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domingo, 22 de septiembre de 2024

Paisaje y Liturgia. Desde el idílico Val d' Aran al solemne órgano de la catedral de Saint Bertrand de Comminges




                                                      Foto Azucena de Yngunza

Para cualquiera que visite la Val D'Aran después de visitar sus encantadores pueblos que surgen a lo largo del cauce del Río Garona con sus atractivas iglesias, los bosques de hayedos y abetos o las praderas rodeadas de imponentes picos es recomendable traspasar la frontera francesa y sin dejar tierras occitanas encontrar un terreno igualmente bucólico pero mucho más plano hasta que a poco más de 30 km aparece en un promontorio la catedral de Saint Bertrand Comminges. Sorprende ver semejante edificación en una población de apenas 200 habitantes y uno queda irremediablemente encandilado. Por fin he podido visitarla después de que en abril de 1976 me tuviera que conformar en verla por fuera y con un viaje de vuelta a Vielha bastante tumultuoso donde tras hacer auto stop con compañeros de instituto una fuerte tormenta nos hizo cobijarnos en la zona fronteriza del Pònth deth Rei. De improviso entre los árboles nos abordó una dotación de la guardia civil fuertemente armada, tras un interrogatorio nos comentaron que semejante despliegue estaba causado por la reciente fuga de los 29 presos políticos que se fugaron de la cárcel de Segovia y de inmediato nos subieron en unos jeeps para dejarnos en el mismo Vielha. Tras reponernos de semejante sobresalto decidimos acudir a una discoteca que había el el Hotel Urogallo, nunca olvidaré que nada más entrar estaba sonando Vicious de Lou Reed. La discoteca me comentan hace mucho tiempo que no existe, por el contrario la catedral con su imponente órgano podría ser perfectamente L'apparition de l'eglise éternelle de Olivier Messiaen.

Escribo más escuetamente de lo que debiera del que para muchos es uno de los órganos más bellos de Europa y único en el mundo que está situado en una esquina. Diseñado en1551 por Nicolas Bachelier este consta de tres teclados, 40 registros y 2621 tubos que han sido remodelados periódicamente en la historia tras sufrir la catedral varios saqueos, siempre intentando conservar su sonido original. Este se puede apreciar en la actualidad durante el festival de música sacra que tiene lugar anualmente cada verano. Junto al órgano la otra joya de la catedral es sin duda el coro donde los canónigos podían disfrutar de la sonoridad aislados de los peregrinos. La ornamentación de su sillería alterna el recogimiento con la tentación y la lujuria hasta el punto de poder encontrar una figura que parece representar la felación de un monje.

Otro elemento que llama la atención es un cocodrilo disecado, su origen no está claro aunque apunta a un exvoto traído por un peregrino desde oriente aunque para el escritor británico M.R. James su llamativa presencia junto al  conjunto de la catedral le dio la inspiración para escribir en 1895 el relato de horror Canon Alberic's Scrap Book en que narra la visita de un turista inglés que visitando el lugar es animado por el sacristán a comprar un antiguo manuscrito escrito por el abad Albéric de Mauléon. Este relato serviría  de inspiración a una composición musical de Kaikhosru Shapurji Sorabji que tituló He was laughing in the tower.












                                                     

                     Jean-Patrice Brosse y Michel Chapuis ante el órgano de la catedral




                 Ilustración del relato de M.R. James Canon Alberic's Scrap Book
                  

sábado, 26 de noviembre de 2022

El órgano que habla. Fantasmagorías de oscilación electromagnética.




La reciente aparición del libro de Wade Matthews El Instrumento Musical: Evolución, gestos y reflexiones en Turner Música supone una exploración y detallado recorrido de la relación entre el instrumento y la música desde sus orígenes antropológicos y mitológicos hasta la época contemporánea marcada por los primeros días de la música por ordenador y todas las experiencias de alterar el sonido generado electrónicamente, siendo una de estas primeras la síntesis aditiva. Es en este ámbito cuando el autor nos descubre dos fascinantes contextos de aplicación, los estudios de música electrónica de la WDR en Colonia y un restaurante de la ciudad de México. En el primero Karlheinz Stockhausen obtenía unos resultados no muy satisfactorios en las perspectivas que tenía en sus obras Studie 1 y 2, en el segundo varios organistas ciegos ocupados con órganos Hammond llevaban su propia investigación de fonética experimental fuera de los circuitos de vanguardia en un restaurante agrupados como el Club del Organista, sus nombres Luis Fernando Zepeda, Tito Enriquez y Ernesto Hill Olvera, siendo este último quien conseguiría una mayor fama.

Ciertamente, los logros que consiguió Hill Olvera son espectaculares, la amenaza de despido del dueño donde tocaba sino añadía su voz al órgano le llevó a explorar toda la interacción electromagnética a través de la manipulación de todos los circuitos internos, derivando todo ello en una percepción fantasmagórica como de hecho demuestra el retroceso de varios espectadores nada más comenzar El Reloj, su primera pieza del repertorio. Poco a poco su figura aumentó de fama apareciendo en varios espectáculos de variedades en la capital y apareciendo en películas como Música de siempre junto a nada menos que Édith Piaf, Amália Rodrigues e Yma Sumac. Sin embargo, muy poco después problemas personales le llevaron a un estado de pobreza y olvido falleciendo a los treinta años.

Dos décadas antes, poco después de que el órgano Hammond fuera desarrollado (1935) este halo de belleza y misterio que el instrumento podía ofrecer fue aprovechado por Rosa Río para el drama radiofónico The Shadow producido por Orson Welles o unos años más tarde en la aparición de Korla Pandit con su turbante blanco en el primer programa musical que hubo de televisión en 1949 con sus sonidos exóticos e hipnóticos. Es significativo que en una entrevista incluida en el segundo libro de Incredible Strange Music él declaraba como la compañía Hammond le invitó para que viera los experimentos que estaban desarrollando en la Universidad de Chicago, su percepción era que esa evolución había llegado a un instrumento que no identificaría ya como un órgano sino más bien con las características de un sintetizador. De nuevo vemos los caminos cruzados de la experimentación de la más lúdica al más innovador de vanguardia como era la que en esos momentos estaba haciendo Harald Bode en Alemania con instrumentos como el melochord que luego formaría parte de los estudios de la WDR en Colonia. Esta envolvente técnica y sonora tendría un recorrido en el país que podía arrancar con Stokhausen hasta llegar incluso a Kraftwerk, uno de sus instrumentos más reconocibles como es el vocoder no deja de ser un sintetizador de voz o dicho de otra manera ralacionado con el espítitu de esta entrada un teclado parlante; bueno sería recordar que Ralf Hütter en los años 60 tocaba el órgano Hammond en un grupo llamado The Phantoms.




    Ernesto Hill Olvera en las películas Música de Siempre y Besos Prohibidos

                                                         Rosa Río, Fox Theater 1934

Hammond on Radio. Rosa Río y The  Shadow de Orson Welles  (Fuente: Village Voice)

                                                Harald Bode probando el Melochord

     Ralf Hütter con 19 años tocando el órgano Hammond con The Phantoms, 1965



Luis Fernando Zepeda, Bésame mucho. Una canción escrita por la pianista Consuelo Velázquez, emblemática en todo el acervo musical de Méjico, versioneada desde Esquivel a su inclusión en Santa Sangre de Alejandro Jodorowsky. Internacionalmente también multiversioneada desde The Beatles a esta de Yasuaki Shimizu, seguramente por su voz inspirada en la de Luis Fernando Zepeda.


martes, 28 de septiembre de 2021

Burgos sacro musical



Es sorprendente que una grabación efectuada por Los Monjes de la Abadía de Silos con cantos gregorianos haya vendido hasta la fecha ocho millones de discos en todo el mundo, el disco apareció en 1994 con el título de Chant en cuya portada aparecía un monje que más bien parecía sacado de un vídeo de Enigma el exitoso proyecto de Michael Cretu grabado en Ibiza, este disco más otro éxito inesperado como fue Le Mystere des Voix Bulgares hizo que la compañía Angel pusiera el foco en este proyecto y pocos meses después en otro de Hildegard Von Bingen. Hay que decir que para los monjes de la abadía fue absolutamente inesperada esta acogida teniendo en cuenta que desde 1959 hay discos que recogen su repertorio y este en concreto parece tener grabaciones de los años setenta, una década donde la agrupación musical Atrium Musicae de Gregorio Paniagua hizo un riguroso recorrido por la música antigua española incluyendo también grabaciones en el monasterio benedictino o en el Monasterio de las Huelgas en la ciudad de Burgos de donde procede un codex musical del siglo XIV descubierto por los monjes de Silos quienes también transcribieron el manuscrito iluminado del siglo XII Codex Calixtinus.

Pese a haber pasado una reciente estancia en el precioso pueblo de Covarrubias no hemos podido asistir a las tempranas misas de canto gregoriano del monasterio, pero sí gozar de otras maravillas de la comarca de Arlanza como el abandono y silencio sepulcral de las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza, la quietud del río a su paso por la Fuente Azul que sin embargo contiene el sifón más profundo de nuestro país o la enigmática ermita visigoda de Santa María en Quintanilla de las Viñas, recorridos que al alzar la vista son acompañados por los planeos del buitre leonado cerca de las cuevas musterienses de arcaicos rituales. Me quedo también con las ganas de oir el órgano de la Iglesia de Santo Tomás o el de la Colegiata de San Cosme y San Damián donde se han grabado obras del compositor y organista burgalés Antonio de Cabezón uno de los compositores más destacados del Ars Nova del siglo XV, su ceguera no le impidió acudir a Londres junto al rey Felipe en su boda con Maria Tudor, según estudiosos su posterior estancia en la ciudad marcó notablemente la música de teclado inglesa de aquel momento. La misma discapacidad de Francisco de Salinas otro ilustre organista burgalés que recaló durante años en Roma.

No se puede hablar de la colegiata sin mencionar el sepulcro de la princesa Kristina Hakonsdatter de Noruega que abandonó su pais natal para llegar a Sevilla para casarse con el Infante Felipe de Castilla hermano de Alfonso X, su temprano estado de continua melancolía le hizo enfermar hasta su muerte siendo su féretro trasladado a Covarrubias, siendo este inspeccionado y ratificado años después por autoridades noruegas que además encontraron unos poemas amorosos y una receta para el mal de oídos. Ante semejante descubrimiento decidieron erigir una ermita de atrevidas formas dedicada a San Olav que acoge diferentes actos culturales y conciertos como el intercambio anual con músicos de Noruega, en uno de ellos el músico local Silverio Cavia más conocido con el nombre de Silberius descubrió el uso de los loopers aplicados a sus instrumentos ancestrales, percusiones de hueso de buitres y su propia voz que evocan funerales visigodos y sacralidad de una zona marcada por el recogimiento y la añoranza.

Claustro y botica biblioteca del Monasterio de Silos. Abajo su primer disco de 1959 con una portada más tenebrista que su exitoso Chant de 1994.




                                       Discos con obras de Antonio de Cabezón


Página del Códice de las Huelgas y una de sus adaptaciones discográficas


Ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza


Fuente Azul en el río Arlanza



Exterior e interior de la ermita visigoda de Santa María en Quintanilla de las Viñas

Ermita de San Olav en Covarrubias


Órganos de Covarrubias. Arriba Colegiata, abajo Iglesia de Santo Tomás.


Despidiéndome de Covarrubias, foto: Azucena de Yngunza



jueves, 31 de enero de 2013

GERMÁN LÁZARO Orgues, orgueners i organistes de Gràcia



Varias veces al ponerme de frente a un sintetizador y ver sus botones y potenciómetros con nombres como Waveform, VCO o Cut Off, me viene a la mente el contraste de los nombres de los tiradores de los órganos antiguos con términos tan maravillosos como "ecos", "expresión" o "voces humanas", lo cual acentúa lo evocador que puede ser este instrumento que ha ocupado el protagonismo de un libro escrito por Germán Lázaro centrándose en el ámbito geográfico de Gracia, no solo en su patrimonio organístico, como era el propósito original de Gràcia Territori Sonor, sino también de la rica tradición de talleres de la ex-Vila y de los propios organistas, todo ello con un gran rigor de documentación expuesto con un contagioso dinamismo.

El libro evoca un ambiente musical de una Barcelona tardoromántica que casi coincide con el modernismo, un esplendor que culmina en órganos como el del Palau de les Belles Arts, construído para la Exposición Universal de 1889  por Aquilino Amezua, con nada menos que 4000 tubos sonoros que lo convirtió en uno de los mayores del mundo y que después de varios avatares de traslados acabó por desaparecer, al igual que otros en la Setmana Tràgica o en la Guerra Civil.

Es importante destacar que el órgano no tiene por que tener exclusivamente un componente litúrgico, un instrumento tan versátil puede ser un campo de experimentación de ejecución y de elaboración como  
pueda ser el proyecto de John Cage Organ/ASLP (As low as possible) consistente en tocar lo más lento posible una pieza al órgano durante 639 años y que ya se ha empezado a ejecutar en la iglesia alemana de Halberstadt (ver final) o el órgano ideado por Salvador Dalí cuyos 500 tubos se tenían que accionar aleatoriamente por la tramontana en el Castell de Quermançó en Vilajuiga.

La concepción de este libro se puede apreciar en varias entradas que Germán ha ido efectuando en su blog Overlook Hotel, un espacio obligado para disfrutar de otras documentádisimas manisfestaciones locales como Baf o Peruchos aparte de muchas más muestras de música improvisada y experimentación.