con una portada en que aparecen tres mantis religiosas amenazantes, el único animal con un solo oído y además poder ver imágenes en tres dimensiones. Como introducción al disco un recuerdo a Víctor Nubla: "impregna este disco la esencia tungsténica del premonitor variable Víctor Nubla Huba, ubicado en largas manos de memoria"; ciertamente el disco bien podría acompañar su novela multimórfica El Regalo de Gliese. Su escucha nos lleva al urbanismo circundante desde momentos placenteros como Gestión de residuos a Edificio putrerefacto, un recuerdo de Genesis P-Orridge y a su tema Convincig People junto a Throbbing Gristle con unos sub graves de vértigo. Su habilidad "plunderphónica" aparece en su versión del Itchycoo Park un cásico de Small Faces con la que incluso acudieron a un certamen internacional, un momento distendido en contraste con el tenebrismo medieval de su siguiente tema Mornië utúlië realzado con las voces de las dos niñas del film de Victor Erice El Espíritu de la Colmena en un diálogo entre velas. Un recurso cinematográfico también origina S3S es 3, un tributo a la película de Carlos Saura Stress-es tres-tres cuyo tramo final con una Geraldine Chaplin atacando en una playa almeriense con un cuchillo es llevado de manera genial en un vídeo realizado por ellos mismos como con casi todos los temas del disco bajo un manto de ambientes brumosos y ritmos opresivos en un mundo residual pixelizado.


                                      Instantánea del vídeo I always reivindico el nail art

                                             Instantánea del vídeo Gestión de residuos


                                           Dos instantáneas de Stress es Tres

Instantánea de Booterrflai booterflai inspirado en una aparición televisiva de Salvador Dalí en que disertaba sobre la proporción aurea y el cuerno del rinoceronte. Todos estos vídeos se pueden ver en su propio canal. A continuación tres de ellos pertenecientes a Tres trillizos trotskistas.






sábado, 17 de abril de 2021

Claudi Montañá, crónicas de anhelos y desazón


El pasado día uno nos quedamos conmovidos por la noticia del fallecimiento de Oriol Llopis, aún más al saber que su causa fue el suicidio en la localidad sevillana de Tocina. La noticia ha coincidido mientras estaba recopilando material para hacer una entrada dedicada a Claudi Montañá a raíz de la aparición del libro "Estoy hablando de mi generación" escrito por Josep Maria Ripoll dentro de la colección Biblioteca Secreta. Claudi también decidió poner voluntariamente fín a su vida en 1977 y entre los escritos posteriores de condolencia que aparecieron se hace ahora especialmente significativo el que Oriol Llopis le dedicó en la revista Star con el título de "Claudi y los que no nos atrevemos a hacerlo". En plena adolescencia para la gente de mi generación ambas firmas eran de las más esperadas cuando adquirías las revistas musicales de este país a mediados de los setenta a pesar de que revisadas hoy en día puedan carecer un poco de una mayor profundidad analítica en lo estrictamente musical. Siendo los dos grandes seguidores de las revistas de rock francesas como Rock&Folk o Best podíamos ver a Claudi en el sendero de gente como Alain Dister y de una manera aún más clara a Oriol con Patrick Eudeline, idealismo hippie frente al rock killer, dos mundos opuestos que sin embargo moldeaban la fragilidad de ambos.

El título de Estoy hablando de mi generación tiene su origen en un artículo publicado en 1974 por Claudi Montañá sobre The Who en Fotogramas, una de las publicaciones donde comenzó a escribir en Barcelona poco después de abandonar su Manresa natal. Casi simultaneamente su firma aparece en Vibraciones, Star, El Viejo Topo o Ajoblanco. Desde el primer momento sus artículos estuvieron marcados por entremezclar la información musical con pasajes de frecuentes interioridades existenciales, anhelos de ilusiones perdidas combinado con abismos de desazón muchas veces acudiendo a autores como André Breton, Benjamin Péret o William Burroughs, una fórmula que puede ser excitante para muchos y que incluso en los últimos años han potenciado de una manera más posmoderna críticos como Mark Fisher pero también recriminada por algunos como manifestaba una lectora de Vibraciones en la sección El correo de Claudi Montañá, una de las secciones fijas de la revista. Es en este espacio cuando realiza una autoentrevista en la que enumera sus debilidades musicales: John Cale, Klaus Schulze, Sisa, Pau Riba, Música Dispersa, Erik Satie, Tangerine Dream, Velvet Underground o Kevin Ayers, curiosamente en el mismo número que le hace una larga entrevista a este último aparece una inesperada crónica del concierto de Labelle en el Teatro Monumental de Madrid. 

Repasando varios de los artículos del libro podemos apreciar su apego a una arcadia bucólica pero también su atención a una radicalización del hippismo desencantado como en un articulo que publica con el seudónimo de Pigasus en la revista El Papus donde sugiere como música de fondo a MC5 y The Fugs, un mundo que bien se podía emparentar con espacios creativos comunitarios de la ciudad como El Maduixer donde uno de sus miembros Jordi Galí guardaba un estrecho contacto con el sello discográfico norteamericano ESP-Disk. También en esta edición recoge artículos y entrevistas del underground barcelonés como Salvador Picarol o Sisa y un recorrido desde las veladas de conciertos del Price a los primeros días de Zeleste que encaja perfectamente en la línea editorial de la colección Barcelona Secreta ideada por David Castillo y con la habitual cuidada enmaquetación de Marc Valls.

Hotel Manila, Barcelona, Verano de 1977. Claudi aparece muerto tras haber ingerido tres tubos de somníferos. Deja una nota de despedida en un libro que recoge el guion del film Stroszek de Werner Herzog, curiosamente la misma película que vió Ian Curtis de Joy Division poco antes de suicidarse. Al igual que Raymond Roussel, Walter Benjamin o Cesare Pavese elige el aislamiento y la transitoriedad de un hotel para poner fin, un lugar donde por cierto junto al Hotel Colón habían pernoctado muchas celebridades del mundo del rock en sus visitas a la ciudad y donde también se habían celebrado ruedas de prensa y entrevistas a las que el acudió como la que le concedió Kevin Ayers que luego encabezó como tantas veces por citas de sus autores favoritos en esta caso de Arthur Rimbaud. "Voilá que monte en lui le vin de la Paresse, Soupir d'harmonica qui pourrait délirer: L'enfant se sent, selon la lenteur des caresses. Soudre et mourir sans cesse un desir de pleurer".

Squatter de Canterbury Crescent, Brixton, Verano de 1983. Poco después de poner en el tocadiscos el Ege Bamyasi de Can que hemos comprado en una tienda de Record Tape&Exchange recibimos la visita de una mujer que nos pide compartir su escucha, una vez aposentada Anna Comas nos comenta afectada en el recuerdo que el disco lo solía escuchar junto a Claudi Montañá, años antes él había escrito en Vibraciones estas líneas sobre el disco: Sigues el disco y te olvidas del lenguaje falaz de las palabras. Miles de cuerpos semi-dormidos se revuelven en la oscuridad de sus féretros de blancas sábanas y mullidos colchones. el sonido del agua se introduce en "Sing Swan Song" ¿cascada? ¿Arroyo?; quizá grifo abierto, multiplicado su sonido por mil alucinaciones nocturnas...Resuena el canto del cisne -voces y lamentos perdidos en el Caos con envoltorio plateado de percusión- y crea el ritual de sacrificio. Frío. Como un vendaval aparece el tema "Spoon". Via Crucis en las calles al alba de nuestra infancia. Guitarra y órgano y un coro de beatas siguiendo la procesión. La luna abandona su garita de centinela de la noche y entrega su cuerpo pálido y frágil al astro enrojecido: el universo se tiñe de cálidos colores....

   Entrevista con Salvador Picarol. Ajoblanco 1974

  Artículo sobre Velvet Underground en la sección Mosik de la revista Star 1974

                                                                     Star, 1976


Artículos aparecidos como era habitual en las últimas páginas de Nuevo Fotogramas


Artículos aparecidos en Vibraciones con encabezamientos de Benjamin Péret y Arthur Rimbaud

     Su sección de correo habitual en la revista Vibraciones

     Oriol Llopis, despedida a Claudi Montañá tras su muerte. Star 29, 1977.

Portada del libro Claudi Montañá Estoy hablando de mi generación. Josep Maria Ripoll


martes, 9 de marzo de 2021

40 años de Radio PICA



                                              

Hace pocos días me apuntaba Josep María Soler que justo hoy 9 de marzo se cumplen 40 años de la primera emisión de Radio PICA, debería acordarme puesto que también en ese mismo año se emitió el primer programa de mi espacio Los Silencios de la Radio que él empezó a sintonizar cuando tenía catorce años y que curiosamente se emitía en un horario (los jueves a las 10 de la noche) que ha coincidido con el que tiene su programa actual Baja Frecuencia. Sin embargo los primeros días de funcionamiento de la emisora estaban regidos por una franja horaria entre la medianoche y las seis de la madrugada, una hábil maniobra de discreción para pasar inadvertida a posibles controles administrativos pero que a la vez coincidía con momentos de recogimiento de colectivos de artistas del mundo de la música, cómic, teatro o literatura que rápidamente acogieron y difundieron la radio y participar incluso en la realización de programas. Se cumplía así uno de los primeros objetivos de su fundador Salvador Picarol tras una estancia en Italia que era el de crear un medio de coordinación artística al margen de la oficialidad en un momento de gran ebullición al respecto como demuestra que ese mismo año (1981) se creara Radio Nova en París, poco después Radio Panik en Bruselas, Onda Verde en Madrid y Radio Klara en Valencia. Todas ellas siguen emitiendo hoy en día.

Como bien ha dicho Salvador en varias entrevistas, los primeros años de Radio PICA funcionaban con una manera exitosa de filosofía "háztelo tu mismo" hecha por una confederación de individualidades que demostró ser más eficaz con el tiempo que el asambleismo que ocupaban otros medios afines. La radio pese a su funcionamiento autogestionado apostó por un tono mayoritariamente apartidista sin eludir la disidencia y contestación social como prueba la cantidad de programas de punk reivindicativo que había al igual que en otras radios libres que sin embargo carecían del sorprendente número de programas de música experimental y electrónica que bajo diferentes fórmulas emitía Radio PICA y que le hacen ganar numerosos oyentes que valoran esta ventana a nuevas músicas que además se acoplan muy bien al medio radiofónico, así lo avalan la multitud de cartas que se reciben en el apartado de la emisora o de los respectivos programas como las increíbles llamadas al contestador automático provenientes ya no solo de gente de Barcelona sino de comarcas limítrofes como el Baix Llobregat y el Maresme. Todo ello merece la atención de medios escritos como El Diario de Barcelona, El País o más tarde Ajoblanco y televisivos como Televisión Española (La Edad de Oro) o TV3 (Estoc de Pop). Sin embargo toda esta efervescencia se trunca cuando en 1987 la Generalitat decide requisar los equipos de emisión y cerrar la emisora, la unidad que lo ejecuta es la misma que vigila los juegos ilegales, alucinante. Los actos de resistencia pacífica de Salvador en la Plaça Sant Jaume son secundados por cantidad de pintadas que aparecen en la ciudad y por adhesiones de gente tan diversa como Joan Brossa, Metrònom, Orio Regás y Otto Zutz Club, algo que les da igual a los mandatarios del Palau cuyos ideales musicales estaban depositados en el incipiente rock catalán y en la cadena FlaixFM de Mikimoto.  

En 1991 se reanudan de nuevo las emisiones manteniendo una situación de alegalidad y silencio administrativo que se ha mantenido hasta nuestros días con sobresaltos como desmantelar antenas por parte de la Generalitat y reclamaciones como la del Ministerio del Interior de una multa de 120.000 euros, absurda e inasumible por un medio autogestionado que jamás ha recibido ningún tipo de subvención. En estas circunstancias es milagroso sus cuarenta años de existencia. La magia del dial hertziano y las leyendas de emisión desde un barco han pasado a una radio on line que también tiene sus ventajas a través de la comodidad que supone los podcast. De no ser por el contratiempo pandémico a buen seguro se hubieran celebrado estos cuarenta años como en su momento se hicieron en sucesivos aniversarios como Transfromadors, Sala 666, KGB, cine Princesa, cotxeres de Sants o el Zeleste de Poble Nou, siempre con asistencia multitudinaria. También en el 25 aniversario se editó el libro de Félix Vilagrasa titulado Una història de Ràdio PICA, 25 anys a contrapèl, antes lo había hecho Això és Ràdio PICA de Josep Roca cuyo prólogo empieza con una presentación mía en Los Silencios de la Radio del tema  What Use? de Tuxedomoon y en sus páginas finales un impagable listado de todos los programas que hasta entonces se habían emitido. Me podría extender mucho más, lamento no ocuparme de la programación actual que sigue el alto nivel musical con programas como el antes mencionado Baja Fecuencia y Ones de Crom. Cuarenta años de radio que darían para miles de historias vividas  tanto por Salvador Picarol como por la invisibilidad formada por emisor y receptor que daba lugar a todo tipo de ensoñaciones. 

Lista de programas de los primeros 25 años de Radio PICA recopilados en el libro Això es Ràdio PICA:  

Adrenalina / Al Abordaje /Amnèsia Musical / Ànimes Perdudes / Atac de Core / Audiciones Futuristas / Autopista del Anochecer / Bailando con Lobas / Barcelonart / Barrio Negro / Beatlemanía / Blackcelona /Blitz Krieg / Bootleg X / Botas y Tirantes /  Brasil en blanco y negro / Caldo de Cultivo / Caldo de Pollo / Caprichos Matinales / Classificat X /  Club Piper / Comentarios Gráficos / Cortejo Fúnebre / Delikatessen / Descansar, Escoltar, Imaginar / Discordia Concors / Donant la Nota / Ekos de la Cripta /El Ermitaño de la Ciudad / El Guiri se acerca / El Hombre del Armario / El Kaos / El Punto G / El Redoble Fatal / Els morts de la CNN / Escucha y no huyas / Escuela de Sirenas / Esto no es Mongo Pop / Eva, el Vampiro y la Pantera / Fun Things Generador de Ondas / Imágenes / Històries-Histeries / Informe Semanal / Kinder-Hein / L'Abocador Còsmic / La Illa del Tresor /  La Calaixera / La Espuma de los Días / La Fullaraca / La Hora del Blues /La Nave de los Locos / La Nit Màgica / La Noche de los Zombies / La Oreja Abierta / La Rossa / La Sombra del Reptil / Las Pesadillas de Fede / Los Hijos de la Furia / Los Silencios de la Radio / Mars Needs Guitars / Màximum Clatellot / Merry Melodies / Metal Age / Mira Tio / Mister Rocanrol / Modelo Palace / Momentos Tráshicos / Monos Gráficos / Mons i Sons /Monstruo sin Cola / Moonlight&Muzak / Muu Buueno /Nacidos para Dominar /Necrópolis, el delirio del Angel Caído / Nova Express / No hay cura para el blues del verano / Ones kingstonianes / Óscar Abril Ascaso + Sedcontra / Pashupatinath / Pensar con las rodillas / Perfect Noise / PicaDisc / Planeta Prohibido / Plañido Solitario / Playa, verano, horteras y gazpacho /  P.O. Box / Popnografía / Positivity / Punkytudes Magnéticas / Quina Pajarraca / Resistència del 77 /Sancho de Ávila / Silencio por favor / Sound System / Stonesmania / Sueños de Ácido Eléctrico / Sueños de Piedra / Sueños Muertos / Tensió-Relax / Teta Veleta / Un vinil a Cedelàndia / UMYU / Vagina Dentata Organ / Vaticano II / Virusmania / Vis a Vis / We don't care  We don´t drive no Cadillac / Wild Horse /  Yo fui un cirujano cerebral quinceañero

             


                                 


      
                                                                                              
                                               


                                                  Aniversarios y fiestas de Radio PICA



                                    Artículo de Victor Nubla en Ajoblanco, Diciembre 1992


Inicios de Radio PICA, otoño de 1981. Fotografías de Jesus Atienza.
Vídeo montaje de Xavi Cot para el Festival Cuc Sonat 09. Fuente: LWSN